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La indignación y la nada: la extraña reincidencia de la mujer que pellizca para mendigar

Mirá aquel video de la mujer que pellizcaba a su bebé en el Centro para dar más lástima y recibir más limosna. Prometieron un millón de cosas contra ella y otro en favor de sus hijos. Dos meses después la policía la pilló mendigando en San Rafael. Y ahora dicen que está en la Peatonal... Caradurismo para todos (y todas).

En Twitter: @GabrielConteMDZ

El 19 de noviembre de 2010 la cámara de vigilancia policial número 47 del Gobierno de Mendoza, ubicada en calle San Martín -en plena ciudad de Mendoza- registró cómo una madre que pedía limosnas pellizcaba a una de sus dos hijas, un bebé, para que llorara y generara más lástima en los transeúntes.

De inmediato, como pocas veces sucede, las autoridades gubernamentales distribuyeron copia del video a los medios de comunicación, mientras las máximas autoridades anunciaban un cóctel de medidas que incluían:

1- El abordaje policial y la posterior liberación de la mujer, ya que no contaba con antecedentes;

2- la intervención de la Dirección de Niñez y Adolescencia (Dinaf) para garantizar la inclusión familiar, con el fin de sacarla de la situación de calle;

3- la afectación del programa de Protección de Derechos “para resguardar la salud mental y física de los niños involucrados”;

4- la denuncia ante la Fiscalía de Delitos Complejos para que se investigara si se cometió maltrato infantil;

5- hasta una “deportación” hacia su ciudad de origen, Santiago del Estero;

6- y se hizo hincapié en su condición de “gitana” que habitaba en unas carpas temporariamente en Las Heras.

El impacto nacional fue de grandes dimensiones. El heroísmo podía olerse en los pasillos de la Casa de Gobierno. El video que subió MDZ tuvo más de 3 millones de visitas.

Todo había pasado, en apariencia.

La sensación de hiperactividad social en las calles del Centro para evitar que las personas se redujeran a la condición de mendigos, parecía un éxito.

La mujer, dijeron, se llamaba Sofía Estela Yancovich.

Lo curioso surge hoy, a raíz de la advertencia de las redes sociales que alerta sobre la presencia de un caso similar, sino de uno con los mismos protagonistas, en plena Peatonal Sarmiento de Mendoza, un año y medio después.

Y nace la inquietud al buscar los antecedentes del asunto:

De inmediato, sale a la luz que, luego de aquel caso del 19 de noviembre de 2010, el Diario de San Rafael publica: “Detienen a una gitana por mendicidad fraudulenta”. Podría tratarse de la versión sanrafaelina del caso capitalino, o bien de uno diferente, en un extraño contagio de la modalidad “pellizque a su hijo y pida plata”. Pero no. A poco de leer la nota que también reflejó MDZ, el artículo dice:

La gitana con su pequeño hijo en brazos recorría de una punta a la otra la primera cuadra de avenida Hipólito Yrigoyen, en el costado norte, pidiendo monedas para comprarle leche al pequeño. Cuando el chiquito calmaba su llanto, la mujer apelaba al inhumano método de pellizcarlo para que soltara fuertes sollozos potenciado por ese proceder. Como la gente rara vez se daba cuenta de esta infame actitud, lograba que algunos se apiadaran de la situación.

Sin embargo, personal policial venía sospechando de la mujer, de apellido Yancovich. Luego de una tarea de vigilancia, advirtieron la técnica que empleaba la gitana, por lo que fue detenida, comprobándose que estaba procesada en la ciudad de Mendoza por aplicar la misma metodología para mendigar, es decir utilizaba a su pequeño hijo para tal finalidad.

Asimismo, la detenida tenía a su cargo a varios niños que también mendigaban o vendían agujas para coser y otros elementos menores, recorriendo las mesas de los bares de la primera cuadra de avenida San Martín.

Esta familia de gitanos se había asentado con una carpa en un baldío ubicado en la intersección de avenida Moreno y Urquiza, propiedad de un abogado local, quien había presentado una denuncia judicial para producir el desalojo de la carpa y de sus ocupantes. La medida judicial se cumplió en la mañana del viernes pasado, cuando personal judicial y policial al mando del titular de la Comisaría 32, procedió al desalojo del predio. En esta oportunidad los gitanos levantaron la carpa y cargaron todos sus enseres en dos camionetas antiguas, una Ford y una Peugeot. Aunque no se supo del destino de las dos familias gitanas, se cree que en su nómade andar se iban a dirigir a la ciudad de General Alvear.

El apellido de la maltratadora, Yancovich, era el mismo.

¿Y la “deportación”?
¿Y el “abordaje institucional”?
¿Y la “protección de derechos”?
¿Y la “investigación de Delitos Complejos” sobre el maltrato?


Hoy avisan vía Facebook:

Hola... no se si se acuerdan de un caso de abuso y maltrato infantil que sucedió hace poco mas de un año, donde una madre maltrataba a su hijo para que llorara y así poder pedir mas...supuestamente la deportaron ya que no era de acá...pero sorpresa la misma flia ( si cabe el termino) todavía explota a sus hijos en la peatonal...por favor difundan...alguien tiene que hacer algo con esos niños...y no dejarlos en manos de esos monstruos....miren bien las fotos el "padre" es el que habla por celular...mientras los chicos llorando piden por las mesas....



¿Se trata de la reincidencia de un caso que quedó impune? ¿Nos habrán tomado el pelo? ¿Será aquella madre pellizcadora que se mueve por Mendoza como si supiera que no le va a pasar nada?

Su caradurez, en este caso no tendría límites. Pero habría que hablar de otras caradureces, si así fuera.

Pero supongamos que se trata de otra familia, de otro caso confundido con aquel porque en apariencias se trata de una repetición de prácticas perversas y a la vista de todos, de una realidad que, lamentablemente, se repite y por lo que el estado (municipal, provincial, nacional) no da abasto: si así fuera, ¿tendría menos gravedad?