Mariel Fernández, la cristinista que no sigue al pie de la letra los reclamos de unidad y patea varios tableros
La intendenta de Moreno, la única que representa al languideciente Movimiento Evita, no mide las consecuencias políticas y personales del avance de sus principales laderos en territorios que hoy conducen intendentes peronistas como ella. La muestra más clara se da en General Rodríguez y General San Martín, con su cuñada María Giménez y con el exdiputado nacional Leo Grosso, respectivamente.
Máximo Kirchner en Moreno, con la intendenta Mariel Fernández, Leonardo Grosso y la ministra de Kicillof, la camporista Daniela Villar
El Movimiento Evita se activó. No lo hace con ese nombre ni lleva la bandera de ninguna figura en su pecho pero Mariel Fernández empujó a dos de sus principales referentes a que “hagan lío” en dos territorios que hoy son conducidos por intendentes de su propio espacio, algo que hasta hoy estaba prohibido para el peronismo kirchnerista renovador.
Por diferentes cuestiones, María Giménez, su cuñada, y Leo Grosso, exdiputado nacional y funcionario de Moreno, pelearán por la conducción comunal en General Rodríguez y General San Martín. La lucha para conquistar las ciudades de los generales viene de larga data, pero este año parece que Fernández pretende ampliar su construcción en paralelo a su candidatura a gobernadora.
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La intendenta tiene que estar atenta. Está en medio de una pulseada muy fuerte contra la tradicional línea de colectivos local La Perlita, a la que pretende cercenarle no solo la exclusividad del manejo de todo el territorio sino que, si pudiese, la sacaría de las tres zonas en las que dividió la licitación.
Fernández pretende que todos los barrios sean transportados por líneas armadas por cooperativas. Según como termine esa negociación y la compulsa por los pisos de Moreno Héctor Prieto, uno de los hombres más importantes en el sistema de las líneas urbanas, puede provocar un terremoto que afecte todo el AMBA.
Por lo bajo hay una injerencia de otras las empresas del rubro, que tiempo atrás estuvo inmersa en el escándalo de los subsidios al transporte, METROPOL, que se metería a Moreno por vía de las llamadas “cooperativas”.
Quién es Mariel Fernández
Mariel Fernández no pide permiso para avanzar. General Rodríguez es limítrofe con su distrito yendo al oeste, por las rutas 24 y 7. El año pasado García le confiscó una flota de camiones y maquinarias que trabajaban bajo las órdenes de María Giménez, la cuñada y candidata en esta comuna, en el barrio Altos del Oeste, casi al filo de Moreno.
Giménez, además, es secretaria de obras y servicios públicos de Moreno y los vehículos dependían de su área. En aquel procedimiento, uno de los camiones morenenses chocó con una patrulla de tránsito municipal y luego fueron sacados casi a los tiros de la playa de secuestro de Rodríguez. No contenta con todo ese escándalo, esta semana hubo otro procedimiento similar con otra incautación de material por parte de la gestión de Mauro García.
El intendente García, junto con sus pares de Luján y Mercedes, es tutelado por Wado De Pedro a través de Santiago “Lalo” Rébora, secretario de asuntos municipales de la Provincia de Buenos Aires, a priori aliado natural de Fernández.
El jefe comunal no solo es fustigado desde un territorio vecino sino que su propia tropa le genera más de un dolor de cabeza con las vinculaciones de funcionarios con el narcotráfico realizada entre los suyos. Hace quince días se conoció la denuncia de su ex secretario de Seguridad y Lucha contra el Narcotráfico, Nicolás Rapazzo, acusó al concejal, ahora nuevamente suplente, Javier Tarragona, de tener vínculos directos con narcos, algo que jamás se pudo comprobar pero que quedó flotando en el aire junto con otras tantas acusaciones cruzadas. García, finalmente, le quitó el área de Seguridad a Rapazzo, quien pretende sucederlo, y lo dejó a cargo solo de Narcotráfico.
La situación de Leo Grosso en San Martín es más normal y lógica. Sus diferencias son políticas pero también personales con Gabriel Katopodis, el jefe político del intendente Fernando Moreira. Hace tres años, Grosso compitió en una interna y se quedó con la minoría partidaria, pero ni así fue considerado para integrar ningún área del gabinete local o se le tuvo en cuenta a la concejal que quedó “en la puerta”, como primer suplente.
Grosso, al igual que Giménez, ya advirtió que si no le permiten participar de una PASO se presentará con una lógica vecinal, poniendo en riesgo la continuidad del peronismo al frente de la administración comunal en ambos distritos ante la división del voto oficialista local. “No nos digan a nosotros que somos los culpables de la derrota cuando ellos se cierran y nunca permiten integrarnos”, dicen cerca de Giménez, quien antes de ser funcionaria de su cuñada lo era de García. El mismo criterio argumenta Grosso.
El exdiputado nacional, por su parte, presentó esta semana un nuevo informe sobre los homicidios y violencias asociadas con el narcotráfico en General San Martín, trabajo que realiza cada seis meses. En la investigación se computaron 22 homicidios y 30 episodios altamente lesivos, con heridos, detenidos, pero sin muertes, estadísticas muy superiores a la del mismo semestre enero – junio de 2025.