Megaobra en Los Corralitos: advierten que pagarán indemnizaciones y no expropiarán terrenos
Irrigación informó que autorizó a Aysam a ocupar temporalmente 21 parcelas para la construcción del nuevo colector cloacal en esa zona de Guaymallén.
El Departamento General de Irrigación advirtió que no se expropiarán terrenos en Los Corralitos para que Aguas Mendocinas (Aysam) construya un nuevo colector con el objetivo de mitigar los desbordes cloacales en esa zona de Guaymallén. Indicaron que se ocupará temporalmente fracciones de 21 parcelas y los propietarios serán indemnizados por la empresa estatal.
La semana pasada, Irrigación declaró de utilidad pública 21 parcelas ubicadas en Los Corralitos, en Guaymallén, para que la empresa Aguas Mendocinas (Aysam) pueda construir el nuevo colector llamado “Aliviador Colectora Máxima Noreste”, para mitigar los desbordes cloacales en la zona, hecho por el cual ha sido imputado el presidente de Aysam, Humberto Mingorance.
Desde el organismo encargado de controlar el recurso hídrico en la provincia difundieron un comunicado este jueves asegurando que “no se expropiarán terrenos para hacer el nuevo colector cloacal de Aysam”.
Indeminzación a propietarios
Explicaron que para la ejecución de la obra se ocupará temporalmente una parte de 21 lotes y sus propietarios serán indemnizados por esa intervención.
“Los propietarios seguirán manteniendo la propiedad de sus inmuebles con una limitación en cuanto a su extensión, por la ocupación de una franja de servidumbre”, señalaron desde Irrigación.
Días atrás se dictó la Resolución N° 622/26 mediante la cual se declaró de utilidad pública y sujeto a ocupación temporaria, con miras a proceder a constituir servidumbre de paso y acueducto a favor de la provincia de Mendoza, a las parcelas individualizadas.
Esa disposición establece que “la imposición de la servidumbre reviste el carácter de preventiva”.
Con esta megaobra se busca garantizar la prestación de los servicios de saneamiento para garantizar una óptima regulación del agua potable.
El tamaño del terreno afectado cambia en cada lote, mientras que algunos son chicos otros miden más de 11.000 metros cuadrados. Esto durará hasta que terminen de hacer las obras. Después de eso, se van a marcar los límites finales de forma fija y se anotará el terreno en el registro oficial.