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El SUTE no quiere que se usen las escuelas para votar

El secretario general del gremio docente, Sebastián Henríquez, cuestionó la "costumbre cultural" de que "todo tenga que pasar por la escuela". Contrapuntos con el docente y columnista de MDZ José Thomas.

Luego de que la DGE, gracias a la campaña de MDZ #VotoConClases, anunciara que tras las elecciones habrá clases en las escuelas afectadas por los comicios, el titular del gremio docente, Sebastián Henríquez, cuestionó la medida aduciendo que se recargaría a los celadores y redobló la apuesta: "Hubiera preferido que hiciéramos una campaña para que en las escuelas no se vote".

El titular del SUTE se animó al debate con el columnista, docente y gerente del colegio ICEI, José Thomas, y en Uno Nunca Sabe, el programa que se emite por MDZ Radio, opinó que los comicios no deberían realizarse en los establecimientos educativos. Desde ese lugar, cuestionó que "todo tenga que pasar por las escuelas... ¿por qué la escuela tiene que ser el centro de todo?". 

Al tomar la palabra y luego de haber cuestionado la campaña de MDZ #VotoConClases, Henríquez aclaró que está a favor del objetivo de la campaña pero puso en dudas el método. "El SUTE sí quiere que haya clases después de las elecciones pero lo que quiere es que sea el Estado el que se haga cargo de ese proceso", apuntó poniendo de ejemplo que, mientras un presidente de mesa cobra por el trabajo que hace durante el comicio, se espera que el celador limpie el domingo a la noche, tras las elecciones, y lo haga a cambio de un franco, dijo. "Esto nos genera otro problema. Cuando el celador se toma el franco, genera una sobrecarga en el resto de los celadores", añadió. 

En esa línea, redobló la apuesta de la campaña y poniendo de ejemplo a países del primer mundo como Estados Unidos, dijo que "hubiera preferido que hiciéramos una campaña para que en las escuelas no se vote. Esto responde a una costumbre cultural, el hecho de que la escuela sea el espacio para votar, pero no por eso debemos ser responsables de todo lo que implique el proceso. Pregunto... ¿por qué la escuela tiene que ser el centro de todo?". 

En ese orden, consideró que existe "una campaña de desprestigio" contra el personal educativo, en general, y el docente, en particular, que busca presentar al trabajador educativo como falto de compromiso. "Si no fuera, en realidad, por el compromiso de los celadores y de los maestros, no habría escuela pública", disparó. 

Por su parte, , subrayó que lo que se busca es medir, en todo caso, el compromiso de los directores de las escuelas: "Cuando pido compromiso, me refiero al directivo, en que debe ser quien lleve adelante una campaña para que su comunidad vea cómo se limpia la escuela. El director debe ser el líder de la comunidad y tiene que poder lograr mover a la comunidad para que al otro día de las elecciones haya clases". "Voy a defender y siempre los 180 días de clases". 

A propósito de la compensación de francos para los celadores, el docente y gerente del ICEI señaló que "se paga 1.800 a los delegados y 1.050 al presidente de mesa pero en su estatuto no tiene una contemplación, como sí la tiene el celador, que permita hacer cambio de función". "Los celadores tienen entre dos y cinco semanas de vacaciones a las que podrían agregarle los francos (compensatorios) y que en general se las toman en enero", sumó a la discusión.  

Luego, contraponiéndose al argumento de que, como en los EEUU, la escuela no debería ser el lugar en que se vote, Thomas retrucó: "Para mí, la escuela sí debe ser el lugar por donde todo pase y en general no comparto mucho lo que pase en los países del primer mundo".  

Repasá el debate completo, aquí: