Javier Milei monitorea el Congreso desde Olivos y el Gobierno anticipa nuevos vetos ante un inminente avance opositor
La Cámara de Diputados trata en el recinto el financiamiento para las universidades nacionales, el Hospital Garrahan, el sistema científico y otros puntos. Javier Milei sigue la sesión desde la Quinta de Olivos y prepara nuevos vetos para bloquear la ofensiva opositora.
Javier Milei inaugura la campaña nacional de La Libertad Avanza en la Bolsa de Comercio de Córdoba.
Presidencia/ArchivoLa Cámara de Diputados se ha vuelto una trinchera y el Gobierno busca defenderse con uñas y dientes ante las insistentes ofensivas de la oposición, que busca aprobar una serie de leyes de incrementos presupuestarios en áreas sensibles y voltear Decretos de Necesidad y Urgencia (DNUs) del Ejecutivo. Javier Milei monitorea la sesión desde la Quinta de Olivos y en el oficialismo amenazan con una nueva oleada de vetos presidenciales.
La batería de proyectos que trata la Cámara de Diputados
La sesión en el Congreso promete ser maratónica. Originalmente el temario incluía puntos que iban desde voltear el veto a los fondos especiales para Bahía Blanca y emplazar a comisión los proyectos impulsados por los gobernadores para aumentar los recursos coparticipables para las provincias (reforma de ATN e Impuesto a los Combustibles), hasta las leyes de financiamiento universitario, el Hospital Garrahan, el sistema científico nacional, un Plan Nacional para el Alzheimer, y una iniciativa para terminar de conformar la comisión investigadora del caso $LIBRA.
En paralelo, la oposición también se propuso derogar una serie de Decretos de Necesidad y Urgencia (DNUs) que afectan a organismos culturales y científicos como el INTA, el INTI, organismos de Cultura, el Banco Nacional de Datos Genéticos, Vialidad y la Marina Mercante.
La estrategia del Gobierno
Para evitar un debate- que según el titular de la Cámara baja, Martín Menem, podría llegar a las 38 horas-, el oficialismo articuló con la oposición tratar el veto de Bahía Blanca en la próxima sesión junto con los vetos a los aumentos de los jubilados, la moratoria previsional y la emergencia en discapacidad, y abrió la comisión de Energía y Combustibles para el próximo miércoles para discutir allí el proyecto para modificar el Impuesto a los Combustibles.
Sin embargo, los proyectos de financiamiento continuaron su avance y los operadores legislativos del oficialismo reconocían un escenario complejo a la hora de frenar su avance. Distinto el caso de los decretos, punto que en Casa Rosada señalaban como prioritario. El motivo es simple: si el Congreso deroga un DNU, el Gobierno se queda sin margen de acción, mientras que sobre las leyes pesa la amenaza de un nuevo veto presidencial si llegan a ser ratificadas en el Senado.
El Gobierno ya demostró esta semana que no le importa pagar el costo ante la opinión pública de bloquear este tipo de medidas, ya que, según expresaron este lunes a través de un comunicado oficial, la arremetida opositora responde "a un evidente objetivo de hacer campaña, disfrazando con causas nobles su notable intención de provocar una fuerte ruptura del orden macroeconómico".
En ese sentido, el Ejecutivo calificó todos los proyectos que se tratan en Diputados como una pretensión de "forzar al Gobierno Nacional a gastar más sin decir de dónde sacar el dinero" y en Casa Rosada se mostraban optimistas respecto a su capacidad para defender la voluntad del presidente en el recinto.
Las chances de la oposición
Por su parte, la oposición podría tener que conformarse con dar un primer golpe con la media sanción a los proyectos de Financiamiento Universitario, Hospital Garrahan y Ciencia Nacional, y comenzar a trabajar para crear una ventana que les permita derribar al menos uno de los vetos.
El escenario, hoy poco probable, depende en gran medida de cómo jueguen los gobernadores- y sus diputados- en pleno tironeo por los recursos coparticipables y los distintos cierres de alianzas en las provincias, pero también el PRO y otros bloques dialoguistas que, producto de los malestares generados durante los cierres de listas, podrían dudar a la hora de acompañar a La Libertad Avanza.
Mientras tanto, el mensaje en el Gobierno persiste: "A diferencia de lo que hacen los políticos de la casta, este presidente prefiere decir una verdad incómoda en lugar de repetir mentiras confortables. No hay plata, y la única forma de hacer a Argentina grande otra vez es con esfuerzo y honestidad, no con las mismas recetas de siempre".


