Plazos fatales: la reforma que se viene en la Corte tras el caso Alan Villouta
El Gobierno provincial presentará un proyecto de ley para fijar plazos perentorios en los recursos que debe tratar la Suprema Corte de Justicia, tras la prescripción de la condena contra Alejandro Verdenelli, el conductor que atropelló y mató al joven Alan Villouta en 2017.
El gobernador Alfredo Cornejo junto a Andrés Villouta, el padre del joven que murió en 2017 tras ser atropellado por Alejandro Verdenelli.
Tras la controversia que generó la prescripción de la causa por la muerte de Alan Villouta, el Gobierno de Mendoza decidió avanzar en una reforma con el objetivo de establecer plazos más estrictos para las resoluciones de la Suprema Corte de Justicia.
El gobernador Alfredo Cornejo anticipó la semana pasada que se avanzaría con cambios normativos para evitar que situaciones similares al caso Alan Villouta. El sobreseimiento por prescripción de Alejandro Verdenelli, el conductor del vehículo que atropelló al joven en el Acceso Sur en 2017, provocó un fuerte impacto social y renovaron las críticas sobre las demoras en la resolución de la Corte.
“Vamos a proponer una modificación de la legislación vigente para que los plazos que tiene la Corte para resolver este tipo de recursos sean perentorios”, anunció el mandatario provincial.
El borrador de esa iniciativa estuvo a cargo del diputado provincial Franco Ambrosini. El legislador radical explicó los puntos centrales de la reforma durante una entrevista en el programa “Digamos Todo ”, de MDZ Radio 105.5 FM.
“A partir del caso de la muerte de Alan, quedó claro que los plazos que establece el Código de Procedimientos y las leyes 9001 y 6730 no se cumplen. La Acción Procesal Administrativa tiene 60 días, el Recurso Extraordinario Provincial tiene 20 días y el caso de Casación tiene 10 días. Lo que buscamos es que esos plazos se cumplan porque quedó claro que no son reales. El caso de Alan Villouta estuvo 6 años sin resolverse y es un accidente de tránsito, no era una causa sumamente compleja”, explicó Ambrosini.
En esta línea sostuvo que “una justicia tarde, no es justicia. La mora en la justicia fue la impunidad. El condenado por la pena en suspenso de tres años no iba quedar detenido, pero el tema es que no hubo una sentencia condenatoria”.
Una reforma para acelerar a la Corte
El diputado oficialista explicó que la reforma apunta a establecer plazos estrictos para las resoluciones de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza.
“El cambio que proponemos es que los plazos de la Corte sean fatales. Es decir que una vez que se cumple el tiempo van a entrar dentro de una causal de mal desempeño”, detalló.
Esto implica que el juez que no cumpla el plazo podría quedar sujeto a una denuncia ante el Jury de Enjuiciamiento por mal desempeño, en caso de no poder justificar la demora en expedirse ya sea por una licencia o por otra razón.
Asimismo, otro de los puntos a modificar es la Ley Orgánica de la Corte para que sean automáticos los plazos fijados para la resolución de los recursos. “Vamos a establecer los plazos en el Código de Procedimientos y el ministro que tenga que preopinar tendrá 20 días para hacerlo y si se vence ese plazo pasa automáticamente al otro juez y se da aviso al procurador que un juez no preopinó”.
“Son 40 días el plazo que estamos pensando y serían 20 días el que preopina, 10 días el que sigue y 10 días el tercero”, señaló el legislador.
Destacó que la propuesta es el primer borrador y que el objetivo es que tanto el Poder Ejecutivo como el Poder Judicial también participen en la definición de estas reformas.
“La reforma apunta a toda la Corte, tanto para el Recurso Extraordinario Provincial o el Recurso de Casación. Nosotros necesitamos que la Corte se vaya expidiendo lo más rápido posible. Y en los casos que lo necesiten tendrán sus fundamentos para plantear que necesitan más tiempo”, concluyó Ambrosini.