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Elecciones 2027: qué es el "ningunismo", el fenómeno que retrata el desinterés por la política argentina

Lo revela el informe de Creencias Sociales de Pulsar-UBA. Es el valor más alto desde 2023 y atraviesa todas las edades, géneros y niveles educativos.


Con el horizonte electoral a la vista, vuelve a circular la pregunta sobre la tan proclamada crisis de representación y las categorías para nombrar, tanto a la izquierda como a la derecha, los clivajes del electorado. En este marco, el Observatorio Pulsar de la UBA describe en su último informe una categoría para los tiempos actuales. Se trata de los "ningunistas".

Son el 42% de la población, no simpatizan con ningún partido ni espacio, y su peso es el más alto desde 2023. El dato surge del primer informe de Creencias Sociales 2026.

De la apatía a la orfandad

"Los ningunistas ya no constituyen una categoría residual compuesta exclusivamente por indecisos, apáticos o personas circunstancialmente desencantadas", señala el trabajo. Se trata de un segmento transversal en cuanto al género, la edad y el nivel educativo. Ya no es el desenganche de un grupo social específico.

"No estamos frente a una sociedad sin posiciones sustantivas sino una sociedad que no se encuentra en las categorías y palabras que utiliza la política", concluye Pulsar en el informe.

Es decir, la gente tiene opiniones pero no encuentra son etiquetas donde alojarlas. El crecimiento del ningunismo, plantea, puede leerse "como una dificultad de los partidos para ofrecer pertenencias capaces de ordenar posiciones sociales".

El desplome del interés

En paralelo al avance del ningunismo, el desinterés por la política pegó un salto abrupto, el 63% de los argentinos declara estar poco o nada interesado, dieciocho puntos más que en 2025.

Es una caída llamativa por su velocidad y porque llega, como marca el informe, "luego de dos años de estabilidad" en ese indicador.

El centro como refugio

Ubicados en una escala del 1 (izquierda) al 10 (derecha), los argentinos promedian 5,3, prácticamente el punto medio exacto. Los ningunistas se posicionan en 5,1, y la mitad de ellos elige el centro justo.

Pulsar advierte que ese centro no debe confundirse con moderación ideológica ya que funciona más bien como "una zona de refugio para quienes no quieren ubicarse dentro de las divisiones que propone el ecosistema político".

En otras palabras, un "no lugar" desde el cual tomar distancia de las etiquetas disponibles.

Quienes simpatizan con el peronismo se ubican en 3,8; los de Juntos por el Cambio, en 6,7; y los de La Libertad Avanza, en 7,5, el promedio más corrido hacia la derecha de todo el mapa.

Toleran al vecino, desconfían de "los demás"

El informe describe además una paradoja social. Por un lado, la política dejó de operar como frontera en los vínculos personales.

En esta línea, el 70% podría estar en pareja con alguien de ideas opuestas y ocho de cada diez rechazan juzgar a una persona por sus opiniones políticas.

Por el otro, el 71% sostiene que no se puede confiar en la mayoría de la gente. "La desconfianza no vive en los vínculos reales sino en la idea que tenemos de 'los demás'", concluye Pulsar.

Ya casi nadie participa

El informe evidencia una ruptura de los lazos sociales. Apenas uno de cada diez argentinos participa activamente en organizaciones políticas, sociales o comunitarias, y ninguna estructura supera el 16% de participación. La militancia política queda en 5% y la sindical, en 4%.

"Hay posiciones, valores y fronteras morales, pero pocos espacios de pertenencia capaces de convertirlos en experiencia colectiva", sintetiza el documento. Más que una sociedad despolitizada en sus contenidos, describe una "desconectada de las instituciones, organizaciones y comunidades que tradicionalmente articulaban esos contenidos".

Una sociedad de pertenencias débiles

"Una sociedad de pertenencias débiles", es el subtítulo que eligió Pulsar. El tiempo pasa volando y falta poco para las presidenciales de 2027.

"La gente", esa categoría atrapatodo que utilizan algunos analistas, empieza a desengancharse cada vez más de la dirigencia política y de las instituciones del siglo XX.