La Libertad Avanza y Javier Milei obligados a reinventarse para enfrentar el post mundial
Economistas ganan protagonismo político, gobernadores desafían a la Casa Rosada y crecen las tensiones internas en el oficialismo mientras Macri vuelve al centro.
La duda de todos los encuestadores. ¿Banco Central puede matar falta de empleo?
Captura / Oficina del PresidenteEl consultor vuelve a mirar sus números. Los examina con más detenimiento que de costumbre. Le cuesta creer lo que está viendo pero, a la vez, cree que el método que utiliza para saber el pulso social y el estado de ánimo de la sociedad es el correcto, idéntico al que viene utilizando con acierto y precisión desde hace dos décadas.
Luego de una última revisión, porque él decidió que fuera así, recuerda un viejo dicho de un maestro suyo que siempre le advertía: “nuestro trabajo es observar, reclutar datos y analizarlos. Y la gente suele cambiar de opinión, con lo cual, y más allá que siempre utilicemos el mismo método, lo que termina pasando es que la gente tiene otras motivaciones o gustos”.
Lamentablemente, MDZ no está en condiciones de brindar el nombre y apellido del sociólogo con el que habló. Él trabaja para sus clientes, no para la prensa. Y entre ellos hay empresas, gestiones provinciales, locales y hasta personas físicas que necesitan confirmar un dato para tomar una decisión. No obstante este límite que se autoimpone, en una charla más que informal, se sorprende porque “Javier Milei cayó de nuevo cuatro puntos”.
El mismo profesional había observado que el mes pasado había recuperado algo de terreno luego de haberse sacado de encima a su vocero presidencial Manuel Adorni, a quien aún hoy sigue defendiendo. “Lo que te das cuenta es que sus progresos son cada vez más cortos, efímeros. Al poco tiempo retrocede y va un poco más allá del piso anterior”, dice sobre la imagen presidencial.
Al igual que otros consultores y analistas, nuestra fuente observa que el gobierno perdió efectividad en el relato y hasta se anima a pronosticar algo peor. Se quedó sin relato. Como se diría en el barrio, “Billetera gana a Galán”, en este caso es reemplazado por “Pérdida o presunción de pérdida de Empleo mata reforma de Banco Central”.
Por más martingalas que realicen o fuegos artificiales lanzados en las redes, nada impacta como antes. Ni siquiera la campaña “anti argentina” que ahora se pretende batallar, anunciando expulsiones o prohibiciones para los extranjeros que hablen o inciten a pensar en contra de Milei tienen el efecto que provocaban tiempo atrás.
Según el encuestador Luis Dall’Aglio, “Milei está perdiendo ponderación pública por acumulación, no por algo en particular. Entonces, un día es $Libra, otro ANDIS, después Adorni, ahora las Malvinas… Siempre hay algo que le exige dar una explicación que no tiene”.
Si bien es siempre agradable ratificar en el otro lo que uno observa, ambos ratifican, sin decirlo así, lo que MDZ publicó hace algunos días. El daño que le provocó a Milei y su hermana Karina Milei el caso Adorni fue de tal magnitud que se puede comparar con la Clandestina de Olivos y mi Pobre Fabiola de Alberto Fernández. Para un público ávido de respuestas y mejoras en su calidad de vida, que prefirió saltar al vacío antes de esperar a un bombero, que el señor de la Motosierra y su entorno tengan serias sospechas de corrupción en su contra los engloba dentro de lo que Milei denunció como Casta. “Si todos roban, por lo menos votemos a quienes no nos quitan el laburo”, se empezó a escuchar en los focus.
Al mismo tiempo, columnistas de prestigio, algunos con diálogo permitido en la Casa Rosada, empezaron a alertar sobre los desmadres dialécticos de Milei. La sugerente frase “Hay que ajustarle la medicación”, ya se lee casi con desdén. Inclusive la vicepresidenta Victoria Villarruel, que convivió con el presidente de la Nación como única compañera de bloque, dijo lo mismo.
Lo sucedido en Brasil, donde Milei fue a apoyar a Flávio Bolsonaro pero evitó ir a visitar en prisión a su padre, Jair, desacomodó a todo el oficialismo porque sobrepasó sus siempre eufóricas apariciones. Insultar y hacer campaña contra Luis Ignacio Lula Da Silva fue más allá de lo permitido o aceptado y, para peor, en la Rural, le pidió al público que insultara a Ignacio De Mendiguren, impulsor de la salida de la Convertibilidad en el gobierno de Eduardo Duhalde.
El escrache, el insulto, la prohibición del debate que describía Adorni con su inefable y recordado “Fin” se asemejan a esas plazas públicas armadas por el kirchnerismo para escupir periodistas o campañas como las de Clarín Miente, rematada por el ex jefe de gabinete, Jorge Milton Capitanich, rompiendo un ejemplar en plena conferencia de prensa. En aquel y este tiempo, No Nos Odian Demasiado a los Periodistas.
En La Libertad Avanza estos episodios desconciertan y angustian. Lo que parecía un camino sin obstáculos ni adversarios hacia la reelección presidencial se pobló de interrogantes, todos provocados por la política económica que no permite divisar un futuro pujante y estimulado por el gobierno como el que pretende radicarse en la cordillera. Tal cual había advertido uno de los más importantes políticos bonaerense, “hay que esperar que termine el mundial”.
Con casas chinas que no necesitan más que dos trabadores para ensamblarlas, materias primas importadas, vehículos que pueden conducirse sin choferes, drones y tractores dotados de nuevas tecnologías que limitan al extremo la mano intensiva que antes solicitaban las plantaciones del interior, se complica la destrucción creativa. Los grandes centros urbanos aún son los que mayor población retienen y en donde la caída en la actividad pega más fuerte.
Por eso la preocupación de Sebastián Pareja y, ahora, de Diego Santilli sobre lo que pase en el Gran Buenos Aires. La inversión en materia social es la mas alta de la historia, y la eliminación de los intermediarios fortaleció la independencia de quienes aún dependen de la asistencia social. El presidente de La Libertad Avanza habla más frecuentemente de lo que se conoce con intendentes y líderes regionales para ver si se desmadra el Conurbano.
“Los pobres, los que siempre estuvieron al día, hasta te podría decir que se sienten mejor por no depender de ninguna organización. Pero a ellos también les cuesta llegar a fin de mes más que el año pasado”, confió un Obispo en una charla con dos o tres amigos. “El tema es la clase media, el que teme por perder su empleo y sabe que tardará años en volver a tenerlo… Ahí está la bronca mayor… Al que labura no le alcanza y, encima, teme que mañana no pueda seguir haciéndolo”.
Por eso las cifras que manejan los consultores del oficialismo y la oposición los alertan. No solo gana el pan peronismo en el principal distrito electoral del país sino que si las elecciones fueran hoy sería por una diferencia mayor a la de septiembre de 2025. Eso sucede aunque todos sepan que Cristina Kirchner no es opción, Kicillof es “parecido a ella” y después sigue el desierto.
Un importante referente libertario, que ingresa habitualmente en el despacho de los primos Menem en la Casa Rosada, confía que "la falta de relato, como dicen, y las dudas con la relación con el PRO se empezará a destrabar pronto. Pero ojo, la charla será con Mauricio Macri", alertó, como si el ex presidente tuviera una fórmula para acomodar lo que el gobierno y los propios aliados hasta ahora no pudieron.


