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Ex jefe de inmersión del ARA San Juan explicó qué podría haber pasado

Horacio Tobías explicó de qué se trata el ruido que confirmó la Armada y qué significa para los operativos de búsqueda.

La confirmación de "un evento consistente con una explosión en el área de búsqueda del Ara San Juan" abre una nueva serie de hipótesis en cuanto a qué podría haber pasado con el submarino y sus 44 tripulantes.

Al respecto el ex jefe de inmersión del Ara San Juan, Horacio Tobías, señaló que se trató de una señal que registraron sensores pasivos que hay diseminados por todos los océanos a grandes profundidades para uso científico o de inteligencia militar. "En algún momento uno de esos sensores que debe estar en el Atlántico Sur, porque su posición es secreta, ha detectado una explosión de gran magnitud y frecuencia corta", indicó.

"Evidentemente cuando se terminó el tiempo lógico de búsqueda con los métodos tradicionales, Estados Unidos observó el hidrófono más cercano al área y del día y encontró un pico (anomalía) en las grabaciones", explicó.

El especialista, con 26 años de experiencia en la navegación, indicó que "es como si el sensor hubiera dicho, 'por esta zona escuché un ruido', pero el área que registró es aproximadamente dos veces la provincia de Tucumán". 

Igualmente la señal podría achicar el área de búsqueda, y luego gracias a los sensores de los aviones equipados con el sistema MAD (Magnetic Anmaly Detection) podría reducirse aún más. 

"No podemos certificar absolutamente nada, porque ninguna de las cosas que estamos manejando asevera lo que pasó, son todos indicios. Supongamos que el avión detecte un pedazo metálico con una masa parecida al submarino o a un pesquero hundido, luego habrá que bajar a verlo o pasar un escáner con un buque con zondas Multihaz, que dibuja el fondo del mar para encontrar algo cilíndrico y poder marcar en dónde bajar", agregó.

"Se trata de un procedimiento lento que no pudo hacerse desde el principio por las condiciones climáticas", explicó Horacio Tobías.

"Si fuera no fuera por los Estados Unidos seguiríamos buscando a ciegas un aparato que fue construido para no ser detectado", agregó.

¿Qué pudo haber pasado?

 "Un submarino es como un gran cilindro resistente a las presiones, es como un botellón de GNC mucho más resistente. Probablemente la explosión fue adentro, el ruido sale y se emite igual, pero el submarino podría estar en perfecto estado por fuera y que sus tripulante sufrieran las consecuencias", indicó el experto, en el peor de los escenarios.

"Evidentemente como no tuvieron tiempo de mandar señal de auxilio ni nada, fue algo muy rápido y muy fuerte". 

Sin embargo consideró que es demasiado pronto para adelantar consecuencias letales para la totalidad de los tripulantes y aventuró otras hipótesis.

"Si fue en la batería de proa (la explosión), la gente de proa sufre más las consecuencias que quienes están en la popa y ahí pueden pasar dos cosas: que el submarino tenga una avería y todos se ahogaran, que no se afectara el personal de popa y estos cerraran la parte de la popa", señaló.

El área que estaban cruzando corresponde a mucha profundidad, es una zona con  una pendiente muy grande que va de los 200 metros a los 5.000 de profundidad, y un submarino tiene "una resistencia para hasta un máximo de 360 metros operativos y tal vez un poco más, pero después, en función de la resistencia de los materiales que tiene, tiene una profundidad máxima de colapso de hasta los 650 metros, cuando implota es porque la presión de afuera es mayor a la presión de adentro", señaló.