¿Por qué padecemos la inseguridad vial en Mendoza?
La proliferación de accidentes de tránsito en las calles y rutas mendocinas se ha convertido en un verdadero problema en los últimos años. Todos los días ocurren siniestros viales, desde pequeños hasta graves, que ponen en riesgo la integridad física de muchos mendocinos y acarrean muchos daños, tanto físicos como psicológicos.
-
Te puede interesar
Delirio en Plaza de Mayo por el show del "Cura DJ" en homenaje a Francisco
Este problema alcanzó una magnitud preocupante que, lamentablemente, no ha sido abordada de la manera correcta por parte de las autoridades, a pesar que existen importantes avances en materia de seguridad vial en todo el mundo. Por ello, se trata de un fenómeno multifactorial en el cual el Estado tiene la mayor responsabilidad, por su inacción en cuanto a la aplicación de políticas públicas que aborden estas causas, aunque estén identificadas.
Los datos oficiales más recientes indican que en Mendoza, entre enero y mayo de este año, se produjeron 1.476 accidentes de tránsito sin lesionados y otros 1.823 siniestros viales con lesionados. Esto dejó como consecuencia un total de 67 muertes en el acto. En cuanto las cifras del año pasado, se reportaron 157 decesos, casi la mitad en el Gran Mendoza, seguido de la zona Este y la zona Sur.
-
Te puede interesar
Adolescentes solos en un mundo complejo
En base a un relevamiento de la Unidad Ejecutiva de Seguridad Vial, tomando datos globales del año pasado, se deduce que las calles y rutas más transitadas son las de mayor riesgo para accidentes viales, principalmente mortales. A las Rutas Nacionales 7, 40 y 143 se suman las Provinciales 36 (Lavalle), 15 (Luján de Cuyo), 50 (zona Este) y 43 (Carril Chimbas - San Martín). Además, muchas calles transversales son de cierta peligrosidad para los vehículos y peatones, como Bandera de los Andes, Godoy Cruz, Severo del Castillo y Mathus Hoyos (Guaymallén), Urquiza, Maza y Don Bosco (Maipú), Pedro P. Segura y Boulogne sur Mer (Las Heras), entre muchas otras.
También son de especial relevancia en 'inseguridad' vial la Panamericana, el Corredor del Oeste, carril Rodríguez Peña, el Corredor Productivo del Valle de Uco, calle Cervantes - San Martín (Godoy Cruz y Luján) calle Isidoro Bouquets (Junín), calle Rawson (San Rafael) y calle Centenario (General Alvear). Todo esto sin contar numerosas avenidas y calles de cada localidad donde los accidentes son moneda corriente.
Por otra parte, el crecimiento del parque automotor en la provincia, en los últimos años, ha sido fenomenal. Según datos del Observatorio Nacional de Datos de Transportes de la Universidad Tecnológica Nacional, en Mendoza circulaban 489.606 automóviles en 2014, un 189% más que en 2006 y un 7,3% que el año anterior. La cifra global, sumando vehículos livianos, pesados y de transporte público, llegó a los 664.765 unidades en el mismo año.
Como se mencionó al principio, las causas son varias y de larga data. Si bien los criterios de los expertos y responsables estatales puede variar, todo se puede resumir en cuatro factores: educación, infraestructura, alcoholismo y desidia estatal.
Infraestructura
El grado de influencia que tiene la falta de infraestructura y mantenimiento de las rutas y calles mendocinas en la problemática de la inseguridad vial, si bien no es el más importante, al menos cuenta con una parte sustancial. Por ejemplo, la proliferación de baches. Héctor Roitman, experto en accidentología vial, lo explicó así: "El mal estado de una calle implica un mayor riesgo de accidente y creo que hay un incremento bastante importante de choques por alcance a causa de los tremendos baches que se forman".
De todos modos, la cuestión no termina en el simple pozo en el asfalto. La evidente carencia de mantenimiento y modernización de las rutas es una grave falencia, y que mejor ejemplo que nuestra Ruta Panamericana. "Está mal mantenida, sin señalización, sin iluminación y prácticamente no tiene banquinas". La falta de pintura reflectora, como demarcación horizontal, también causa riesgos importantes de un accidente, y es una carencia que se repite en muchas rutas provinciales.
