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Manuel Adorni resistió 112 días: qué revelan los datos sobre la crisis que golpeó fuerte al Gobierno

La crisis prolongado a partir del caso Adorni mostró meses de impacto negativo en redes sociales y crecientes dificultades para el Gobierno.

Manuel Adorni, 112 días de crisis y una renuncia que busca cerrar una herida política para el Gobierno nacional.  

Manuel Adorni, 112 días de crisis y una renuncia que busca cerrar una herida política para el Gobierno nacional.

 

La renuncia de Manuel Adorni puso fin a una crisis que se extendió durante 112 días y que, según el consultor y analista digital de Ad Hoc, Pablo Soraci, terminó afectando directamente la imagen del presidente Javier Milei y la capacidad del Gobierno para controlar la agenda pública.

En diálogo con After Office por la 105.5 FM MDZ Radio, Soraci explicó que, desde el análisis de las conversaciones digitales, existían razones políticas para sostener al ahora exfuncionario, aunque consideró que el costo comunicacional fue creciendo con el paso del tiempo.

Escuhá la entrevista completa en MDZ Radio:

“Evidentemente había incentivos en el Gobierno para sostener a Manuel Adorni, más allá de lo que podemos ver desde la opinión pública, porque nunca es gratis o es barato para un Gobierno desprenderse de un funcionario que estuvo desde el principio. También una señal para adentro seguramente de defender a los propios”, sostuvo.

Sin embargo, remarcó que “después no hay muchas más explicaciones desde la comunicación” y advirtió sobre “el impacto que estaba teniendo el caso Adorni directamente en la imagen del presidente”.

Según detalló, los relevamientos de Ad Hoc muestran un deterioro sostenido en la percepción digital del mandatario. “Ya estamos observando un quinto mes consecutivo de un balance negativo para Milei en el sentimiento digital de las publicaciones que hablan sobre el presidente en las redes sociales. Y el caso Adorni tenía un gran peso en esa negatividad que terminaba afectando la imagen del presidente y por lo tanto del Gobierno”, afirmó.

El costo político de sostener a Adorni

Para Soraci, uno de los factores que terminó inclinando la balanza fue el impacto que el caso comenzó a generar en los aliados del oficialismo.

“Los aliados del Gobierno empezaban a encontrar incentivos para diferenciarse, para criticar. Comenzó a ser bastante sencillo y a tener muchos insumos de los cuales posicionarse en disidencia del Gobierno”, señaló.

En ese sentido, consideró que el oficialismo corría el riesgo de regresar a un escenario de conflictividad similar al vivido durante buena parte de 2025. “Me parece que ahí ya había un peligro mucho mayor para el Gobierno que de por sí internamente ya estaba algo paralizado. Si encima la cuestión legislativa empezaba a complicarse de nuevo, volvíamos a un escenario muy similar al del año pasado”, indicó.

Consultado sobre las razones que explican la prolongada defensa de Adorni, respondió que “es difícil saberlo”, aunque destacó el peso de Karina Milei dentro de la estructura de poder del oficialismo.

“Sabemos que Karina Milei tiene, ya sin especulaciones y con mucha claridad, en todo este transcurso del Gobierno, un peso muy fuerte, no solo sobre el presidente, sino sobre la gestión, sobre las decisiones”, afirmó.

Aun así, sostuvo que el rol político de Adorni dentro del oficialismo fue determinante. “Para el Gobierno tenía un rol importante y creo que también era un mensaje hacia adentro de una protección de Milei y de Karina hacia los suyos, hacia los propios, los que no vienen de otro espacio político”.

Una crisis que dominó la conversación pública

Soraci también destacó la duración excepcional del escándalo y la capacidad que tuvo para mantenerse vigente durante más de tres meses.

“Hubo varios ciclos de novedad, de cosas que producían novedad sobre el caso Adorni que levantaban el volumen de conversación, levantaban impacto en los medios. Esa novedad se empezaba a difuminar y siempre pasaba otra cosa que traía el tema”, explicó.

Para el analista, ese fenómeno convirtió al caso en una situación difícil de sostener políticamente. “No hay mucha explicación desde la comunicación y desde la opinión pública para explicar 112 días de crisis”, aseguró.

Incluso comparó la magnitud del tema con otros acontecimientos de gran repercusión. “Durante el sábado y el domingo hubo más de 270.000 menciones o publicaciones que hablaron sobre Adorni y sobre Jordania. Hubo 100.000 menciones a Jordania en esos dos días. Casi tres veces más se habló sobre Adorni que sobre el rival de Argentina”, detalló.

A partir de esos datos, descartó que otros eventos lograran desplazar el tema del centro de la agenda pública. “La realidad es que no lo ha tapado. Hoy las audiencias son líquidas, el consumo es las 24 horas de las noticias. Ya una cosa no tapa la otra, es muy difícil”, afirmó.

Finalmente, consideró que la salida de Adorni podría representar una oportunidad para el oficialismo. “Aunque tardía, parece una decisión saludable a ver si el Gobierno puede empezar un nuevo ciclo. Un nuevo ciclo que durante este año se le está complicando en cuanto al control de la agenda, de la opinión pública y de retomar el control a través de su propia narrativa, que quedó muy dañada”.