Alejandro Katz: "La marcha expresó la conmoción de algo que no se entendió"

Alejandro Katz: "La marcha expresó la conmoción de algo que no se entendió"

En "Uno nunca sabe" (MDZ Radio), el licenciado Alejandro Katz analizó la marcha realizada ayer en Buenos Aires para pedir justicia por el crimen en Villa Gesell. Según él, lo que movió a la convocatoria fue la conmoción que causó el nivel de crueldad del hecho.

MDZ Radio

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Ayer, en la ciudad de Buenos Aires, una multitud llenó la Plaza del Congreso en reclamo de justicia por el crimen de Fernando Báez Sosa, al cumplirse un mes del hecho ocurrido en Villa Gesell. El licenciado Alejandro Katz, consultado por "Uno nunca sabe" consideró que este hecho no fue una marcha para pedir justicia, sino más bien -por la característica del caso- una marcha que "expresó algo que no se entendió".

Esto dijo en "Uno nunca sabe":

Matar por matar es incomprensible. “Es evidente que ese episodio marcó muy fuerte. No es fácil entender lo que está pasando ahora en la sociedad. Como hipótesis, algo muy particular de este caso fue la crueldad. No es ésta una sociedad violenta, pero sí se puede decir que hay violencia en la sociedad. En este caso hay un homicidio inmotivado. Es la pura producción de la crueldad, no hay más que puro deseo de ser cruel. Y estamos en una cultura donde se ha impuesto la cultura de no matar. Entonces matar por matar es  incomprensible. Estamos ante una situación que no imaginamos que pudiese ocurrir, Es intolerable el asesinato inmotivado y puesto bajo nuestros ojos”.

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La anomia argentina. “Acá no hay un gran poder que ponga en duda que estos chicos no sean condenados a cadena perpetua. La marcha no es un reclamo de justicia sino que la manifestación de la conmoción de este caso. ¿Cómo un grupo de chicos educados y con futuro posible, y en principio con afecto, es decir, con diversas posibilidades, las condenan por librarse al salvajismo. Sin dudas que no hay respuestas. Posiblemente un rasgo común tenga con nosotros, que es la anomia argentina, la idea de lo correcto e incorrecto, y de los límites es más difusos”.

No fue una marcha para pedir justicia. “Ante aquello que imaginamos que no podía ocurrir, la exhibición de una crueldad inmotivada e inútil, y la jactancia posterior (no parece haber un gesto de arrepentimiento) y la apariencia de que ninguno de ellos se siente acongojado, entonces esto no fue una marcha por justicia, fue una marcha porque no se entiende lo que pasó”.

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