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Guillermo Francos y su futuro político: "Me siento apto para apoyar al Gobierno desde el lugar que sea"

El exjefe de Gabinete reivindicó el rumbo de Milei, cuestionó costos de los escándalos y habló de su salida, el futuro del Gobierno y una candidatura.


Guillermo Francos parece que no se fue del gobierno. Defiende el proceso iniciado por Javier Milei en 2023 como si aún fuera “el mejor jefe de Gabinete de la historia”, tal cual lo calificó el presidente de la Nación en Corporación América hace un año atrás, previo a despedirlo para reemplazarlo por Manuel Adorni.

A su sucesor no lo nombró en ningún momento, como tampoco mencionó a Santiago Caputo, con quien discutió fuertemente la última semana previa a que se fuera del Ejecutivo y del poder. Sin embargo, afirmó que los escándalos que se sucedieron con Adorni fueron “muy lamentables” y le significaron un “alto costo al Gobierno” porque, además, “tardó demasiado en resolver el tema”.

“Pero yo no dudo en absoluto de la buena fe del Presidente y de la Secretaría General”, aclaró. “La Justicia dirá después (si la explicación que dio Adorni) estaba justificada o no". Lo que sí quedó claro en esta nueva edición de Entrevistas MDZ es que esto le costó muchísimo al Gobierno y al Presidente en un momento que debía ser todo lo contrario, porque el Gobierno venía de ganar una elección muy fuertemente.

Francos sigue viendo que el presidente Milei ha realizado una “transformación enorme” y que provocó un cambio cultural y económico como nunca, no solo bajando la inflación sino erradicando el déficit fiscal que de ahora en más se transformará en un fortísimo superávit en la balanza comercial. “Creo que se viene un momento histórico nuevamente para nuestro país… Como pasó en la época de la Segunda Guerra Mundial, donde la gente huía de Europa, ahora los grandes inversores quieren venir acá porque el viejo continente está muy complicado para pensar en largo plazo. Acá tenemos materias primas indispensables para la actualidad y el futuro del mundo”, razonó.

La entrevista completa a Guillermo Francos

- Guillermo, el poder percibe que la población está haciendo un esfuerzo muy importante, tanto como el que grafica Milei cuando se siente Moises llevando a su pueblo por el desierto hacia la Tierra Prometida y huyendo de la tiranía egipcia, en este caso el kirchnerismo. Pero en el desierto pasan cosas. Hoy no estamos viendo la tierra prometida…

Y la ejemplaridad en estos momentos es más tan importante como el proceso.

- Sí, yo creo que la ejemplaridad siempre es importante. En un país de las características del nuestro, que no es un país pobre, pero es un país que está ahí, en el medio, hay gente que sufre y hay gente que la pasa mal. No, no está bueno que puede haber ejemplos como el caso que hablábamos recién, que aparezcan, que hay algunos que fruto del poder que tienen lo usen de una manera que no corresponde.

Para mí la ejemplaridad siempre es una un requisito sine qua non de un gobierno.

Con respecto a el ejemplo bíblico, sí estamos en la en la mitad del río. Creo que ahí el argentino ha avanzado mucho en este período, aunque haya mucha gente que está que lo está pasando mal o que está sufriendo. Era casi ineludible que pasara eso, porque no se puede pasar de una situación tan compleja en todos los órdenes, porque la decadencia argentina viene de mucho tiempo, pero se acrecentó mucho en las últimas dos o tres décadas.

La mirada de quien es padre

En la charla, casi sin querer, en la argumentación a la respuesta de la ejemplaridad, las demandas y las obligaciones de un gobierno, Francos, padre multifacético, destaca algo que es muy importante para entender otra diferencia nunca explicitada entre su forma de ver la vida y la de los hermanos Milei. La idea de cuidar lo que el padre les dejará a sus hijos.

Porque si bien siempre se lo valoró por las formas, la educación y la aceptación de la opinión distinta, algo que el presidente cree que solo es para los ñoños republicanos, quizás esa apreciación de la vida del ex funcionario nacional tiene que ver con otras razones adicionales, como el qué dejar para sus hijos y nietos.

“Lo importante, aparte de la libertad, es el bienestar, es sentirse que tiene su vida razonablemente asegurada, que puede darle educación a sus hijos, que pueda darles un futuro a sus hijos, porque una determinada edad ya no piensa en sí mismo, sino que piensa en su descendencia”.

