José Luis Espert exigió su sobreseimiento en la causa por presunto lavado
El exlegislador amplió su indagatoria por escrito ante el juez Lino Mirabelli y cuestionó la hipótesis fiscal sobre los 200 mil dólares que recibió en 2020. Según la investigación, el dinero provenía de una red vinculada a “Fred” Machado.
El exdiputado nacional José Luis Espert presentó un escrito de 65 páginas ante el juez federal de San Isidro, Lino Mirabelli, donde exigió su sobreseimiento, o en su defecto que se dicte la falta de mérito, en la causa en la que está imputado por presunto lavado de activos.
En el documento al que tuvo acceso MDZ, el economista rechazó las acusaciones y sostuvo que la hipótesis delictiva no está respaldada por pruebas. Espert sostuvo que la imputación se centra en cinco hechos vinculados con una transferencia de 200.000 dólares que recibió en enero de 2020 en una cuenta bancaria en Estados Unidos. El dinero fue enviado desde una cuenta de una empresa vinculada al empresario Federico Machado.

Te puede interesar
El PRO enfría un acuerdo con Javier Milei y advierte: "No queremos sumisión"
La investigación también analiza el posterior ingreso de parte de esos fondos a la Argentina, el retiro de efectivo y la compra de un automóvil. Además, se cuestiona la adquisición de otro vehículo y una inversión inmobiliaria en la costa argentina.
Para la fiscalía, el dinero habría tenido origen en actividades ilícitas atribuidas a Machado y que Espert habría intentado disimular ese origen mediante una sociedad, pagos de salarios y determinados movimientos contables e impositivos. En ese marco, el contrato de consultoría que justificó el pago es considerado por la Fiscalía como una operación simulada.
Espert afirmó que “nadie” probó que el dinero recibido proviniera de un delito y destacó que la transferencia fue realizada desde la cuenta comercial de una empresa de aviación que tenía operaciones con numerosas contrapartes.
“El propio pedido fiscal usa la palabra ‘presuntamente’”, señaló en su descargo. Y planteó que, sin que esté probado el origen ilícito de los fondos, no puede sostenerse la existencia del lavado.
José Luis Espert también defendió la existencia del contrato de consultoría que, según señala, fue firmado en junio de 2019, con certificación notarial y apostilla internacional. Además, aseguró que existen correos electrónicos de ese año incorporados al expediente mediante una extracción pericial, una reunión previa y tres testigos que respaldaron la existencia del acuerdo.
El trabajo, explicó, consistía en reordenar la deuda de una empresa minera y diseñar un plan de crecimiento, una tarea que, según sostuvo, se correspondía con su trayectoria profesional como economista y consultor.
Otro de los argumentos de Espert apunta a que en 2019 y 2020 no existían, según la documentación que menciona, alertas, causas ni reportes que vincularan a Machado con actividades ilícitas. “No lo sabía nadie”, afirmó al responder a la acusación de que él conocía el origen del dinero.
En esa línea, señaló que tampoco habían detectado irregularidades los bancos estadounidenses que participaron de las operaciones y recordó que distintas personalidades públicas y empresarios habían viajado en aviones de Machado o mantenido negocios con él sin que estuvieran investigados por esos vínculos.
Espert también rechazó que las operaciones posteriores al ingreso del dinero hayan sido maniobras destinadas a ocultar su origen. Remarcó que todo fue realizado a su nombre: desde las transferencias y retiros hasta la compra de los vehículos y la inversión inmobiliaria.
“Todo lo hice a mi nombre”, sostuvo, al tiempo que detalló que los automóviles fueron adquiridos en concesionarias y agencias, con facturas, recibos y documentación presentada ante el registro público. La inversión inmobiliaria, agregó, se realizó mediante un fideicomiso inscripto y con movimientos bancarizados.
Espert también defendió el funcionamiento de Varianza S.A., la sociedad mencionada en la investigación y que estaba registrada a su nombre, tenía domicilio legal en su propia vivienda y sus salarios fueron declarados ante el fisco. La última factura de la sociedad, afirmó, fue emitida en 2021, cuando asumió como diputado.
Finalmente, José Luis Espert negó que exista un incremento patrimonial extraordinario. Según afirmó, antes tenía una casa y un automóvil y actualmente mantiene esos mismos bienes. El aumento nominal de su patrimonio, explicó, responde en buena medida a la valuación fiscal y a la inflación, de acuerdo con la documentación incorporada a la causa.
“¿Lavé para Machado?, Ni un dólar volvió a él”, e indicó que el dinero permaneció en su cuenta, fue utilizado a su nombre y los impuestos fueron pagados por él. “Machado no recibió absolutamente nada”, afirmó.
En su presentación, Espert además cuestionó el modo en que se desarrolló la investigación al señalar que los mismos hechos ya eran investigados desde 2021 ante otro juzgado, que se analizaron seis años de comunicaciones de ocho líneas telefónicas y el patrimonio de decenas de personas para verificar una transferencia, y que el expediente secreto fue objeto de numerosas filtraciones a la prensa.
Finalmente, el ex diputado pidió al juez Mirabeli su sobreseimiento o, la falta de mérito. Al mismo tiempo, ofreció nueva prueba y solicitó informes a organismos nacionales y extranjeros, además de otras constataciones documentales.

