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Marchas en el país por el caso de un supuesto aborto espontáneo

En Mendoza el kilómetro cero será el centro de la concentración. Se trata de un caso ocurrido en la provincia de Tucumán.
Foto: Web
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Más de 1.500 personas se juntaron en Tucumán para reclamar por Belén, pedido que se extendió a lo largo y ancho del país. En la Ciudad hubo masivas concentraciones en la puerta de la Corte Suprema de Justicia nacional y luego se realizó una marcha desde el Obelisco hasta la Plaza de Mayo.

Estamos en esta jornada por la libertad para Belén, por la anulación de su condena y para que no haya más presas por abortos clandestinos, dijo Virginia Grisolía, de la agrupación Pan y Rosas.

Según indicó para Télam Soledad Deza, la abogada de Belén, "Con esta marcha buscamos que la Corte tucumana acorte los plazos procesales que están corriendo y no se tome los 90 días hábiles que tiene para resolver el caso",  y sostuvo que espera "con buenas expectativas" que el máximo tribunal tucumano "absuelva y disponga la libertad inmediata" de la joven.

"Los jueces siguen mostrándose en televisión profundizando la injusticia cometida y estamos alarmados por las declaraciones realizadas", dijo Deza.

En Mendoza

Una radio abierta en el kilómetro cero de la capital mendocina fue el centro de la concentración en esa provincia.

 Mientras que con la adhesión de la Universidad Nacional de Córdoba(UNC), distintas organizaciones sociales, estudiantiles y partidarias marcharon desde la esquina de las avenidas Colón y General Paz de la capital cordobesa y se trasladaron hasta el edificio de Tribunales.

En Paraná, las personas se reunieron en la plaza 1 de Mayo, donde hubo una radio abierta e intervenciones artísticas reclamando que "no haya más mujeres que mueran o estén presas por abortar, porque además como ser humano tenemos el derecho a decidir".

En Mar del Plata fueron más de 1.000 las personas que marcharon, y también en La Pampa, centenares de manifestantes hicieron sentir su reclamo por las calles.

El polémico caso

La historia se remonta a la madrugada del 21 de marzo de 2014, cuando Belén (pseudónimo), que estaba embarazada, ingresó al Hospital Padilla en Tucumán , indicando que sufría cólicos renales y diarrea.

Según los fundamentos del fallo sobre este caso, leídos el 3 de mayo de 2016, en un momento la joven pidió permiso para ir al baño. Fue en ese lugar donde dio a luz a su hijo.  Según describe en un informe el portal Aci Prensa, el bebé -de aproximadamente 32 semanas de gestación- "nació con vida", con una talla de 36 centímetros y 950 gramos de peso, según indica el informe del Cuerpo Médico Forense del Poder Judicial.  Acto seguido, la joven, indica el informe, "cortó el cordón umbilical, luego lo anudó y, con claras intenciones de provocar la muerte de su hijo, lo arrojó por las cañerías del baño y tiró la cadena".

Belén regresó al lugar donde la atendían, "quedando el cuerpo de su hijo, ya sin vida, atascado en la cañería del inodoro",

Minutos después, la joven comenzó a tener hemorragias y fue llevada a la sala de ginecología donde se comprobó que había dado a luz "a un bebé de una edad gestacional superior a las 26 semanas".

Sin embargo,  según consta en la denuncia de su abogada, Belén sufrió una hemorragia, le diagnosticaron un "aborto espontáneo incompleto sin complicaciones" y allí "comenzó su calvario: acusaciones, sospechas y finalmente, la cárcel".  

Cuando el caso se hizo público, se conformó la "Mesa para la Libertad de Belén", compuesta por 40 organizaciones de un arco político variado, mientras que a nivel mundial, Amnistía Internacional recogió más de 120.000 firmas que respaldan el pedido de libertad de la joven.

Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales exigieron que "se tomen medidas para la inmediata liberación de Belén en virtud de las violaciones que se cometieron, sin respetar estándares internacionales de Derechos Humanos".