Mientras que el Presidente y Luis Caputo insisten con sus planes, le explota el proyecto a Karina Milei
A veces cuanto más se insiste, peor es. El médico cree que la cura del paciente es una pero el enfermo no se recupera sino que agudiza su sufrimiento. Así está la economía argentina, que vuela en lugares con poca generación de empleo pero destruye familias y actividades en los principales puntos urbanos del país.
El Jefe empieza a reclamar resultados económicos. Las encuestas piden otra cosa pero no puede discutir del tema con su hermano, por ahora.
“Es la Economía, Estúpido!” exclamaba como eje de campaña Bill Clinton. Esa frase fue acuñada como eje central de otras tantísimas encaradas a lo largo y ancho del mundo pero, en Argentina, tiene un peso adicional. Siempre el bolsillo estuvo flaco y alcanzó para que muy pocos vivieran bien. Por eso ahora Karina Milei empieza a exigirle resultados a Luis Caputo, algo que no puede reclamarlo a su hermano Javier.
Hoy por hoy todas las encuestas ubican el nivel de rechazo a las políticas económicas y sociales de Javier Milei casi llegando al 70% pero, al mismo tiempo, el ministro Luis Caputo y el presidente de la Nación insisten en que no cambiarán un ápice del modelo. Si hay millones de endeudados no los irán a auxiliar y el “kiosquero se fundirá” irremediablemente porque la destrucción creativa que proponen lleva consigo ese costo.
En Septiembre de 2025, el ex diputado provincial por el FREPASO, Guillermo Oliver, le había alertado a este cronista sobre la imposibilidad de formular algún cambio o buscar alternativas al gobierno de Milei. “Es que ellos tienen una única herramienta. La Motosierra. Y eso sirve para muy poco. Cuando quieren usar otra cosa, van a su caja de elementos y no encuentran nada más”.
Los médicos siempre manifiestan que el gran problema está cuando se produce un empecinamiento terapéutico. Se insiste y aumentan las dosis y los ejercicios pero lo único que se consigue es un resultado adverso al esperado. Eso es el plan económico, en el que se estimulan algunas actividades extractivas pero con poca generación de empleo mientras se destruyen las tradicionales industrias y comercios ubicados en los grandes centros urbanos creados en los momentos más dinámicos y expansivos de la historia argentina, los conurbanos.
Esta dinámica afecta a todo el oficialismo. Ni siquiera Diego Santilli ahora se entusiasma con ser candidato a gobernador en una provincia en la que La Libertad Avanza está casi veinte puntos abajo que el kirchnerismo peronista. Sebastián Pareja, por su lado, el año pasado pretendía quedarse con todo él y hacer pesar el sello violeta para competir por la sucesión de Axel Kicillof. Ahora se lo nota mucho más cómodo en su carácter de “armador” que en cualquier otro lugar.
Los referentes territoriales tienen otras urgencias. No saben cómo transmitir su preocupación mientras aparecen algunas necesidades económicas que los intendentes, a pesar de tener cada vez menos recursos, están dispuestos a suplir.
Según el último relevamiento de AtlasIntel Bloomberg la reprobación presidencial supera el 62% y la desaprobación del gobierno supera el 54%, casi lo mismo que consiguió en segunda vuelta Javier Milei.
De pronto, el peronismo kirchnerista renovador empieza a preocuparse para que “de una vez por todas” Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof “se dejen de joder” y acuerden sin más un plan para conseguir retener la Provincia de Buenos Aires y ungir un candidato a presidente que todo el mundo apoye. Opiniones como las de José Mayans o Juliana Di Tulio, siempre muy cercanas a las que se escuchan en San José 1111, ahora fueron muy directos al respecto y reclamaron la unidad sin peros.
En el entorno de Ricardo Quintela hay cierto fastidio para con su par bonaerense. El riojano fue el único que se animó a enfrentar a la ex presidenta cuando se dispuso a conducir los destinos del PJ Nacional. Que Kicillof no haya ido al encuentro que armó para presentar un inicio de diálogo con Máximo Kirchner.
A la par, las encuestan también muestran que un porcentaje de los que nunca se abrazan a ninguna orilla, hoy trepa casi en al 40%. Estos electores buscan algo nuevo que los saqué de todas las lógicas preexistentes, incluido el experimento de Milei. Sin embargo son los mismos consultores los que sostienen que tarde o temprano, esas “dulces palomitas” terminan siendo atrapadas por los extremos de los dos bandos conocidos hasta el momento.
Lo más grave para el gobierno y sus especialistas es haberse desconectado de las necesidades de la mayoría de la población por preservar su mensaje de ajuste y apoyo a inversores superpoderosos. Javier Milei termina siendo el único vocero ante la ausencia de Adrián Ravier, quien en cada ocasión obliga a una posterior aclaración. Para disculpar a Ravier hay que decir que a él le toca explicar todo lo que acumula el gobierno más la crisis económica. https://www.mdzol.com/politica/la-libertad-avanza-y-javier-milei-obligados-reinventarse-enfrentar-el-post-mundial-n1577368
A diferencia de su antecesor, Manuel Adorni, el actual vocero no tiene el beneficio de lo nuevo y arrollador. El “Fin” utilizado por el ahora deprimido ex funcionario, investigado por corrupción por supuesto enriquecimiento ilícito, hoy no tendría el mismo efecto. La acumulación de problemas más los dos años y medio de gestión hicieron todo el resto.
A las malas noticias económicas siempre se le suma un nuevo capítulo que emparenta al gobierno con la corrupción. Ahora nuevamente sacude el ámbito de la Salud por el posible encubrimiento al laboratorio que manipuló el fentanilo fatal hace un año. Guido Giana se fue hace dos meses del viceministerio sin dar ninguna explicación, pero sus conocidos dicen que hay muchos temas que lo tenían a maltraer.
Adorni le quitó el velo que mantenía en alto la batalla contra la casta. Lo del ex Jefe de Gabinete graficó e hizo entendible $Libra, ANDIS, Salud, sobreprecios en PAMI y demás cuestiones que emparentaron al pasado con el presente. Al gobierno solo le queda salir bien de la destrucción creativa que propone en materia económica porque si no su futuro será aún más tormentoso. La caída de la Ley de Tierras es parte de todo eso. Y Karina Milei ya lo sabe, pero no puede acusar a Javier. Por eso Luis Caputo tendrá que darle más temprano que tarde alguna respuesta. Sino, su idea de proyecto nacional caerá en saco roto, no solo en la provincia más populosa del país.