¿Urgencia o largo plazo? Dónde debe estar el foco de la reforma educativa

¿Urgencia o largo plazo? Dónde debe estar el foco de la reforma educativa

¿Cómo transformar la educación? ¿Es posible imaginar un futuro distinto? ¿Por dónde comenzar? En un contexto de incertidumbre, ¿necesitamos políticas audaces o precavidas? ¿La pandemia representa una oportunidad?

Agustín Porres

¿Cómo transformar la educación? ¿Es posible imaginar un futuro distinto? ¿Por dónde comenzar? En un contexto de incertidumbre, ¿necesitamos políticas audaces o precavidas? ¿La pandemia representa una oportunidad?

Y las preguntas podrían seguir: ¿ponemos el foco en las urgencias o en el largo plazo? Y si pensamos en el largo plazo, ¿qué habilidades deberían tener los estudiantes de hoy, en 20 años? Y si logramos algunos cambios, ¿cómo hacemos para que se sostengan en el tiempo?

Los desafíos son enormes. El educador argentino Juan Carlos Tedesco, hablaba de la urgencia del largo plazo. Y agregaba que, en educación, el largo plazo se construye con las prioridades de política educativa que se asuman en el presente.

Para pensar en lo urgente y en el largo plazo, algunos rumbos que podrían ayudarnos: 

En primer lugar, las decisiones más importantes, incluso las urgentes, requieren una visión a largo plazo. Por esa razón, la idea es pensar que las decisiones puedan ser tomadas trascendiendo los desafíos coyunturales. En inglés existe una distinción entre “politics” y “policy”. En español, sin embargo, ambas se traducen como “política” y tendemos mezclarlas.

En segundo lugar, parece fundamental poder generar una agenda amplia que involucre las distintas voces, dando lugar a expertos, docentes, sindicatos, organizaciones, iglesias, empresarios y familias. No solo para que los cambios y reformas sean aceptados, sino para que tengan un correlato con lo que realmente está sucediendo y pueda comprometerse su continuidad en el mediano y largo plazo.

En tercer lugar, parece esencial comprender la dimensión del siempre escaso factor tiempo para llevar a cabo las reformas. En muchas regiones del mundo, la permanencia promedio de los ministros en su cargo es menor a tres años. Es decir, habitualmente, los ministros no llegan a completar su mandato y quienes sí pueden hacerlo, tampoco cuentan con el tiempo suficiente para poder implementar por completo las propuestas de su propia gestión. Frente a esta situación, una alternativa podría ser elegir sólo una reforma y no muchas de ellas.

Finalmente parece fundamental desarrollar estrategias que den cuenta de una mirada más holística de la educación, que contemple la trayectoria que va desde el preescolar hasta el mundo del trabajo y que impulse un enfoque desafiante, orientado a la investigación y a la innovación.

*Agustín Porres es es director regional de Fundación Varkey y autor de Tareas Pendientes

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