- Yo también quiero dejarles a mis hijos un país mejor. Me peleo, combato en la forma que puedo, pero recuerdo que cuando era chiquito los grandes me decían que Argentina es el único país americano - europeo y eso era un valor. Soy hijo de un carnicero y una modista.

Yo no sé si mis herederos van a poder tener este ascenso social que yo tuve y me preocupa. Yo no quiero parecerme a Ecuador, a Perú, a Chile, donde tenemos una pirámide del 3% rico y un 75% pobre. Yo tengo esta duda y nadie me la puede resolver.

Usted que estuvo ahí, ¿vio si tenían otra herramienta además que una motosierra?

- Sí, yo creo que sí, que habrá una Argentina mejor, porque por primera vez que yo me acuerdo, tal vez Frondizi fue una época y luego de eso esta es la primera vez, que yo me acuerdo, que hay proyectos de inversión en áreas estratégicas que la Argentina tiene disponibles y que hasta ahora no utilizó. Todos hablamos de gas, petróleo, que es lo que le falta al mundo.

Los detractores dicen que eso no genera empleo, no genera el empleo que por ahí genera la industria, la construcción. Pero cuando esa actividad esté en movimiento va a haber muchos que inviertan en construir, porque la Argentina necesita vivienda.

- Ojalá ocurra eso, porque hoy en esos lugares lo que se está viniendo son las viviendas chinas que se ensamblan y generan cero.

- Es cuestión de tiempo. Ahora el país empezará a recibir las inversiones que servirá para generar una riqueza tal a la Argentina que va a permitir desarrollar los recursos para que exista ese ascenso, esa movilidad social que alguna vez existió en la Argentina, cuando nosotros no existíamos tampoco.

Su salida del poder

- Parece que te hubieran hecho un homenaje cuando te fuiste y no cuando estabas.

- Son cuestiones de la gestión activa. Yo me sigo considerando parte de este espacio, no del gobierno, pero sí del espacio. Uno obtiene reconocimiento por lo que hizo y por las ideas que expresa, como también obtiene rechazo por lo que expresa. Porque está claro que nosotros somos una sociedad dividida que tiene posiciones de un sentido y el otro, y eso hay que entenderlo.

Venía escuchando el mensaje de Jorge García Cuerva, donde él pedía que la visita del Papa no sea tomada como de un lado u otro de la grieta. Que el Papa venía en un sentido de unión de la de la grey católica y de los argentinos en su conjunto, lo cual está bien.

¿Es un buen mensaje, no? Pero siento que Argentina hace mucho tiempo que vive en una disputa permanente, entre un sector y otro.

- ¿Y qué se siente tener la razón, ero que te la den después? Es decir, porque vos tenías razón en tus planteos…

- Creo que todos los gobiernos hay discusiones internas, algunos lo llaman discusiones, otros lo llaman internas, pero yo no creo que uno tiene que expresar su posición, expresarle su posición lealmente a quien es el jefe, el líder del espacio, que es el presidente. Y algunas veces coincidía y otras no, pero el que manda es el presidente, ¿no?

Así que no, no creo que ni me negarán la razón en aquel momento, ni que me la den ahora.

- La interna continuó…

- Siempre hubo distintos temas de discusión, tanto en el periodo que estuve dentro del gobierno como después que me fui. Pero yo no siento eso ni como un activo ni como un pasivo.

- Cada vez que hay una crisis se arma una mesa política. Le pasó a Macri, le pasó a Alberto Fernández, le pasa a Milei ahora. Yo descreo de las mesas políticas porque hay un lugar donde hay dos o tres personas que deciden y después la mesa política tiene que acatar. ¿Por qué siguen intentando con estas cosas ya fracasadas?

- Hay que separar entre lo que es el gabinete nacional, donde se reúnen los ministros con el presidente. Cada ministro expone lo que ve y el presidente fija un rumbo y explica cómo ve la situación del país. Otra cosa es la mesa política, donde se intercambian ideas sobre cómo interactuar con el resto de los sectores políticos. Más allá de los legisladores conque uno cuente, hoy muchos más que cuando asumimos, siempre se tiene que interactuar con otra fuerza para juntar quórum, para juntar mayoría, para poder aprobar leyes. Y eso me parece que es el objeto de una mesa política.

