El "inminente" paso que darán YPF y Quintana-TSB en la Vaca Muerta mendocina
Las empresas aceleraron sus planes de inversión en Vaca Muerta Mendoza y comenzarán a perforar nuevos pozos que originalmente tenían compromisos previstos para 2028. En menos de 45 días deberían comenzar los trabajos, según el Gobierno Provincial.
En menos de 45 días deberían comenzar las exploraciones con perforación de pozos en petróleo no convencional. Foto: Noticias Argentinas
El desarrollo de la lengua norte de Vaca Muerta, en zona de Mendoza, empezó a tomar velocidad en este 2026 y el Gobierno Provincial promete novedades fuertes para las próximas semanas. Anunciaron que las empresas YPF y la UTE Quintana -TSB adelantarán compromisos de inversión que tenían previstos para 2028 y avanzarán con la perforación de nuevos pozos en la formación no convencional de manera "inminente".
El dato fue anunciado por el director de Hidrocarburos de Mendoza, Lucas Erio, a MDZ. El funcionario explicó que la provincia viene trabajando con ambas compañías para acelerar los cronogramas de inversión y que el inicio de las perforaciones se materializará en las próximas semanas.
"Cuando hablo de inminente, no debería pasar de acá a un mes, un mes y medio", señaló Erio al referirse al comienzo de los trabajos.
Nuevos pozos en la Vaca Muerta mendocina
El movimiento involucra a las dos principales empresas que actualmente avanzan sobre el potencial no convencional de Mendoza. Actualmente YPF ya ha perforado dos pozos, en todo un contexto de exploración de las formaciones ubicadas en Malargüe, y prepara la perforación de tres pozos más. En tanto, Quintana - TSB perforará otros dos pozos.
En total serán por lo menos siete pozos de perforación no convencional en el corto-mediano plazo, a la espera de nuevas licitaciones e inversiones.
El funcionario informó que en una de las de ellos, la empresa tenía establecido contractualmente que debía perforar un nuevo pad (ndr: plataformadesde la cual se perforan y operan múltiples pozos) recién en 2028. En este caso, el pad contemplará un pozo vertical y dos horizontales, que son considerados dos pozos a efectos de producción y objetivos.
La provincia, sin embargo, logró negociar el adelantamiento de ese compromiso. YPF ya comenzó con las tareas previas para avanzar con las nuevas perforaciones y además comprometió un pozo adicional que "no estaba contemplado originalmente".
En este caso, Erio destacó que la decisión de la petrolera constituye una señal sobre el potencial que observa en la formación mendocina, con una provincia que busca posicionarse y montar un negocio "atractivo" dentro de sus posibilidades para los privados, comparado con la zona neuquina de Vaca Muerta.
"Que haya comprometido un pozo adicional y que se haya quedado con estas áreas confirma lo que nosotros estamos viendo también: el potencial de Vaca Muerta en Mendoza", afirmó.
De esta forma, Erio contrapuso la situación de lo que ha sido el Plan Andes, donde se vio una fuerte desinversión por parte de YPF en su plan de retirada de las áreas convencionales de explotación de petróleo principalmente por falta de rentabilidad.
"Si hay inversión privada es porque hay rentabilidad; y por ende hay potencial", aseguran en la gestión de Cornejo, teniendo en cuenta que las inversiones por pozo varían en promedio entre los US$ 15 millones y US$ 20 millones.
Quintana-TSB aceleró después de la sísmica 3D
El otro movimiento importante se da en Cañadón Amarillo, dentro del denominado clúster Mendoza Sur.
La UTE Quintana TSB adquirió esos activos de YPF en el marco del Plan Andes y, como parte del proceso, asumió un compromiso de US$ 44 millones para desriesgar y explorar el potencial de Vaca Muerta Mendoza.
La compañía ya ejecutó más de US$4 millones de ese monto en una campaña de sísmica 3D realizada durante este año sobre 202,5 km2. Se trató de una actividad exploratoria que, según Erio, no se hacía en Mendoza desde 2017.
Los resultados de esa sísmica llevaron a la empresa a acelerar el cronograma. "Dados los resultados, le imprimieron velocidad al plan de inversión, lo están adelantando", explicó el director de Hidrocarburos.
Ahora Quintana TCB avanzará con un nuevo pad, que comprende un pozo vertical y dos horizontales.
Como aseguró en abril a MDZ el presidente y CEO de la compañía, Carlos Gilardone, Quintana-TBS, prevén la realización de un pozo vertical y uno horizontal de 1.500 metros; más otro pozo horizontal de características similares pero que en principio sería ya para el 2028, donde se invertirían los mencionados US$ 40 millones.
Empresas que comparten logística
El desarrollo tendrá además una particularidad: YPF y Quintana utilizarán el mismo equipo de perforación. La decisión está relacionada con uno de los principales desafíos que enfrenta actualmente la industria petrolera argentina: la disponibilidad de equipos, especialmente los de mayor potencia.
"Hay un gran cuello de botella en la industria argentina que son los equipos de perforación, no hay muchos equipos y menos de la potencia que se necesita", explicó Erio. Por eso, el equipo será utilizado por ambas compañías para avanzar con sus respectivos programas.
El impacto económico: hasta 30 empresas detrás de cada pozo
El desembarco de nuevas inversiones también genera expectativas entre los proveedores mendocinos. Según explicó Erio, una perforación puede demandar entre US$15 millones y US$20 millones y movilizar a más de 20 o 30 empresas vinculadas a distintos servicios.
La cadena incluye compañías dedicadas a la perforación, servicios direccionales, cutting, higiene y seguridad, catering y otros servicios especializados.
En ese marco, Quintana-TSB ya comenzó a tomar contacto con proveedores locales. La empresa mantuvo una reunión con el Clúster de Proveedores para la Minería y la Energía de Cuyo (Cpromec), que reúne a más de 30 compañías mendocinas vinculadas a servicios para minería y energía.
Julio Totero, vicepresidente del clúster, señaló a MDZ Radio este martes que los proveedores deberán estar "a la altura de la demanda, que no será la misma que la que presenta el petróleo convencional".
"Hay servicios diferentes, capacidades diferentes y hay que preparar a las empresas para afrontar este desafío. Esto nos tiene que servir también para competir y ofrecer servicios en Neuquén", planteó.
Además sostuvo que la capacidad instalada de las empresas están en un 50%, por lo que "no deberíamos invertir en infraestructura, sino en adecuar tecnologías y capacidades y fundamentalmente, conocer las demandas y exigencias del petróleo no convencional".