Presenta:

Más del doble: el costo de ser celíaco en Argentina es cada vez más alto

Uno de cada 100 argentinos padece celiaquía. Sin embargo, y a pesar de lo que indica la ley, la oferta de alimentos libres de TACC no sólo es escasa sino que llega a duplicar en precio a los productos de consumo masivo.
Foto: Archivo
Foto: Archivo

"Las personas que padecen celiaquía tienen necesidades diferentes en cuanto a la dieta que ingieren por cuanto resulta más costosa en relación a la de las otras personas", explica la resolución 144/2022 a través de la cual el Ministerio de Salud actualizó el monto de la "cobertura en concepto concepto de harinas, premezclas u otros alimentos industrializados que requieren ser certificados en su condición de libres de gluten", de acuerdo a lo que indica la Ley 26.588

Entonces, el monto establecido fue de $2.672 por mes y la misma norma establecía que este precio debería ser actualizado periódicamente. Desde que se comunicó esa norma, en enero de este año, no se publicó ninguna actualización en el Boletín Oficial. Ese mes la canasta básica alimentaria, de acuerdo a los datos provistos por Indec, se ubicaba en $11.111. En la última medición, el valor de la misma canasta, fue de $17.149. Es decir, hubo un incremento cercano al 55%. 

A eso se suma que la oferta de alimentos sin TACC (trigo, avena, centeno y cebada) aumenta muy lentamente y los precios siguen siendo mucho más altos que los de productos similares de consumo masivo. Un repaso rápido por las góndolas muestra que la "canasta celíaca" duplica a la de productos "comunes". 

Mientras un paquete de fideos Matarazzo cuesta $186, la misma marca ofrece pastas sin TACC por $286. Lo mismo ocurre con las galletitas dulces: un paquete de consumo masivo cuesta $144, mientras que las mismas galletitas sin TACC se venden por $248. La diferencia se amplía en panificados y tortas. La premezcla para preparar tortas está valuada en $349, pero las personas celíacas deben pagar $530 por un producto que puedan consumir. El pan lactal sin TACC se vende por $537 mientras que el común cuesta menos de la mitad ($258). En la harina común la diferencia es del 300%: salta de $80 a $323 el paquete de kilo. La diferencia promedio entre la canasta común y la canasta celíaca es del 98%. 

Pareciera que, a pesar del alto porcentaje de personas diagnosticadas con celiaquía en el país, este sigue siendo un tema de bajo interés para el Gobierno aunque, desde Asociación Celíaca Argentina recuerdan que "el único tratamiento para la celiaquía consiste en llevar a cabo una alimentación Libre de Gluten estricta y de por vida".

Los especialistas indican que "a partir de este cambio de alimentación y de hábitos, el intestino comenzará a sanarse, las vellosidades crecerán nuevamente y recuperarán su capacidad de absorción. Además, mejorará la sintomatología asociada al consumo de gluten". Para ser libre de gluten, la dieta debe evitar trigo, avena, cebada, centeno así como sus derivados.

No es casualidad ni mala voluntad que los productos sin TACC sean más caros ya que en su elaboración se utilizan harinas sin gluten, más costosas que la harina de trigo. Y también suelen utilizarse ingredientes de alto costo como leche en polvo y goma xántica, un insumo importado.  

Por otra parte, los alimentos libres de gluten que se comercializan envasados tienen doble packaging y eso también influye en el precio de los mismos. El objetivo es evitar la contaminación cruzada. En este sentido, vale destacar el proyecto de la legisladora de UCR Evolución, María Patricia Vischi, que busca instalar góndolas diferenciadas para productos sin TACC y para personas con diabetes de tipo 1 y 2. El proyecto de Ley N° 1133-D-22 -presentado en la legislatura porteña- dispone la obligatoriedad de exhibición en sectores diferenciados para alimentos destinados a personas celíacas y con diabetes de tipo 1 y 2 en los mercados que venden productos envasados.

“Esta iniciativa legislativa beneficia ampliamente a este sector de la población que ve muy complicada su vida diaria en relación a su alimentación, por la falta de una oferta clara y accesible de productos aptos adecuados a sus necesidades, habiendo sido una preocupación constante de esta Legislatura buscar soluciones para que puedan acceder y elegir los productos de forma segura, reparando así un déficit existente”, explicó Vischi.