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El Gobierno flexibilizó su postura sobre Venezuela tras la crisis humanitaria y se mostró abierto al diálogo

Desde el poder ejecutivo se abrió un canal de contacto Argentina - Venezuela tras años de tensión entre países en el marco de los terremotos ocurridos el 24 de junio.


Las cancillerías de Argentina y Caracas habilitaron conversaciones en el marco de la catástrofe climática ocurrida el 24 de junio y tras años de tensión, dado que ambos países no mantienen vínculos diplomáticos desde 2024 debido al cuestionamiento de los resultados oficiales tras la victoria de Nicolás Maduro, entonces presidente de Venezuela y actualmente detenido en Estados Unidos.

El canciller Pablo Quirno manifestó que esta situación "abre un espacio de diálogo" y, durante una conferencia de prensa en Buenos Aires, señaló: “Hemos puesto a disposición asistencia humanitaria, equipos especializados y capacidades logísticas para colaborar con las tareas de rescate y asistencia”. Además, destacó la posibilidad de que este sea un primer paso hacia un “entendimiento mejor” que el que ambos países tenían antes de esta tragedia.

La ayuda humanitaria de Argentina a Venezuela

Respecto de los argentinos fallecidos en el terremoto, enfatizó que la prioridad es enviar asistencia humanitaria a las familias, junto con el pueblo venezolano. Como Argentina no cuenta con una representación consular fija en Venezuela, el Gobierno solicitó una autorización para poder contar con un equipo capaz de asistir a los argentinos afectados en el territorio.

En ese marco, durante el martes se enviaron 38 personas a cargo de la ayuda humanitaria, junto con material de asistencia, con el objetivo de colaborar con las tareas de búsqueda ya iniciadas por el equipo de rescate que llegó a destino el día viernes. El mismo estaba compuesto por 24 brigadistas, cuatro perros de rescate y equipamiento especializado.

Así, los dichos de Quirno se suman a la solidaridad ya expresada por el Presidente al día siguiente de los hechos: “Más allá de las diferencias que puedan existir entre nuestros gobiernos, el presidente Javier Milei extiende su mano en solidaridad al pueblo venezolano frente a una catástrofe natural que demanda una reacción de toda la comunidad internacional”.

El pueblo venezolano tuvo un saldo de 2.295 fallecidos, 11.267 heridos y 12.841 damnificados, según el titular de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez. Un panorama desolador tras los sismos de magnitud 7.2 y 7.5 originados en el norte del país con réplicas en todo el territorio.