Axel Kicillof busca ser el "permitido del anti peronismo" pero aún no se recibe de candidato
No participa de reuniones en horarios habituales de la política, limita sus llamados y ejerce el poder de una manera poco tradicional. Sus propios funcionarios pueden cuestionarlo y evita confirmar, por ahora, una candidatura. La crisis preocupa.
Kicillof el menos "político" de todos los que juegan por la Presidencia en el peronismo kirchnerista renovador
El peronismo kirchnerista renovador empieza a separarse entre Axel Kicillof y quienes luego quieran sumarse a su proyecto presidencial y el que diseñan Máximo Kirchner y Sergio Massa. La última sesión en el Senado de la Nación puso al líder del Frente Renovador como el más confiable de los operadores opositores.
“¿Por qué lo ponen a Sergio como parte de una mesa?”, se pregunta, casi desesperado, un importante funcionario bonaerense que cree que si “el mundo le pide a Axel que hable con Cristina es porque no lo ponen en un pie de igualdad a Massa”, sentenció.
Pero el hábil exministro de Economía y último candidato presidencial de Unión por la Patria no se corre un milímetro y ha conseguido tener muchas más relaciones que el siempre independiente gobernador bonaerense. “Kicillof es como el pibe que invitan al cumple, no se pierde una reunión, pero todos saben que para algunas cosas no podes contar con él”, graficó uno de los intendentes del MDF. “Y Sergio es el popular del grupo, el que le hace favores a todos, aunque luego siempre quiere que juegues a lo que él quiere”.
Las dudas que tienen en el poder libertario, donde abundan los referentes del PRO que sufrieron el proceso de amistad – enemistad con los gobernadores peronistas en la época de Mauricio Macri, es si la crisis vivida en la última semana, cuando fracasó la Ley de Tierras incluida en el proyecto de Propiedad Privada es si nuevamente los que antes eran aliados ahora vuelven a ser oposición y se rearme todo el peronismo.
“Los momentos son diferentes”, aclaró Sebastián García De Luca, ex viceministro del Interior cuando Rogelio Frigerio, ahora gobernador de Entre Ríos, manejaba la cartera política en el muy disfuncional gabinete macrista. “Hoy el peronismo no tiene referentes importantes, Kicillof todavía es considerado kirchnerista por los gobernadores y eso termina siendo mala palabra para sus electores”.
“Sí”, aceptó el funcionario con el que habló este cronista. “Para Máximo, Axel es el peor anti cristinista pero para los gobernadores todavía tiene demasiado cristinismo en sangre. Cada uno lo agarra para el lado que quiere para bajarle el precio”.
Cada vez son más los que pretenden que Axel Kicillof empiece a dejar en claro que no especula. Lamentan que Julio Zamora, el intendente de Tigre, todavía no haya sido invitado ni siquiera a tomar un café en la Gobernación o que no se empiecen a languidecer los contratos en áreas donde abundan los amigos de Máximo Kirchner.
Esta impresión es abonada por el propio Kicillof adoptando sus propios tiempos pero con métodos poco tradicionales de la política. El gobernador aún insiste que no es candidato. Efectivamente, tal cual alertó MDZ este fin de semana, uno de sus operadores autorizados reconoce que enfrente tiene un punto que le genera incertidumbre. Llegar a cumplir las obligaciones presupuestarias básicas hasta fin de año.
En paralelo hay dos otras cuestiones: la decisión de Javier Milei, quien desde el principio desfinanció la Provincia y provocó la crisis en la mayoría de su matriz productiva y la tensión con Cristina Kirchner, quien pretende tabicarle cualquier posibilidad de ser candidato a presidente. Otra coincidencia, y no la única, entre el presidente y su antecesora.
Axel Kicillof “es como un soldado en plena huida bajo fuego enemigo. Se mueve de manera anárquica para no quedar expuesto”, tiró en otro momento de la charla el secretario de Estado que atiende a dos cuadras de la Gobernación. “Pero cuando crees que le dieron, te das cuenta de que ya llegó más lejos que todos”, se entusiasma.
El no haber dicho que es candidato presidencial entienden que lo ayuda en su plan de desmarque. Por eso han aceptado lo que dijo Nicolás Kreplak en Infobae sobre la necesidad de que Cristina sea candidata presidencial. “Me gustaría porque eso significaría que no está proscripta y está libre”, expresó el ministro de Salud de la gestión Axel Kicillof, quien consideró que “Cristina está injustamente condenada. Está condenada por cosas que hizo bien y particularmente por la que está condenada, Viabilidad, es un invento y que es una vergüenza para nuestro país”.
“Es una locura. En medio de esta tensión, del desgaste que nos estamos comiendo, que uno de los nuestros diga eso muestra la murga que somos”, le dijo, casi dramáticamente, un miembro fundador del Movimiento Derecho al Futuro a MDZ. Sin embargo, cerca de Axel Kicillof no tienen la misma opinión. “Es lo mismo que pensamos nosotros” dijeron sobre los dichos de Kreplak.
En el "primer círculo" saben que su jefe es el que “menos sigue las tradiciones de los dirigentes políticos más conocidos” de su espacio y que sus costumbres, con familia y horarios estables, termina raleándolo de la rosca, donde la mayoría está acostumbrada a reuniones continuas hasta altas horas de la madrugada. Quizás eso lo transforme en el “permitido del anti peronismo” dijo, riéndose de su propia ocurrencia, la fuente última consultada por este cronista.