El martes se reúne la mesa política del Gobierno, en medio de una fuerte interna por el fracaso de la sesión del Senado
Karina Milei y Diego Santilli encabezarán el cónclave con los otros funcionarios a cargo de las negociaciones en el Congreso. Sigue el fuego cruzado tras la caída de capítulos claves en el proyecto de Propiedad Privada.
La mesa política del Gobierno se reúne este martes
El Gobierno reunirá este martes a la mesa política en Casa Rosada, en el marco de un clima de fuerte tensión tras el fracaso de la sesión del Senado, donde el oficialismo debió resignar dos capítulos claves dentro del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
Todavía continúan los cruces internos entre los funcionarios acerca de las responsabilidades por no haber conseguido los votos en la reforma a la ley de tierras y los cambios al Plan Nacional del Manejo del Fuego, que fueron extirpados durante el debate en el recinto.
Este encuentro lo volverá a encabezar la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quienes no pudieron convencer a gobernadores y otros sectores dialoguistas para que acompañen la totalidad del expediente que promovió en primera instancia el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. A su vez, asistirán el ministro de Economía, Luis Caputo; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la senadora nacional, Patricia Bullrich; el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo Menem; el vicejefe de Gabinete de Ministros, Ignacio Devitt; el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández; y el asesor presidencial, Santiago Caputo.
El “Coloso” es el principal apuntado por sus pares del Gabinete. El señalamiento radicó en que se trató de un paquete reformista demasiado “abarcativo y ambicioso”. “Era como una ley ómnibus, con proyectos muy delicados, controvertidos y se llegó a la sesión con acuerdos flojos. Ya no puede repetirse”, subrayó uno de los integrantes de esa mesa política.
“Más allá que se avanzó con media sanción, se mostró una señal de debilidad y que el Gobierno perdió en la narrativa. Es necesario llegar con proyectos más trabajados con los aliados y que sean la absoluta prioridad”, sintetizó. “Termina poniendo en juego todas las reformas”, subrayó otra fuente negociadora del oficialismo, que recuerda todavía el desguace de capítulos importantes de la Ley Bases y la reforma laboral que había impulsado sin éxito el ministro.
Tras sucumbir previo a la sesión, MDZ adelantó que el proyecto de reforma a la Ley de Tierras que promovió Sturzenegger no volverá a ver la luz, al menos hasta el 2027. "Hay otros proyectos que tienen prioridad de ahora en más. No es algo que estemos pensando para este año, veremos más adelante", sentenció uno de los responsables del Ejecutivo en el Congreso.
El funcionario viene de afrontar otro escollo en la semana, luego de provocar un conflicto portuario que paralizó el comercio exterior durante algunos días. Si bien el mandatario acompañó la desregulación en el servicio de los prácticos y otros eslabones de la cadena de la marina mercante, algunos miembros del Gabinete criticaron que Sturzenegger no haya tenido alguna alternativa para enfrentar la resistencia sindical tras el decreto que promovió, que finalmente se suspendió.
Si bien existen cuestionamientos al rol de Patricia Bullrich, quien viene de tener cortocircuitos en la última reunión de la mesa política por su nivel de acuerdos con los dialoguistas, las principales autocríticas dentro de Balcarce 50 radican en la comunicación de un expediente que se presentó en marzo y nunca tuvo una explicación sólida para enfrentar las embestidas del peronsimo.
"Se impuso que queríamos vender el país y nunca fue así", apuntó uno de los funcionarios que trabajó en la elaboración de la reforma sobre las tierras, previo al desembarco formal de Santilli.
"Se instaló una narrativa muy fuerte que queríamos extranjerizar todo, cuando solo queríamos alentar a que lleguen más inversiones. Se instaló el otro mensaje y eso hizo que muchos gobernadores reconsideren por el costo político que tenían si acompañaban", completó esta fuente violeta.
Los asesores libertarios reconocieron que, en medio del debate sobre la soberanía de las Islas Malvinas y el rol de los jugadores en el Mundial”, haber insistido con el proyecto de extranjerización “cuando muchos ven al extranjero como mala palabra”, fue un error de timing.
“Perdimos esa batalla comunicacional, que generalmente la ganamos. Los aliados vieron el fenómeno que se estaba dando y se dieron vuelta. Ya era tarde salir a debatir que Lázaro Báez es medio dueño de la Patagonia y nadie se indigna", lamentaron.
Hay otro aspecto crucial que se discute en los pasillos de la Rosada y que forma parte de uno de los grandes objetivos del ministro coordinador que es resolver las alianzas electorales con los gobernadores afines. Santilli fue empoderado para cerrar acuerdos en distintas provincias, con el objetivo de garantizar un segundo mandato de Milei. Pese a que hay principios de entendimiento con muchos de ellos, todos muestran desconfianza ante la falta de un pronunciamiento certero de Karina, quien evita mostrarse tajante de que resignará un protagonismo puro en algunos distritos claves.
El rol de la mesa política
A partir de ahora, el Gobierno definirá un orden de prioridad dentro de los proyectos en danza. Para los hermanos Milei resultará clave aprobar durante agosto o septiembre la reforma en la carta orgánica del Banco Central y los cambios en la ley de inocencia fiscal. Además, se pretende que en septiembre pueda reencauzarse el debate por el proyecto de reforma electoral, con la suspensión de las elecciones PASO.
Muchos de estos proyectos fueron considerados en la mesa política, un ámbito donde asisten todos los funcionarios que participan de la negociación con los bloques aliados. Más allá del malestar con la senadora Patricia Bullrich por no haber logrado un poroteo exitoso en los días previos a la sesión del Senado, puertas adentro el resto de los miembros son conscientes que deben blindar los proyectos de mejor manera, sin poner en riesgo o forzar demasiado las alianzas que se han logrado con los gobernadores.
Los integrantes de esa mesa política tendrán una función mucho más relevante en la confección de cada articulado de los proyectos. “Una cuestión es avanzar con una reforma integral, donde todos podemos estar de acuerdo, y otra cosa es que se arme un megaproyecto sin reparar en los efectos adversos que puede generar para luego ir a buscar los votos”, relataron funcionarios que participan en esas conversaciones con los dialoguistas.
Esa observación apunta a que el proyecto de Sturzenegger no se desmenuzó previamente en la mesa política, por lo que llegó a modo de “libro cerrado” y solo faltaba “reunir los votos”.


