El PRO mostró unidad pero aún se pregunta si acordará con Javier Milei o si tendrá candidato propio en 2027
Mauricio Macri y Jorge Macri compartieron una reunión en Uspallata para enviar una señal de cohesión interna, pero el debate que atraviesa al partido sigue abierto: cómo construir un entendimiento con La Libertad Avanza y cuánto margen de autonomía conservar.
Javier Milei y Mauricio Macri, una relación con constantes altibajos.
Esta semana, en la sede del Gobierno porteño en Uspallata, Mauricio Macri y Jorge Macri se reunieron para repasar la marcha de la gestión de la Ciudad. Del encuentro también participaron el jefe de Gabinete porteño, Gabriel Sánchez Zinny; el ministro de Hacienda y Finanzas, Gustavo Arengo Piragine; y el secretario general del PRO, Fernando De Andreis.
Según pudo reconstruirse, no fue una cumbre política pensada para definir candidaturas ni alianzas. Su función, más bien, fue simbólica: mostrar que el vínculo entre los primos Macri sigue en pie.
También buscaron desmentir que Jorge Macri esté distanciado de la Casa Rosada. Desde su círculo describen que hay diálogo con el presidente Javier Milei y con referentes de primera línea del Gobierno nacional —Luis Caputo, Diego Santilli, Patricia Bullrich y Sandra Pettovello—, además de un canal de comunicación activo con Pilar Ramírez, titular de La Libertad Avanza en la Ciudad, sobre todo para temas de gestión porteña.
El verdadero debate del PRO: no el "qué", sino el "cuándo"
Puertas adentro del PRO conviven dos posturas frente a un eventual acuerdo con La Libertad Avanza. Un sector con fuerte presencia territorial, que abarca a gobernadores, legisladores nacionales y dirigentes como Cristian Ritondo, sostiene que el entendimiento con el oficialismo debería empezar a cerrarse cuanto antes, para repetir la fórmula que en 2025 le permitió a ambos espacios ganar en la Ciudad de Buenos Aires y en la provincia de Buenos Aires.
La reciente incorporación de Ritondo a la mesa política del PRO porteño se leyó, justamente, como un gesto en esa dirección: si el electorado ya convalidó esa experiencia conjunta, adelantar el acuerdo fortalecería una alternativa competitiva frente al peronismo.
Mauricio Macri no se opone a esa posibilidad de fondo. Su reparo pasa por otro lado: considera prematuro exhibir hoy al PRO como un socio ya definido de La Libertad Avanza, cuando los términos de esa alianza ni siquiera empezaron a negociarse. A su criterio, anticipar esa definición debilitaría el poder de negociación del partido de cara a una conversación que, tarde o temprano, va a darse igual.
Es decir: la discusión interna no es si el PRO va a terminar acordando con Milei, sino en qué momento hacerlo y con cuánta autonomía negociar hasta entonces.
¿Habemus un candidato presidencial propio?
En medio de ese escenario, un movimiento inesperado sacudió al partido. Hernán Lacunza, último ministro de Hacienda del gobierno de Mauricio Macri, reconoció en una entrevista en A24 que le gustaría ser candidato a presidente: "Faltan 18 meses para las elecciones, pero tengo esa vocación. Sí, me gustaría, pero eso no es una decisión mía".
Y agregó una definición que también resonó puertas adentro del PRO: "Le va a hacer bien al país que haya opciones de corte liberal, pero con otra jerarquía institucional".
La frase sorprendió porque Lacunza nunca había planteado con tanta claridad una aspiración presidencial. Además de su paso por Hacienda durante el gobierno de Cambiemos, hoy es vicepresidente de Racing Club, dirige la consultora Empiria y ocupa un cargo como director del Banco de Córdoba en representación del PRO, fruto de un entendimiento con el gobernador Martín Llaryora.
Por qué esto también le importa a la Casa Rosada
En la Casa Rosada tienen como objetivo electoral que Javier Milei se imponga en primera vuelta y evitar un balotaje que podría unificar a gran parte de la oposición detrás de un único candidato. Bajo esa lógica, cualquier candidatura competitiva dentro del espacio liberal o del centro-derecha empieza a mirarse con atención.
De este modo, si el PRO presenta un candidato propio, podría sumar un porcentaje acotado del electorado que le complicaría a La Libertad Avanza la estrategia de ganar sin necesidad de segunda vuelta.

