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La ayuda para discapacidad, a cuentagotas en OSEP

A pesar de que los descuentos a los afiliados lleva un par de meses, familiares con personas discapacitadas se quejan de que las prestaciones no han mejorado.

Los afiliados de la Obra Social de Empleados Públicos (OSEP) están preocupados por el flamante Fondo para Discapacidad que las autoridades de la institución implementaron en base a un pequeño porcentaje de retención, ya que muchos aseguran que, a pesar de los descuentos, la situación de los discapacitados no ha mejorado y las prestaciones están "lentas o paralizadas".

Desde que Mendoza adhirió en 2011 a la Ley Nacional nº 24.901 de Discapacidad, sancionada en 1997, familiares de los afiliados discapacitados a la OSEP vienen reclamando la normalización de las prestaciones, que según las normas deben ser cubiertas al 100% y los recursos deben estar garantizados por el presupuesto. Sin embargo, durante el año pasado, en sintonía con la crisis financiera provincial, la situación empeoró sustancialmente hasta la interrupción de algunos servicios. Con el objetivo de subsanar estos inconvenientes, las autoridades de la obra social anunciaron en enero la implementación del Fondo para Discapacidad, que se compone del 0,75% de cada salario, y se empezó a aplicar en marzo.

Sin embargo, las quejas por este nuevo descuento comenzaron a circular entre los trabajadores estatales, ya que se suman a las quitas por la cuota y el ítem de "enfermedades catastróficas" y, argumentan, no han visto una mejoría en los servicios médicos ni las coberturas para estudios o medicamentos. Algo similar han planteado los afiliados discapacitados y sus familiares, quienes si bien no cuestionan la medida, aún no se sienten beneficiados por estos recursos y reclaman que el dinero no sea destinado a otros gastos.

Laura Tribiño, integrante de la Red de Madres de Hijos con Discapacidad, indicó a MDZ que "estamos muy pendientes del Fondo, ya que los empleados públicos se quejaban por la nueva quita y en algunos casos nos sentimos muy incómodos porque el empleado público está cansado de tantos descuentos". 

"El reclamo general plantea que que si ya están descontado por enfermedades catastróficas más el porcentaje de quita más otro fondo por discapacidad, que no hay una discriminación y que el dinero tenga un destino transparente en el cual se pueda verificar que vaya a las prestaciones correspondientes, porque sino se diluye en las arcas provinciales hacia otras erogaciones", añadió. 

De todos modos Tribiño, que trabaja en el Estado y es madre de un chico discapacitado, hizo eco de las quejas generalizadas de quienes están en su situación: "Nos encontramos con situaciones que nos preocupan y sentimos que hay un recorte, a pesar de que hay un descuento para solventar las personas con discapacidad. No entendemos la metodología que están aplicando".

Entre otras cosas, se refiere a la fragmentación en tres áreas de la antigua Dirección de Discapacidad de la OSEP y la presunta cancelación de algunas coberturas, como los análisis de sangre especiales, o las demoras en la entrega de materiales y aparatos para pacientes.

Más allá de estas dificultades, Tribiño reconoció que "no le podemos echar la culpa a Sergio Vergara (director de la OSEP) ni al nuevo gobernador (Alfredo Cornejo)", ya que "hay muy buena predisposición". Por ello, consideró que "es necesario un cambio que vaya más allá de la OSEP".

La propuesta elaborada por el grupo de padres con hijos discapacitados es que "la Legislatura establezca un mecanismo de auditoría y control por parte de las instituciones correspondientes, para que los recursos del Fondo de Discapacidad tengan un destino cierto y sean destinados a las personas que lo necesitan". Para ello se propone un cambio en la Carta Orgánica de la OSEP que sea acordado por los parlamentarios. 

Además de este pedido, los afiliados y padres de chicos discapacitados buscarán que los legisladores den su apoyo al reclamo para que la OSEP vuelva a crear la Dirección de Capacidad y que su jefe sea elegido por concurso.