- Ahora que se necesitan tantos consensos se recuerda que usted ha sabido generar y mantener relaciones preexistentes, que ha sabido transitar por la vida política en muchos aspectos y en muchas funciones, inclusive con otros signos políticos y siempre se lo ha reconocido por su labor y también por su trato. ¿Qué sintió cuando lo echaron?

- Primero que no me echaron. Sí sentía que cuando tenía determinadas posturas y esas eran diferentes a las que decidían el presidente o personas de su confianza, yo tenía un diálogo de… no digo de amistad porque la posición presidente - ministro, la charla es otra…

Y uno tiene que entender los momentos. Por como veía todo desde antes de las elecciones y cómo se desencadenaron las cosas después de octubre de 2025 las opiniones públicas y en las redes, fui a hablar con el presidente de este tema y decirle que se sienta libre de reorganizar su equipo.

- Parece que lo sintió así.

- Y, a lo mejor, yo estaba haciendo un obstáculo para eso por mis posiciones. Entonces le dije Me parece que es el momento que yo de un paso al costado y que y que él vea la forma de reorganizarse.

- Los que vendrán después de a mí me harán mejores...

- No, no, bueno… Creo que ahí fue un momento complejo del Gobierno, sin duda.

No me gusta opinar sobre eso.

- Ya lo sé, pero mi obligación es preguntarle de la manera más amable posible. No, no por una circunstancia política que para mí fue trascendental para el antes y después de un gobierno.

- Sí. Yo sé que fue importante. Fue un hecho de significación la designación de mi sucesor y lo que se generó con este episodio después y la demora que hubo en la resolución del tema.

El futuro del Gobierno

- En las últimas semanas se aceleró una discusión sobre la continuidad del Gobierno, la reelección de Milei, o la continuidad del proyecto de cambio. Algunos temen que si no se cambia de caballo o de monta alguno de los dos no llegará hasta la otra orilla.

En la época de Mauricio Macri creían que los votantes no tenían alternativas a Macri y después se enteraron de que Alberto Fernández los había reventado en las PASO. Esa misma gente, que hoy está en el gobierno, ve ese fenómeno a partir de ahora y empiezan a especular. ¿Nos va a pasar lo mismo que en 2019? ¿No es mejor que cambiemos la oferta?

- No, nada que ver. No quiero hablar del Gobierno y el proceso político del gobierno de Macri porque son contextos diferentes. Lo que lo que yo sí creo que son los ejemplos recientes. En la elección de Del 25 en septiembre se perdió la provincia de Buenos Aires por una diferencia importante y en octubre se ganó la elección nacional. La gente reaccionó y nos volvió a votar.

- Hablando de votar, y como vos estás habilitado a hacerlo y además a ser elegido, te pregunto si estás dispuesto a ser candidato. Te han medido en Provincia de Buenos Aires, la Ciudad Autónoma y hasta como candidato nacional. ¿Qué te propusieron hacer?

- Todavía nadie me ha ofrecido ser candidato a nada.

- Pero vos más de una vez no esperaste que te dijeran 'che, venís'. Vos fuiste y te lanzaste; ¿por qué no?

- Ahora no, vamos a ver, qué sé yo. Falta mucho tiempo para hablar de candidaturas. Y pueden pasar tantas cosas de acá hasta el momento de las elecciones…

- Pero te mandaron a medir, lo sabés, ¿no?

-¿Y cómo me fue?

-Bien. Consideran que vos le aportas una imagen del original La Libertad Avanza y consolidás la expectativa institucional, de diálogo, que ante tanto agravio se está perdiendo.

- Bueno, a ver, yo estoy en este espacio y trato siempre de hacer esto que estamos haciendo aquí, de explicar cuál es la situación, qué consiguió el Gobierno, cuál es la situación de hoy, hacia dónde vamos.

Porque también yo creo que el uno de los puntos fundamentales es explicar el Gobierno para que se entienda dónde vamos. Siempre hay que explicar el Gobierno, hay que explicar a dónde va la Argentina, ¿no? Entonces, a mí eso me parece una tarea importante y que yo lo hago con total convencimiento. Siempre yo me siento apto para apoyar al Gobierno y al proyecto desde el lugar que sea necesario, incluso desde acá, de lo que estoy haciendo hoy.