Educación para la actualidad
Nuestros niños y adolescentes necesitan un amplio abanico de potencialidades que explorar y reconocer. Debemos animarlos a disfrutar y sentirse satisfechos con lo que hacen. ¿Será que eso solo sucede en el jardín? La seño los recibe agachada, los mira a los ojos, los toca, registra si hubo un corte de pelo, los hace sonreír, detecta su humor… Empieza con algo que ellos ya saben, les pregunta, saca una bolsa llena de cosas novedosas, títeres, imágenes, pelucas, objetos por descubrir, hace que la miren aunque no quieran, levanten o no la mano, les da a todos la oportunidad de hablar de decir lo que piensan, lo que cree… la magia de sentir que soy importante, que me escuchan, que vale mi opinión.
Todo lo que la neuropsicoeducación nos revela y nos pide, generar curiosidad, trabajar con la novedad, tener un vínculo de cercanía, rol activo del estudiante. luego cuenta historias, los cautiva, no da contenidos sueltos que nada parecen tener que ver unos y otros. Así el cerebro rápidamente puede hacer conexiones, inferencias, ampliar redes neuronales, suma a eso que ya sabía.
No nos olvidemos de lo sensorial, todos los sentidos se activan, en las actividades pueden oler, tocar, sentir, moverse, si, moverse tan vital para el cerebro, porque para aprender necesitamos movimiento. ¿Se acuerdan de compartir su merienda? dar, recibir, cooperar, ayudar entre todos para crear un momento junto, y obvio, nuestro cerebro es social, el docente guía, acompaña, es modelo identificatorio.
El juego, clave en el devenir diario de cada jornada, aprendemos más y mejor si jugamos, allí repetimos con novedad, hay disfrute, serotonina, placer y eso que estaba atado con alambre en la memoria de corto plazo, pasa a la de largo plazo para usarlo en la vida, en el momento que yo lo necesito. No es necesario aclarar, pero por si acaso, todo esto se da en un ambiente seguro, contenedor, afectivo, con vínculos basados en el respeto cuidado y el cariño.
La pregunta obvia, impostergable, es: ¿Y si volvemos todos a observar al jardín?
Tal vez allí podamos todos los niveles de a poquito liderar ese cambio que tanto queremos para que las escuelas vuelvan a ser en su totalidad un lugar para el aprendizaje integral. Donde lo cognitivo, los valores y los sueños compartidos sean posibles.
¿ Lo hacemos juntos? Te espero…
* Lic. Erica Miretti Psicóloga. Neuropsicoeducadora. Docente