Se rompió el radicalismo bonaerense: los dirigentes con fuerza territorial pegaron el portazo
El radicalismo bonaerense volvió a quedar preso de la interna. El sector que representa a 15 de los 27 intendentes boinas blancas y al bloque puro radical de la legislatura bonaerense rompió con la cúpula e hicieron rancho aparte.
Las nuevas autoridades de la UCR bonaerense deberán encarar la nueva gestión con el radicalismo partido
Prensa UCR provincia de Buenos AiresEn el Club Atenas platense, el radicalismo bonaerense quiso mostrar unidad, pero terminó siendo víctima de sus internas. Intendentes y legisladores alineados con el espacio liderado por Miguel Fernández y Alejandra Lorden pegaron el portazo de la Convención Provincial, disconformes con el reparto de cargos en la Junta Electoral. El sector que representan fue marginado por el abadismo y Evolución.
El sector disidente del radicalismo bonaerense, tras oficializar que no van a acompañar a la actual conducción partidaria, lanzaron "Construir" un espacio con fuerza territorial en el interior provincial, respaldado por 15 de los 27 intendentes radicales, que buscara ser “la columna vertebral de una alternativa que ponga de pie a la provincia de Buenos Aires” con el radicalismo a la cabeza.
La rosca del radicalismo bonaerense se llevó puesto al territorio
El desencadenante de la ruptura fue tan pragmático como predecible: la disputa por los lugares en la Junta Electoral y la vicepresidencia quinta de la mesa directiva. El sector de Miguel Fernández y Alejandra Lorden reclamaba un espacio propio, argumentando que el abadismo y Evolución debían respetar el acuerdo que evito que las tres facciones se “desangren” en una interna. Sin embargo, el eje conformado por el Senador Nacional Maximiliano Abad y el Diputado nacional porteño Martín Lousteau se cerró y no le dio el lugar que reclamaba “Construir” en la junta electoral.
Según pudo reconstruir MDZ; el reparto de las cuatro sillas de la junta electoral partidaria iba a ser dos para el abadismo y dos para Evolución; ante esta situación la tercera fuerza en disputa reclamo tener un representante. Pero chocaron contra la negativa de los nuevos “aliados” que no querían ceder sus lugares.
Como alternativa plantearon crear un quinto lugar para que “Construir” pueda tener una silla en la mesa; aunque eso tampoco logro destrabar ya que el abadismo y Evolución se desconfían mutuamente; planteando la hipótesis de que un alineamiento del nuevo miembro de la junta con alguno de los otros dos sectores terminaría rompiendo “la armonía”. Tras intensas negociaciones decidieron ampliar a seis los miembros de la Junta Electoral del radicalismo bonaerense, pero nuevamente dejaron afuera al sector de Miguel Fernández y Alejandra Lorden; ya que se las sillas se las volvieron a repartir en parte iguales entre el abadismo y Evolución.
"No venimos a validar un esquema agotado"
Sintiéndose ninguneados, los convencionales de “Construir” decidieron no convalidar la nueva conducción del radicalismo bonaerense. El encargado de dar el mensaje en la Convención de la UCR provincial fue el convencional de Trenque Lauquen, Martín Borrazás: “Buscamos la unidad por todos los métodos, pero hubo quienes decidieron que esta Convención no se constituya por todos los sectores, dejando afuera a personas que gobiernan territorio”.
Tras cerrar su discurso, los representantes de la nueva corriente del radicalismo bonaerense abandonaron la Convención boina blanca difundiendo un duro documento contra el pacto Abad-Lousteau.
En el texto, señalan que “la UCR no tiene dueños” ni pertenece a “una mesa de dirigentes”, advirtiendo que saldrán a buscar la legitimidad de manera directo en los afiliados para construir un proyecto bonaerense propio, distante del oficialismo provincial y del nacional.
Es de destacar que los convencionales de "Construir" no renunciaron a ser parte de la Convención partidaria, con su ausencia buscaron no convalidar un reparto que no abraza la unidad del radicalismo bonaerense
La réplica del abadismo: "Acá nadie echó a nadie"
Minutos después de que el sector disidente del radicalismo bonaerense abandonara la Convención partidaria, el abadismo contrataco. El encargado de responder fue el diputado provincial Diego Garciarena; quien cruce a “los rebeldes” acusándolos de eludir el debate interno lanzo: “Cada uno pudo estar acá. Y, es más: el primero que usó la palabra es el que dice que no lo dejan participar. Invito a estos compañeros que se fueron a que vengan a discutir la estrategia electoral”.
Antes de que empiece al acto por el cual se oficializaban las nuevas autoridades del radicalismo bonaerense, una alta fuente del abadismo confirmaba a este medio la ruptura y bromeando con otras convenciones radicales que terminaron en escandalo dijo “pusimos sillas de plásticos, porque son como las bombitas de agua. Molestan, pero no duelen”
Pese a la estampida de los representantes de “Construir”; que mostraron fuerza con una foto de familia en la puerta del Estadio Atenas, mientras adentro la Convención bajo la presidencia de Pablo Nicoletti (Evolución) seguía su curso, ratificando la prórroga de todos los mandatos partidarios hasta el 28 de octubre de 2028.
Por su parte, el flamante presidente del Comité Provincia de Buenos de la UCR, Emiliano Balbín, intentó bajar la tensión marcando una línea tajante sobre el rol que debe adoptar el partido para dejar de ser un actor marginal. “Quiero comités que dejen de ser espacios de catarsis, autoayuda o terapia colectiva, para volver a ser la usina de ideas”, enfatizó el flamante presidente del radicalismo bonaerense ante la militancia boina blanca.


