Diego Maradona: adiós a un mito humano
Todos los mitos tienen un héroe que se enfrenta a un mal superior, contra la adversidad, con parámetros morales o éticos superiores. Pero en la gran mayoría de ellos, termina cayendo en desgracia por sus propias limitaciones humanas, o están condenados a un destino cruel al que pueden escapar momentáneamente, pero que finalmente los alcanza. Maradona, por consecuente, es un mito en sí mismo.
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Según la Real Academia Española, esta es la definición de mito:
mito:
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Del gr. μῦθος mŷthos.
1. m. Narración maravillosa situada fuera
del tiempo histórico y protagonizada por
personajes de carácter divino o heroico.
2. m. Historia ficticia o personaje literario
o artístico que encarna algún aspecto
universal de la condición humana.
3. m. Persona o cosa rodeada de
extraordinaria admiración y estima.
4. m. Persona o cosa a la que se atribuyen
cualidades o excelencias que no tiene.
Nacido en un barrio “privado….privado de luz, agua y teléfono” como dijo él, logró sobresalir por medio de su capacidad como jugador de fútbol y convertirse, no solo en el mejor de su generación, sino en un referente para muchos que lo vieron jugar. Para algunos, se convirtió en algo más que un humano: era el héroe que combatió las injusticias inglesas con un gol tramposo y otro maravilloso. Luego se enfrentó al poder italiano, que había organizado un mundial a su medida, y, ante los insultos al himno, cerró la boca de los tifosi, arruinándoles la fiesta. Ya no era cualquiera: era quien se enfrentaba a los poderosos y los vencía.
Pero las propias limitaciones de nuestro héroe eran reales: consumía drogas, se juntaba con personas que no lo guiaban por el buen camino. Cayó en desgracia y fue castigado por ello.
Así y todo, el amor por el héroe no decayó. La culpa, en algún lugar, no era de él. Y cuando pareció que todo lo que “debía ser” se desmoronaba, se gritó si nombre para que viniera al rescate.
Y volvió. Recuperó su espada y escudo y volvió. Pero nuevamente mostró su debilidad y fue castigado. Esta vez eran los “dioses” del Olimpo futbolístico los que lo habían engañado. Les fue útil, y lo descartaron, según la opinión de sus defensores.
El héroe se enfrentó a ellos múltiples veces, perdió en casi todas. Luego se amigó momentáneamente pero nunca pudo dejar su condición heroica y se opuso al “mal”.
Hoy el héroe sucumbió. El talón de Aquiles finalmente cedió. Los excesos lo alcanzaron. El héroe ha muerto.
No juzguemos al héroe. Al fin y al cabo no es más que otro como nosotros, solo que mejor en algo. Un algo que dio muchas alegrías a algunos, muchas tristezas a otros.
Maradona, humano, héroe, villano, es un mito en si mismo, plagado de todas las características que debe tener.