Presenta:

Crimen del centro: la tesis de una locura causada por "adicciones"

La defensa de uno de los imputados afirma que el joven quizá "no sabía lo que hacía" en el momento de la muerte de Marcos David Figueroa, ocurrida el 31 de mayo en pleno centro mendocino. Sobre el caso sobrevuelan muchas dudas y hay secreto de sumario.
Pleno centro El crimen se produjo en un departamento de Patricias Mendocinas al 700.
Pleno centro El crimen se produjo en un departamento de Patricias Mendocinas al 700.

Cinco personas han sido señaladas por la muerte de Marcos David Figueroa (36), un hombre que se encargaba de la seguridad en un "bulo" de calle Patricias Mendocinas en el que aparentemente se ejercía la prostitución. Del grupo, ya se ubicó a cuatro sospechosos. Dos son menores. Otra es "Camilita" (20), una muchacha que acababa de salir de la cárcel. Y cuarto es Martín Saravia (20), ex empleado de un parripollo. Queda un prófugo de 16 años.  

Todos muy jóvenes. ¿Qué les pasó? Unos aventuran que se trató de un ajuste de cuentas narco. Por otro lado se habló de un homicidio criminis causa en ocasión de robo. Hay, sin embargo, una tercera hipótesis que podría ser la que sostendrán las defensas: la muerte de Figueroa sería fruto de un grupo de chicos tan afectados por las drogas que no entendieron lo que hacían.

Esto explicaría, por ejemplo, la cantidad de implicados -cinco, entre ellos tres menores- y ciertos detalles que hacen difícil creer que se trate de delincuentes profesionales. Pero para responder la incógnita habrá que esperar que se levante el secreto de sumario. Mientras, el arma homicida no aparece.

"Quizá no estaba lúcido"

La abogada Glenda Wagnest, quien se encarga de la defensa de Saravia junto al doctor Marcos Hurtado, destacó que de acuerdo a las pruebas que se han dado a conocer hasta ahora, es factible que se tratara de un grupo de jóvenes que se hundió en una jornada de drogas y perdió el control.

"Hay que esperar a tener más datos. Sabemos que la fiscal Claudia Ríos es muy profesional, y creemos que tendrá en cuenta aspectos del caso que nos parecen fundamentales", añadió.

Wagnest cuenta que Saravia está detenido y cumpliendo cuarentena tras las rejas. Según trascendió, dice no recordar muy bien lo que pasó. Hasta hace poco trabajaba en un parripollo cerca del Wallmart de Las Heras, visitaba cada tanto a su familia evangélica: ahora se aloja en Almafuerte II

—Estamos hablando de jóvenes que tenían acceso a los estupefacientes y hasta donde sabemos es notorio que habían consumido— apuntó la defensora.

Desde su punto de vista, el "bulo" de la calle Patricias habría sido un lugar en el que los muchachos sabían que podían encontrar sustancias. De hecho, en ese domicilio se habían concretado allanamientos por parte de la Justicia Federal en busca de estupefacientes, y la joven que fue aprehendida -Camilita (20)- habría trabajado ahí durante una temporada: tal vez conocía las "rutinas" del negocio.

En tanto, las autoridades aún buscan a un menor de 16 años que está prófugo. En principio este sujeto sería imputable, aunque hay que analizar la edad que tenía el día del homicidio.

—Hay muchos detalles a tener en cuenta y todavía no está toda la información sobre la mesa. Por eso para nosotros es prematuro darle una carátula al expediente— opinó Wagnest.