Con respecto a los denominados 'carriles', como Bandera de los Andes o Mathus Hoyos, el principal problema que presentan es la estrechez. Según Roitman, tanto automóviles, camiones, motos y bicicletas circulan por estas calles de doble mano, muy estrechas y que carecen de banquinas asfaltadas. Aquí una solución podría ser la ampliación de estos carriles hacia los costados, aprovechando los espacios vacíos existentes, o la construcción de colectoras exclusivas para motos y bicicletas.
Haciendo foco en la falta de carriles exclusivos, Roitman sostuvo: "Los accidentes se dan muchos entre distintos tipos de movilización vehicular que comparten una misma vía de circulación, por lo cual es un peligro mucho mayor que en carriles exclusivos. Es mucho menos peligrosa una ruta donde van todos los automóviles a 150 km/hora que en otra donde vehículos de todo tipo viajan con velocidad máxima a 110 km/hora".
Educación
Sin embargo, las fallas en la infraestructura no son el principal inconveniente. Para Roitman, un factor clave en la accidentología es la conducta de la gente, que está muy relacionado con la educación vial: "Hay carencias formativas importantísimas entre los conductores, cosas tan elementales como no saber de quien es la prioridad en una esquina. Tenemos un déficit de formación de conocimientos teóricos y prácticos".
En ese sentido, el especialista planteó que "no se trata de un problema del rigor de la ley", como exigen algunos, ya que "en Mendoza tenemos muchos ejemplos de mejoras con acciones pequeñas, como el uso del cinturón, lo cual está mucho más arraigado desde hace varios años gracias a las campañas, o el respeto a las rotondas, enseñándole a los conductores cómo respetarlas".
Para Roitman "el 90% de la población está dispuesta a realizar las cosas bien si, con paciencia y constancia, le enseñamos a hacer las cosas en conjunto, es decir, si lo hacen por imitación". Por eso, aseveró que debe hacerse foco en impartir educación y que "el rigor de la ley está para el verdadero transgresor, cuando ya se ha logrado imponer una conducta social".
Alcohol y drogas
Este punto suele causar controversias, ya que si bien no representa la mayor causal de accidentes, en muchos casos documentados, sobre todo cuando son graves, se constató que, al menos, uno de los conductores involucrados en un siniestro vial presenta signos de estar bajo los efectos del alcohol y/o drogas, principalmente entre jóvenes.
En reiteradas oportunidades, diversas organizaciones civiles, como la nacional Luchemos por la Vida y la provincial Voluntarios en Red, manifestaron su preocupación por la incidencia del alcoholismo y la drogadicción en los siniestros de tránsito, en su mayor parte durante los horarios de diversión nocturna. Y el flamante director de la Unidad Ejecutiva de Seguridad Vial de Mendoza, Leonardo Yapur, comparte este punto de vista: "La mayor causa de los accidentes fatales es porque los conductores estaban intoxicados por droga y/o alcohol".
Pero esto no es compartido por Roitman: "Si bien es cierto que hay una incidencia del alcohol. siempre fui muy crítico cuando se encasilla a esta cuestión, porque terminamos estigmatizando a los chicos y nos olvidamos que muchos adultos también protagonizan accidentes".
Desidia gubernamental
Mendoza cuenta con su propia Ley Provincial de Tránsito, la número 6082, sancionada en 1993 y aplicada desde 1994. Si bien la provincia adhirió hace tres años a la Ley Nacional homónima, número 24.449, y la de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (LN 26363), lo hizo en carácter parcial y con reservas, delegando únicamente algunas facultades, como los carnet de conducir y el registro de antecedentes.
A pesar de estas normas, las críticas son constantes respecto a que aún no se cumplen diversos aspectos de nuestra ley. "Han pasado 22 años y no hay planes de educación vial de forma sistemática en escuelas", sostuvo Roitman.
