After beach en Reñaca: los menducos que huyen del calor
Se trata de una corriente ya impuesta en los bares frente a la costa. Bajo el mando de los DJ's el "dancing" comienza desde temprano. Los buenos tragos y un espectacular paisaje gracias a la puesta del sol en el mar aseguran la mejor "previa" para la noche de boliche.
"La verdad es que todos venimos a lo mismo: no hay nada como compartir una cervecita bien helada con amigos después de un día de playa", comentó Gonzalo, un estudiante de abogacía mendocino de 23 años.
Hay una sola consigna que parece ser la madre de todas las demás: pasar el día sin trasladarse demasiado. Del departamento a la playa, y a disfrutar el sol. Escuchar música tranqui, tomar mates o ricos tragos en la arena, "paletear" un rato con amigos o, a lo sumo, caminar un poquito de sector en sector para ver "a quién te encontrás" (sabemos que a la curiosidad del mendocino por encontrarse a coterráneos no hay moda ni relax que pueda matarla).
Es el momento de cantar, corear los hits de moda, bailar y disfrutar del verano al máximo.

