Récord de ataques a la prensa y Javier Milei como principal señalado
El informe anual del Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) contabilizó 278 agresiones a la prensa en 2025, la cifra más alta desde que se inició el registro. El presidente Javier Milei concentra 119 ataques y encabeza el listado.
Argentina registra un récord de ataques a la prensa: en un año crecieron 55%.
Presidencia"Corruptos"; "chorros"; "delincuentes"; "envenenan a la gente"; "basuras inmundas"; son tan solo algunas de las expresiones que el presidente Javier Milei ha utilizado en los últimos años para referirse a la prensa y reforzar la idea de que "no odiamos lo suficiente a los periodistas".
En la antesala del Día Mundial de la Libertad de Prensa, que se celebra cada 3 de mayo, el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) presentó el informe anual de Monitoreo de Libertad de Expresión, titulado "El periodismo en riesgo de silencio".
El documento, basado en relevamientos realizados en todo el país, registra un récord de ataques contra periodistas en 2025: se contabilizaron 278 casos, un 55% más que en 2024 (179). Es la cifra más alta desde el inicio del Monitoreo en 2008.
Entre los datos más relevantes, el informe vuelve a ubicar a Javier Milei como el principal responsable individual: concentra 119 de los hechos registrados.
En un contexto de creciente hostilidad institucional hacia la prensa a nivel global, la organización internacional Reporteros Sin Frontera (RSF) advirtió que la libertad de prensa en el mundo cayó a su nivel más bajo de los últimos 25 años.
Según su ranking, Argentina descendió 11 posiciones y se ubica en el puesto 98, dentro de una "situación difícil". Mientras tanto, continúa el cierre generalizado del acceso a la prensa a Casa Rosada.
Monitoreo de agresiones a la prensa
Durante 2025 se reportaron 278 agresiones a la prensa en todo el país. La Ciudad de Buenos Aires concentró la mayor cantidad (186), seguida por la provincia de Buenos Aires (23). Más atrás aparecen Tucumán (8), Córdoba (7) y San Luis y San Juan (6 cada una). Mendoza registró 3 casos (1,08%).
En cuanto a las modalidades, predominan los discursos estigmatizantes (139 casos), seguidos por ataques a la integridad (58), acciones judiciales (30), restricciones al acceso a la información pública (28) y censura (10), entre otros.
El informe destaca además un hecho inédito: por primera vez desde 2008 se registró un ataque contra la vida. Se trata del caso del fotoperiodista Pablo Grillo, quien sufrió graves heridas tras el impacto de una granada de gas lacrimógeno.
Violencia desde el poder
Del total de las agresiones, 119 fueron protagonizados por el presidente Javier Milei. En conjunto, el 84,4% de los casos provienen de la violencia de origen estatal y paraestatal.
El reporte de FOPEA también detalla la diversidad de agresores: funcionarios nacionales, provinciales y municipales, fuerzas de seguridad, allegados al poder, manifestantes y actores individuales, entre otros.
Las redes sociales aparecen como un canal central. Según FOPEA, entre el 10 de diciembre de 2023 y el 15 de septiembre de 2025, Milei realizó 113.649 publicaciones en X (entre posteos propios y reposteos), de las cuales 16.806 incluyeron insultos.
Esto equivale a que 1 de cada 7 publicaciones contiene agravios: sobre un promedio de 406 posteos diarios, unos 60 incluyen descalificaciones.
La importancia de la libertad de prensa
"Una prensa libre puede ser buena o mala, pero sin libertad, la prensa nunca será otra cosa que mala", afirmó Albert Camus.
Según establece el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la libertad de expresión es un derecho fundamental: "Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión".
En tiempos en los que la libertad de prensa atraviesa una profunda caída, desde las Naciones Unidas recuerdan que la libertad de prensa y el periodismo independiente son fundamentales para la paz, la recuperación económica, el desarrollo sostenible y los derechos humanos, ya que fomentan el acceso a información fiable, la rendición de cuentas, el diálogo y la confianza.