Otro aspecto muy criticado, principalmente por las organizaciones civiles y la opinión pública, fue la gestión anterior de la Unidad Ejecutiva de Seguridad Vial, a cargo de Marisa Garnica (esposa del actual diputado peronista Omar Parisi) desde su creación en 2014, acusando al organismo de "inacción". El actual titular le otorgó razón a estos planteos: "Encontré mucha desorganización en toda la provincia, ya que los municipios y los organismos se dirigían a la Agencia Nacional de Seguridad Vial porque no los atendían en la unidad ejecutiva".
Incluso los descalabros con la demorada Verificación Técnica Obligatoria (VTO), cuyo llamado a licitación tuvo que suspenderse y postergarse por las irregularidades detectadas en la gestión anterior, también inciden, en cierto modo, con la problemática de los accidentes. "Contar con la VTO es muy importante, porque controla las condiciones del vehículo. Si el rodado no está en buen estado, tiene más probabilidades de padecer un accidente y causar daño a otras personas", reveló Yapur.
Lo que hace el Estado
Yapur, que asumió como director de la Unidad Ejecutiva de Seguridad Vial el pasado 2 de mayo luego de una acefalía de seis meses, detalló los planes que está llevando a cabo con una agenda hasta fin de año.
- Finalización de las capacitaciones a los municipios para la entrega de licencias de conducir expedidas a nivel nacional: "Todos los departamentos tienen su capacitación completa y para agosto tendremos los centros municipales funcionando a pleno".
- Diversos programas de capacitaciones: para agentes de tránsito y viales municipales, tanto en materia teórica como práctica, que comenzarán mañana y se extenderán por varias semanas; para docentes, en coordinación con la DGE, así pueden transmitir los conocimientos a los estudiantes; y para adolescentes de entre 15 y 18 años, durante el mes de septiembre, con "la finalidad de concientizarlos del daño que causan las drogas y el alcohol a la hora de manejar"
- Otra capacitación para los agentes municipales, que en este caso será para indicarles cómo implementar políticas de seguridad vial en sus jurisdicciones.
- Campañas de concientización a través de folletería y las redes sociales en fechas claves, como el Día del Amigo, Día del Estudiante y feriados largos. En el caso de las redes, la Unidad Ejecutiva lanzan consejos de seguridad vial (conductores, ciclistas y peatones) y advertencias meteorológicas (nieve, lluvia, zonda).
- Continuar con el trabajo coordinado con la policía vial, que es el brazo ejecutor de las políticas de seguridad vial.
- La creación del Observatorio de Seguridad Vial en el ámbito de la Unidad Ejecutiva. "No solamente recolectará los datos de incidentes viales y generará estadísticas y variables, además elaboraremos proyectos políticos de seguridad vial. Es decir, que Recopilará datos, identificará problemáticas, realizará diversos proyectos que presentaremos", explicó Yapur. Aún se encuentra en fase de elaboración y se espera efectivizarlo en el corto plazo.
Lo que falta
Como se ha mencionado, la problemática de la inseguridad vial se arrastra desde hace muchos años, y la desidia estatal es la mayor responsable. Roitman subrayó que "es muy necesario diseñar y aplicar políticas de Estado, es decir, planes de largo alcance y concretas: algo que trascienda a la gestión actual y que perdure en el tiempo".
Puso como ejemplo una política pública concreta que se llevó a cabo en Suecia: "Allí tuvieron un pico de accidentes con chicos que iban en bicicleta pero no llevaban casco, por lo cual propusieron hacer una campaña de 10 años de educación en las escuelas promoviendo su uso, incluyendo una evaluación anual, con la meta de bajar la siniestralidad en el 20%. A los cinco años cumplieron la meta y ampliaron el plan para los plazos restantes, siendo todo un éxito".
"Medir el estado actual, trazar un plan concreto y de largo plazo y luego volver a medir para analizar los resultados para ver cómo sigue el plan o se aplican cambios" son las claves para aplicar y sostener políticas exitosas en materia de seguridad vial. "La pauta está en la siniestralidad con un estudio serio y completo donde se identifiquen los principales conflictos clave y se tracen planes enfocados en ellos e instrumentados por personas idóneas", reiteró.