Los costos económicos y políticos de la supuesta unidad peronista se descubren en un lugar crucial
Más allá de la visita de Miguel Ángel Pichetto a Cristina Fernández de Kirchner, y la posible vuelta de Emilio Monzó a un peronismo centrista, todas las miradas están puestas en las internas que se desarrollarán este domingo en Mar del Plata, Tres de Febrero y San Miguel.
En este caso, tres cabezas no pueden pensar por una. La conducción no suele debatir ni se divide.
Si bien habrá internas peronistas en catorce distritos- ya que en Tigre la Justicia privilegió al renovador Samyn Ducó sobre el actual presidente partidario Julio Zamora, a quien no le permitieron participar vía su hermano, Mario-, el lugar donde queda más en claro la escasa o nula conducción política y la incapacidad de acordar políticas internas es San Miguel, distrito del primer cordón del conurbano norte en la que la pelea se dará entre dos candidatos del Movimiento Derecho al Futuro.
Video: reparten electrodomésticos en medio de la interna del PJ
En el municipio conducido políticamente por Joaquín De la Torre, Santiago Fidanza, funcionario de extrema confianza de Andrés “El Cuervo” Larroque, peleará la presidencia del PJ local contra el también funcionario de Axel Kicillof y protegido de Gabriel Katopodis, Juan José Castro. Como tercera lista está el histórico dirigente local Héctor Fernández.
En el peronismo se ríen de esta interna. No porque no crean en la calidad o ganas de los candidatos, ya que lo hay en otra media docena de municipios, sino que la particularidad de San Miguel se da por una pelea directa en la que no se pudieron poner de acuerdo dos de los más importantes ministros de Kicillof. ¿Piensan diferente solo por este territorio o también tienen otros puntos de vista en todos los restantes aspectos de la política partidaria? Muchos dicen que sí.
Es en este distrito donde también se vieron las muestras más claras y antiguas de clientelismo. Todos los cañones apuntan a Fidanza, funcionario de Desarrollo Social provincial, a cuyos punteros se los vio entregar mercaderías, chapas, colchones y electrodomésticos. Cambian de bando, hoy son MDF, pero las costumbres siguen como en los viejos tiempos.
En un claro operativo de desgaste, Castro, que siempre fue vinculado como un “ariete del oficialismo de San Miguel” dentro del peronismo, fue denunciado por recibir ayuda oficial de la gestión municipal. Casi lo mismo que habían hecho contra Zamora en Tigre hasta hace pocos días, aunque al intendente de haberse ido del peronismo. En un acto, antes que le dijeran que no puede participar, Zamora le devolvió la gentileza: “Es el socio de Toviggino y el Chiqui Tapia”, disparó.
El costo de la logística: clientelismo y finanzas en el Conurbano
Muy cerca de San Miguel, en Tres de Febrero, también habrá una fuerte competencia entre el ex ministro de Salud provincial, Alejandro Collia, hoy secretario del área en La Matanza, y el actual concejal y presidente partidario local Juan Debandi. Pero acá es mucho más entendible que se produzca una discusión porque por un lado Collia representa al Movimiento Derecho al Futuro mientras que Debandi a La Cámpora. Extrañamente, si uno escruta los adherentes de unos y otros, al final del día parece que los camporistas fueron mucho más aperturistas que sus rivales al tener consigo a viejos rivales internos provenientes del no kirchnerismo.
La interna puede salir, en estos lugares, alrededor de U$S 300.000 dólares o más. Algunos, inclusive, presumen que más por cuanto cada vehículo, que lleva diez votantes cada uno, recibiría, al final del día, casi $600.000 pesos. $250.000 por auto con chofer y $30.000, mínimo, por cada voto. Cada lista pretende disponer entre 200 y 300 vehículos.
Tigre en la justicia y el interrogante sobre el liderazgo de Axel Kicillof
Lo de Tigre, en tanto, seguirá judicializado. El oficialismo local pretende llegar hasta la Corte Suprema para definir si estaban autorizados o no a participar. Como la interna es este domingo, su presentación quedará abstracta, pero el zamorismo se adueñará del argumento de la proscripción, que la hubo, y que no le permitieron competir. Ya en 2023 Zamora solo pudo competir con Juan Grabois como su candidato presidencial en la PASO.
De nuevo. ¿Cómo Axel Kicillof, recientemente designado presidente del PJ provincial, no hizo nada para permitirle al intendente de Tigre tener una lista propia? ¿Sobran los votos en el peronismo o es tanto es el temor a una drástica decisión de Sergio Massa?
El Frente Renovador tiene muchos más legisladores que el intendente de Tigre (no tiene ninguno) en la Legislatura bonaerense. De hecho, los diputados y senadores son de La Cámpora, el Frente Renovador y, en menor medida, del MDF.
Otro distrito en el que el peronismo podría quedar en manos de un opositor local es en Navarro, donde Santiago Maggiotti tiene todas las fichas para ganarle a la oficialista y delegada del intendente Facundo Diz, Romina Ré. Magiotti fue intendente de esa localidad hasta hace cuatro años, cuando tomó licencia para asumir como ministro de Viviendas en lugar de Jorge Ferraressi.
Estrategia 2027: el desafío de retener la Provincia en un mapa atomizado
En el contexto desconcertante para el peronismo bonaerense, que se debate si mantener la unidad o apostar por una ruptura renovadora, se agrega el gran interrogante. ¿Qué hacer con el proyecto nacional? Axel Kicillof sabe que ahora no le sirve el desdoblamiento electoral bonaerense porque eso desacoplaría el apoyo de los intendentes bonaerenses, al igual que sucedió el año pasado con la lista nacional. Pero son los jefes comunales los dueños de los votos.
“La Provincia se gana con un voto. Si seguimos juntos, elegimos gobernador e intendentes y ganamos. Pero debe haber una PASO para dejar a todos adentro”, dicen casi al unísono desde todos los sectores. Es que el peronismo kirchnerista renovador presume que el mileísmo, representante mayoritario del anti peronismo, no podrá conseguir unificar personería en la Provincia ya que puede haber candidatos del PRO y de la propia Victoria Villarruel peleando en este territorio, sin saber qué hará el radicalismo, que en su momento participó de Cambiemos y Juntos por el Cambio.
La carrera por la sucesión y los dilemas del sistema electoral
En el peronismo parecen florecer mil flores nuevamente. Leonardo Nardini, Mayra Mendoza, Gabriel Katopodis, Jorge Ferraresi, Julio Alak, Federico Otermín, Federico Achaval y Nicolas Mantegazza son algunos que ya dijeron pretender suceder a Kicillof. De ellos, tres juegan en yunta, como lo son Otermín, Achaval y Mantegazza, a quienes debe sumarse Juan De Jesús y Gastón Granados. Los cuatro son, hoy, el grupo político más homogéneo.
Desde uno de los extremos, Sergio Berni también pretende ser el candidato. Y nadie descarta a Sergio Massa, a quien la mayoría siempre va a buscar o a escuchar y al que tientan con un mensaje muy simple. “Esto se gana por un voto y en una vuelta… La Presidencia, hoy, es mucho más difícil”.
Antes del candidato, los intendentes y sus legisladores, más la presión de Máximo Kirchner y Massa, deberán definir otros dos temas claves. ¿Qué sistema electoral utilizará la Provincia de Buenos Aires? ¿Habrá reelección de intendentes? Todos los días hay una respuesta diferente para estas preguntas, más allá si hay que agregar al desdoblamiento o no.
Al no haber conductor natural, en este caso, tres cabezas no pueden pensar como una.


