Agustín Monteverde: "En la batalla cultural no importa tanto la ametralladora, sino las balas que dispara"
El senador nacional oficialista defendió la batalla cultural, cuestionó a la oposición y analizó el la gestión de Javier Milei.
Agustín Monteverde en entrevistas MDZ.
Agustín Tubio / MDZEl senador nacional por la Ciudad de Buenos Aires, Agustín Monteverde (La Libertad Avanza), analizó el escenario electoral de la derecha, la disputa por el voto que acompañó a La Libertad Avanza y el desarrollo de la denominada batalla cultural. Además, defendió la reforma del Banco Central impulsada por el Gobierno y sostuvo que la entidad fue utilizada durante años para financiar el gasto fiscal mediante distintos mecanismos de emisión.
La caída de algunos capítulos del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada no alteró, según su visión, el núcleo de la iniciativa que consiguió avanzar en el Congreso. En una conversación con MDZ, el senador Monteverde destacó especialmente las disposiciones vinculadas con las intrusiones, los desalojos, las expropiaciones y la regularización dominial, y relativizó la ausencia de funcionarios del Ejecutivo durante el debate parlamentario.
Entrevista completa al senador Agustín Monteverde
-- ¿Cómo quedó el bloque oficialista después de la caída de varios capítulos del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada?
-- Creo que salió lo más importante que tenía el proyecto, por lejos. No hay duda de que el tema de la ley de tierras —una bandera emocional fácil de agitar que usó la oposición— fue una estratagema para estorbar la discusión. Es más: si yo estuviera en la oposición, hoy me estaría preguntando si eso no formó parte de una jugada del propio oficialismo para entretenernos mientras salía lo sustantivo. Porque lo sustantivo fue todo lo que tiene que ver con el capítulo de intrusiones y tomas de propiedades, donde los desalojos y las expropiaciones son, por lejos, los de mayor impacto socioeconómico. Además estaba la regularización dominial: hay centenares de miles de intrusiones en la Argentina que hay que regularizar.
--No apareció nadie del Gobierno y hasta último momento estaban revisando qué sacar para que se aprobara...
-- No es tampoco la primera vez que logramos aprobar algo sin que el Ejecutivo esté presente. Lo extraño sería que tuviera que estar en todas. Además, esto es una media sanción: una cosa es que vengan por la sanción definitiva de un proyecto y otra es esto, que recién ahora fue girado a Diputados. Así que para festejar todavía queda tiempo. Te reitero: no es ni de lejos la primera vez que no está presente alguien del Ejecutivo cuando logramos sacar adelante un proyecto.
La ley de propiedad privada y el rol del oficialismo
--Cómo empieza a ver las distintas candidaturas que florecen en los espacios de derecha y que quieren disputar el voto que en las últimas dos elecciones fue con La Libertad Avanza
-- Más allá de que vayan o no por los mismos votos, no alcanza con buscarlos: hay que estar en capacidad de encontrarlos. Yo también me puedo presentar como candidato a secretario general de la ONU, pero soy un legítimo aspirante aunque mis probabilidades sean reducidas.
--¿Cómo viene la batalla cultural?
--Estamos recién comenzando. Tengamos en cuenta que una cosa es presentar batalla y otra cosa es cuándo comenzó: del otro lado, la batalla cultural empezó hace rato.
--¿Pero contra quién es esa batalla cultural?
Cuando el marxismo empieza a mostrar que no tenía mucho futuro, porque fracasaba en interpelar a las clases proletarias, porque se percibía que el capitalismo era mucho más exitoso —y esto no ocurre solo en la Unión Soviética o en la Argentina, ocurre en el mundo—, un señor que escribe desde la cárcel plantea algo muy importante: que el verdadero terreno para dar la batalla era la cultura, porque la cultura es el medio de producción de significado en la sociedad. Entonces, quien domina la cultura domina la comunicación, domina el lenguaje, domina la historia. «Dime quién domina el pasado y te diré quién va a dominar el presente.» Y así se reescribe la historia, se revisa el lenguaje…
--Pero acá en la Argentina me cuesta materializarlo. ¿Qué figura encarnó esa contracultura?
En la batalla cultural no importa tanto quién sostiene la ametralladora, sino las balas que dispara esa ametralladora. ¿Y contra quién van dirigidas? Van dirigidas a todos: a cambiar nuestra cultura, a cambiar nuestros valores, a cambiar nuestro lenguaje, a cambiar todo el aparato comunicacional, todo el aparato de producción de significado. Entonces la diversidad pasa a ser algo distinto de lo que podía ser antes, y así se resignifica la realidad.
“La batalla cultural recién comienza”
--El presidente Milei prometió cerrar el Banco Central y ahora propone una reforma para que sea muy difícil mover al presidente de la entidad, ¿no es un poco contradictorio?
Esta es una reforma que es mucho más que monetaria: también es una reforma fiscal, porque el motivo por el cual el Banco Central incumplió con su misión fue que se dedicó a sostener el gasto fiscal. Y lo hizo de distintas maneras: algunas muy explícitas, como la emisión de moneda espuria, y otras más tramposas. Ahí tenemos el caso de la distribución de utilidades del Central. Es algo curioso: el Banco Central es la única entidad del planeta que distribuye utilidades incumpliendo con su misión, porque las distribuye precisamente cuando la moneda se desvaloriza. Si la moneda se desvaloriza hay que revaluar las reservas nuevamente en pesos, y el valor en pesos de esas reservas termina siendo mucho mayor. Entonces se distribuyen utilidades sobre algo que en realidad no existe, porque son las mismas reservas que había antes. Para poder distribuirlas hay que emitir de vuelta, y con eso se le da una nueva vuelta de rosca a la inflación, que va a habilitar a distribuir nuevamente utilidades el año próximo. Y así seguimos alimentando la maquinita de la inflación y la emisión monetaria. Esa es una de las trampas.