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Javier Milei mueve otra ficha y prepara una reforma de Seguridad, Defensa e Inteligencia inspirada en el modelo de EE.UU.

El oficialismo busca llevar el paquete de leyes al Congreso durante el segundo semestre con una iniciativa que contempla la creación de un Consejo de Seguridad Nacional, cambios en el funcionamiento de las fuerzas federales y una reorganización de la SIDE.


Los equipos técnicos del Ejecutivo aceleran la redacción de uno de los proyectos que Javier Milei quiere convertir en prioridad durante el segundo semestre. El paquete de leyes busca reorganizar distintas áreas del Estado vinculadas con la seguridad nacional y forma parte de la agenda que el oficialismo pretende llevar al Congreso.

La propuesta toma como referencia parte de la legislación vigente en Estados Unidos, la cual en 1947 creó el Consejo de Seguridad Nacional y la CIA. El modelo apunta a integrar áreas que hoy funcionan con competencias diferenciadas y fortalecer la planificación estratégica frente a situaciones vinculadas con el narcotráfico, el terrorismo, el crimen organizado, los delitos transnacionales y los ciberataques. Es decir, un operativo de desarrollo conjunto entre todos los organismos.

Desde el Gobierno admiten que la iniciativa "todavía no está lista". Una vez concluida esa etapa, el proyecto pasará a formar parte de las prioridades legislativas del Ejecutivo.

El Gobierno busca garantizar el control estatal sobre la tenencia y portación de armas, tanto en personal activo como retirado.

Fuerzas conjuntas

Uno de los principales cambios que analiza el Gobierno consiste en crear un Consejo de Seguridad Nacional. El organismo reuniría al Presidente, el Ministerio de Seguridad, el Ministerio de Defensa, la Cancillería, la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) y el Estado Mayor Conjunto, entre otras áreas.

El Ejecutivo considera que ese esquema permitirá ordenar el trabajo entre organismos que hoy intervienen sobre una misma problemática. La reforma también dará continuidad a una serie de medidas impulsadas por el oficialismo desde el inicio de la gestión, como son: la Ley Antimafia; los cambios sobre reincidencia y reiterancia; las modificaciones en los estatutos de las fuerzas federales; las herramientas de ciberseguridad y la actualización del marco de Defensa.

El proyecto también acompaña el alineamiento que Javier Milei profundizó con Estados Unidos en materia de seguridad. La adhesión argentina al Escudo de las Américas se inscribe dentro de esa política de cooperación para enfrentar el crimen organizado, el narcoterrorismo y otras amenazas regionales.

El turno del Ministerio de Seguridad

El Ejecutivo ya modificó mediante decretos el funcionamiento de la Policía Federal Argentina, la Gendarmería Nacional, la Prefectura Naval Argentina, la Policía de Seguridad Aeroportuaria y el Servicio Penitenciario Federal. Cada una de esas reformas incorporó cambios sobre la estructura interna, la carrera del personal, los mecanismos de control y las capacidades operativas. La diferencia con el nuevo proyecto sería la integración de lo ya implementado a un marco legal superior.

Departamentos y sus últimas implementaciones:

  • Policía Aeroportuaria: Ampliación del poder de intervención en otras tareas de seguridad interior cuando el Poder Ejecutivo así lo requiera y toma de responsabilidades en la seguridad del transporte.
  • Gendarmería: Adaptación de la fuerza frente al crecimiento del crimen organizado transnacional, el narcotráfico, el terrorismo, el tráfico de personas, el contrabando y el tráfico ilegal de armas y recursos naturales.
  • Prefectura: Prevención del delito en espacios marítimos, fluviales y lacustres.
  • Sistema Guardacostas: Mayor respaldo normativo para desarrollar tareas de vigilancia, monitoreo, control e inteligencia criminal.
  • Servicio Penitenciario Federal: Incorporación del departamento a la fuerza de seguridad federal bajo la órbita del Ministerio de Seguridad con el foco puesto en el control de bandas criminales dentro de las cárceles, la capacitación del personal, la carrera administrativa y la incorporación de tecnología.

        Cambios a futuro:

        • Integrar las herramientas de ciberseguridad frente a ataques informáticos, amenazas sobre infraestructura crítica, campañas de desinformación y el uso de plataformas digitales por parte de organizaciones criminales.
        • Actualización del área de defensa con el fortalecimiento del marco legal para la protección del espacio aéreo argentino. Ampliación del respaldo normativo al esquema previsto para actuar frente a vuelos irregulares vinculados con el narcotráfico y otras amenazas transnacionales.
        • Cambios sobre el estatuto del personal, la formación de los agentes y la organización interna del sistema de inteligencia de la SIDE. Revisión entre su coordinación y la del sector de inteligencia criminal y militar para reducir superposiciones de tareas.