La clave radica en que las sustancias que posee el pescado favorecen a la limpieza del sistema circulatorio lo que, en definitiva, termina siendo propicio para mantener enérgicas relaciones sexuales.
Una dieta rica en pescado es recomendable para mantener una buena vida sexual ya que su ingesta facilita el buen estado y funcionamiento del sistema cardiovascular, según informó Noticias Argentinas.
Así lo expresó el médico urólogo Fabián Gómez, quien destacó que "la erección del órgano sexual masculino se logra a través de una respuesta vascular, y la ingesta de pescado es altamente favorable para el sistema circulatorio".
Gómez explicó que "lo que lo diferencia de otros alimentos de origen animal es que el pescado contiene ácidos grasos poliinsaturados (básicamente los omega-3) en cantidades comprendidas entre un 25% y un 45%".
"Estos ácidos grasos están relacionados con la prevención y el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares por su capacidad de aumentar el HDL (llamado vulgarmente colesterol bueno) y reducir el LDL (colesterol malo), el colesterol total y los triglicéridos", indicó el urólogo quien es asesor científico del Boston Medical Group, indicó Noticias Argentinas.
Los omega-3 producen unas moléculas llamadas prostaglandinas que tienen, entre otras propiedades, la de impedir la formación de sustancias inflamatorias, impedir la formación de coágulos y trombos, acción vasodilatadora, contribuyen a reducir los lípidos sanguíneos (colesterol y triglicéridos) y a regular la presión arterial.
Todas estas propiedades contribuyen en gran forma a una reducción del riesgo de aterosclerosis, trombosis e hipertensión. Gómez explicó que "la erección del pene es la respuesta a un estímulo provocado por la circulación sanguínea y por un fenómeno de flujos".
"En consecuencia, si la circulación tiene un buen funcionamiento en las arterias del pene, la respuesta al estímulo de la erección también se ve recompensada, dando lugar a una función sexual satisfactorio", manifestó el especialista.
La mala alimentación, unos hábitos de vida poco saludables y el sedentarismo contribuyen al deterioro del sistema circulatorio, por lo que estos hábitos son poco recomendables para la salud en general, para el buen mantenimiento físico del organismo y para mantener una vida sexual plena, publicó Noticias Argentinas.