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Crisis cloacal en Mendoza: por qué se suspendieron nuevas conexiones y qué pasará con los barrios

La restricción alcanza sectores del Gran Mendoza por la falta de capacidad del sistema de saneamiento. Irrigación reclama planificación y obras y los municipios piden certezas para futuros emprendimientos.


El Gran Mendoza es testigo de la crisis por falta de inversiones en las últimas décadas de obras de saneamiento, que han derivado en un colapso en la cuenca de Paramillos, con la evidencia que afloró desde hace meses en la colectora en la zona de Los Corralitos, que desembocaron en medidas urgentes y en obras a largo plazo para solucionar los problemas que viven los vecinos.

La situación es tan compleja que incluso el Departamento General de Irrigación, hoy un megaorganismo que ganó poder ante la disolución del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) tomó una fuerte medida preventiva que afecta al futuro habitacional y de proyecciones inmobiliarias, que es la suspensión de autorizaciones de nuevas conexiones cloacales en parte del Gran Mendoza, sobre todo en la zona Este que es la que abarca la cuenca de Paramillos.

Suspensión de factibilidades cloacales y quejas

Aquí entran parte de Guaymallén, Godoy Cruz, pero sobre todo Luján de Cuyo y Maipú, que han tenido en los últimos años un crecimiento habitacional excepcional, que ha sido plasmado incluso en los datos del Censo del 2022 del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec).

Esta medida sin dudas impactó en los municipios, quienes en privado han puesto quejas a Irrigación al señalar que se "corta el crecimiento" habitacional en sus comunas a futuro, además de no tener certezas respecto al tiempo que durarán dichas obras y, por ende, el otorgamiento de nuevas factibilidades.

Guaymallén declaró la emergencia ambiental y sanitaria por el colapso de un colector cloacal de Aysam en las inmediaciones de calle Tirasso y Profesor Mathus.

Una de las primeras exigencias de Irrigación a Aysam a futuro es la colocación de macromedidores clocacales, para tener una pauta de cómo está el sistema, el cupo de los colectores y los límites a futuro.

Desde Irrigación, el superintendente, Sergio Marinelli, defendió ante la consulta de MDZ el nuevo reglamento que rige "independientemente de lo que ocurre en Los Corralitos" y que establece que el operador del serviciod e cloacas "debe pedir factibilidad a quien hará el transporte y tratamiento de esos efluentes, que es Aysam". Además, la empresa de agua y saneamiento deberá demostrar que las instalaciones están en buenas condiciones para avanzar.

Anteriormente, cuando no estaba esta resolución que ya rige desde hace un mes, "se seguían otorgando factibilidades e instalando redes cloacales desde los municipios o propiamente Aysam sin pensar en la capacidad de las instalaciones", expresó.

De hecho, parte del colapso en Los Corralitos se explica en parte no solamente por el mal estado de las redes y la falta de inversiones de años atrás, sino también por una presión extra de las colectoras (Máxima en este caso) a causa de una mayor cantidad de líquidos cloacales que la que la colectora soporta.

El gobernador Alfredo Cornejo y el titular de Irrigación, Sergio Marinelli.

En palabras del titular de Aysam, Humberto Mingorance, el colector "fue pensado para 180.000 habitantes y ahora hay 600.000 habitantes". De igual forma, para Irrigación esa afirmación es, por lo menos, exagerada, más allá que el colapso es real.

Marinelli sostuvo que además de los pedidos futuros de factibilidad de los municipios a Aysam, se le dieron instrucciones a la empresa para que tenga datos e informe sobre cuánto caudal transportan los colectores y cuántas factibilidades se han otorgado en esas zonas.

La medida regirá para todas las cuencas. De hecho, la cuenca Espejo, que está en la zona oeste del Gran Mendoza, que abarca parte de Chacras, Godoy Cruz, Capital y Las Heras está en mejor estado, pero deberá seguir los mismos trámites; mientras que el problema se encuentra, como se dijo, en la cuenca de Paramillos, donde no hay más factibilidades por el momento.

El fondo de la cuestión, un crecimiento inmobiliario desordenado y "castigar el exceso"

Pero desde Irrigación sostienen que la situación debe verse en una situación macro, que es la de establecer un plan de desarrollo con reglas claras y un crecimiento armonioso en todo el Gran Mendoza.

"Si bien tenemos una ley de Ordenamiento Territorial y un plan de desarrollo, todo esto se ha cumplido parcialmente, porque se buscaba una densificación de ciudades y tenemos en zonas un desarrollo de parcelas mayores de 700m2", dijo Marinelli, lo que tiene un impacto también en el uso del recurso hídrico.

De hecho, hay zonas con una infraestructura de riego vinculado al uso agrícola, donde se han instalado en los últimos años barrios privados. Esos barrios tienen una doble asignacion de agua (de riego y potable) y como la mayoria tiene turnos sin riego presurizado, pierden turnos de riego fijos que a veces llegan de madrugada.

