Semana legislativa: el Gobierno busca destrabar Zonas Frías y acelerar una agenda frenada en el Senado
Con el segundo semestre en marcha, la Casa Rosada reordena sus prioridades parlamentarias y apuesta a conseguir acuerdos para sacar del estancamiento proyectos clave.
El Senado organiza la agenda legislativa previo al receso invernal.
N/ALa reducción del Régimen de Zonas Frías encabeza una agenda que también incluye la Ley Hojarasca, la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y la nueva Ley de Sociedades, mientras el Senado concentra el mayor cuello de botella legislativo.
Con el calendario legislativo entrando en su segunda mitad, el Gobierno enfrenta un desafío que excede la presentación de nuevos proyectos: destrabar una agenda que quedó concentrada en el Senado y que hoy condiciona el avance de varias de las iniciativas que la Casa Rosada considera prioritarias para lo que resta del año.
La estrategia oficial de enviar gran parte de sus proyectos a la Cámara alta, donde La Libertad Avanza entiende que cuenta con un escenario más favorable para negociar, terminó generando un efecto inverso. La acumulación de expedientes y la dificultad para construir mayorías terminaron retrasando al Senado.
En ese contexto, una de las prioridades es la reducción del Régimen de Zonas Frías, iniciativa que obtuvo media sanción en Diputados el pasado 20 de mayo y que ahora depende de los acuerdos políticos en la Cámara que preside Victoria Villarruel. El mismo reduce el alcance del esquema de subsidios al gas para los usuarios alcanzados por el régimen.
-
Te puede interesar
Karina Milei, con la mira en 2027: "Que mi hermano sea reelecto"
La aceleración del expediente
Esta decisión quedó plasmada en la reunión que Javier Milei encabezó esta semana en la Casa Rosada junto a diputados y senadores oficialistas. ¿El objetivo?: concentrar los esfuerzos en conseguir el respaldo de los bloques dialoguistas y de los gobernadores para reactivar la agenda antes del receso.
Los cuatro proyectos con mayor incidencia son:
- Ley Hojarasca: propone derogar unas 70 normas consideradas obsoletas o superadas por los cambios tecnológicos. Aunque el proyecto ya cuenta con dictamen favorable desde mediados de junio, todavía espera una fecha para llegar al recinto.
- Ley General de Sociedades: contiene disposiciones relativas a las formalidades de la constitución de las sociedades y su inscripción en el Registro Público de Comercio.
- Carta Orgánica del Banco Central: cambios en la ley que regula el funcionamiento, las atribuciones y los objetivos del Banco Central como parte de su programa económico.
- Ley de Inocencia Fiscal: plantea modificar el régimen vigente para dar mayores garantías a los contribuyentes en los procesos de fiscalización y reducir la carga administrativa sobre quienes cumplen con sus obligaciones tributarias.
Sin embargo, la realidad parlamentaria muestra un panorama mucho más complejo. Además de los proyectos impulsados por el Ejecutivo, el Senado mantiene abiertas discusiones sobre la nueva Ley de Salud Mental, los cambios en la legislación sobre discapacidad, la derogación del etiquetado frontal de alimentos y las iniciativas para prevenir la ludopatía digital. En la mayoría de los casos, las diferencias entre los bloques impidieron alcanzar los consensos necesarios para emitir dictámenes o fijar fechas de tratamiento.
Diputados, por su parte, con escasos proyectos propios en condiciones de avanzar permanece a la espera de que el Senado libere iniciativas para retomar protagonismo en la agenda legislativa.
Más que ampliar la agenda con nuevos proyectos, el desafío inmediato pasa por ordenar las prioridades, cerrar negociaciones políticas y transformar en leyes iniciativas que ya iniciaron su recorrido parlamentario, en una corrida contrareloj frente al receso. Por eso, en la Casa Rosada entienden que las próximas semanas serán determinantes para medir la capacidad del Gobierno de convertir su programa legislativo en resultados positivos para el oficialismo de cara al período 2027.

