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Pobreza infantil: las "trampas" de la Asignación Universal

Sebastián Waisgrais, especialista en Monitoreo e Inclusión Social de UNICEF, explicó por qué la AUH no es universal y su alcance, aunque importante, fue limitado.

Los datos de UNICEF sobre la pobreza infantil son alarmantes: 30,2% de los chicos argentinos menores de 18 años, es decir 4 millones de personas, están por debajo de la línea de pobreza, mientras que el 8,4% son extremadamente pobres. Si bien se han aplicado en los últimos años algunas medidas para paliar esta grave situación, evidentemente no han sido suficientes. Un caso paradigmático es la Asignación Universal por Hijo (AUH), ya que en 2015 habían 2,5 millones de chicos en situación de pobreza que no la recibían, mientras que actualmente son 1,5 millones los que no son beneficiarios.

Sebastián Waisgrais, especialista en Monitoreo e Inclusión Social de UNICEF, explicó en el programa Cambio de Aire, de MDZ Radio, explicó las causas por las cuales la AUH es relativamente 'engañosa' en su universalidad: falta de registros, situaciones de aislamiento y, principalmente, una alta deserción en los niveles educativos secundarios, convirtiendo a este beneficio en una suerte de "penalización" para los jóvenes que no alcanzan los requisitos.

"La Asignación Universal por Hijo demostró ser una herramienta muy potente para reducir la pobreza, pero el problema que tenemos hoy es que hay 1,5 millones de chicos, gran parte de ellos que están en estas estadísticas, que no están recibiendo la AUH y deberían recibirla", detalló. A ellos hay que sumarles 1 millón de chicos que antes no percibían la AUH por ser hijos de monotributistas, pero que recientemente fueron incluidos en los planes.

Waisgrais sentenció que "retóricamente (la AUH) es universal, pero en la práctica no lo es, porque las familias de esos chicos tienen problemas con los trámites, como la falta de DNI o no pudieron cumplir los requisitos". Pero destacó, principalmente, el aspecto de la deserción escolar: "La AUH intentaba generar el incentivo de que los chicos estén en el sistema educativo, pero la realidad es que el 50% de ellos no termina la secundaria. En vez de generar un incentivo, que es un objetivo loable, se está penalizando a estos jóvenes que no están volviendo a la escuela".  

Por otra parte, Waisgrais subrayó que "el principal problema está en el grupo de 0 a 5 años" y explicó que la problemática "no está solo circunscripta a la desnutrición, hay también temas vinculados a la falta de acceso a servicios de cuidado de calidad, que además tiene una implicancia al interior del hogar, porque un nene que nace en un hogar numeroso genera que quizás su hermana mayor tenga que abandonar el colegio para hacerse cargo de los chicos o que la mamá no pueda trabajar por lo mismo, así se provocan disrupciones que generan que tengamos hogares con niños pequeños donde la propensión a tener mayor pobreza es muy elevada".  

Escuchá la entrevista completa.