La preocupación de Irrigación es el derroche de agua potable en zonas principalmente de Luján, Maipú y Guaymallén, ya que en mayoría de casos no usan los turnos de agua de riego y sí lo hacen con agua potable.

"Esta doble asignación de agua no se puede dar en una provincia donde las estimaciones nos marcan que en el 2050 tendremos un 20% de disminucion de oferta en el río Mendoza. Estamos duplicando la cantidad de agua en algunos sectores en desmedro de la zona agrícola o el pedemonte", planteó Marinelli.

Ante esto, a futuro sobre las viviendas y parcelas con derecho a riego que no lo utilizan, podrán utilizar agua potable y se les contemplará una tarifa por bandas (hasta tantos m3) con una cantidad de agua "razonable" para consumo humano y riego, pero "se castigará el exceso". Por eso se está trabajando, planteó, para instalar medidores y así optimizar el uso hídrico.

Lo mismo comentó el "gobernador del agua" sobre la situación del piedemonte y el avance inmobiliario en zonas como el oeste de la ruta 82 en Luján, o así también en El Challao (Las Heras) donde la urbanización se ha dado en suelos que son vitales para la infiltración y recarga de acuíferos, y en contraparte, se ha eliminado vegetación clave también para evitar aluviones.

"Todo este crecimiento se ha hecho naturalmente sin tener en cuenta el recurso hídrico ni cloacas", planteó.

De hecho, agregó que se ha generado una infraestructura inadecuada en varias zonas, algunas de Maipú y Luján que incluso no llegan al 70% con cloacas, con familias que instalan pozos o biodigestores "pero no todos lo mantienen, lo que genera a futuro nitratos en los acuíferos, y comienza un problema de contaminación, poniendo en riesgo los humedales y castigando ese modelo de crecimiento a la zona agrícola".

Para Marinelli, no se debe evitar el crecimiento, pero sí hacerlo de forma coordinada entre municipios, provincia, Irrigacion y Aysam, con emprendimientos que tengan factibilidad hídrica. y que se hagan las inversiones necesarias en agua y saneamiento.

Luján y Maipú buscan certezas y reclaman información técnica a Aysam

La implementación del nuevo reglamento también generó preocupación en los municipios, que reclaman certezas sobre el alcance de las restricciones y el futuro de los desarrollos urbanísticos. Mientras Luján de Cuyo ya elevó pedidos formales de información técnica a Aysam, al Ministerio de Infraestructura y a la Dirección de Regulación y Control de Agua y Saneamiento ( Dircas), Maipú advirtió que todavía no existe una dimensión real del impacto que tendrá la medida.

Desde Luján, el director de Aguas Luján, Nicolás Bonanno, llevó tranquilidad a los vecinos y sostuvo que existen "tres certezas". La primera es que "ningún usuario que hoy tiene servicio de cloaca verá afectada la prestación"; la segunda, que "todas las factibilidades que ya fueron otorgadas y aprobadas mantienen plena vigencia"; y la tercera, que el procedimiento municipal para analizar nuevos proyectos "no cambia", aunque ahora incorpora un paso adicional.

La planta potabilizadora de Luján.

En ese sentido, explicó que antes de emitir una nueva factibilidad el municipio deberá solicitar la autorización de Aysam, que será la encargada de determinar si existe capacidad disponible en el sistema troncal de transporte y tratamiento de efluentes. "Será Aysam quien, en función de la capacidad disponible de su sistema, deberá emitir una autorización o, en su caso, fundamentar técnicamente por qué no corresponde otorgarla", indicó.

Por ese motivo, la comuna pidió conocer los criterios técnicos para aprobar o rechazar nuevas conexiones, el diagnóstico de la capacidad actual del sistema, el plan de obras previsto con sus plazos, la definición de responsabilidades institucionales y la conformación de una mesa técnica permanente. "Necesitamos esa previsibilidad para brindar respuestas a los vecinos, a los desarrolladores y a las instituciones", resumió Bonanno.

En Maipú, en tanto, coincidieron en que la decisión del Departamento General de Irrigación genera incertidumbre no sólo para quienes proyectan invertir, sino también para los municipios y el resto de las instituciones vinculadas al desarrollo urbano. Desde la comuna señalaron que aún "no hay una dimensión real del impacto" que tendrá la medida.

No obstante, remarcaron que Irrigación les confirmó que todos los proyectos que ya cuentan con la factibilidad correspondiente podrán continuar con normalidad, y adelantaron que solicitaron precisiones sobre el escenario futuro. En particular, pidieron conocer "la verdadera magnitud del problema, el plazo estimado para su resolución y cuál será el plan de contingencia durante ese período", con el objetivo de brindar previsibilidad a vecinos y desarrolladores.