Agenda apretada en el Senado: cuáles son las tres reformas del Gobierno que entran a comisiones
El Senado comenzará el tratamiento de los tres proyectos enviados por el Poder Ejecutivo. Dos de ellos ya cuentan con media sanción de Diputados.
El Senado activa una agenda apretada que tiene en cuenta la reforma del BCRA, Inocencia Fiscal II y proyecto sobre reforma de Salud Mental.
N/AEl Senado pondrá en marcha una agenda de comisiones con tres proyectos pesados en apenas dos días. Entre martes y miércoles, la Cámara alta abrirá el tratamiento de Inocencia Fiscal II y de la reforma a la Carta Orgánica del Banco Central —ambos con media sanción del 27 de agosto— y reactivará, después de más de cien días de parálisis, el debate por la modificación de la Ley de Salud Mental.
El primer encuentro será el martes 8 a las 17 en el Salón Arturo Illia, donde se reunirán Justicia y Asuntos Penales junto a Presupuesto y Hacienda para abordar el régimen de Inocencia Fiscal.
Al día siguiente, a las 10.30 y en el mismo recinto, será el turno de Economía Nacional e Inversión con Presupuesto y Hacienda, esta vez sobre la reforma del Banco Central. Esa jornada tendrá invitados de peso: expondrán Santiago Bausili y Vladimir Werning, autoridades de la entidad monetaria.
A su vez, el miércoles a las 15 vuelve a moverse un expediente que llevaba meses detenido. Las comisiones de Salud y de Legislación General, presididas respectivamente por Ivanna Arrascaeta y Nadia Márquez, convocaron al plenario que retoma el tratamiento de la reforma a la Ley 26.657. Será la cuarta reunión informativa desde que el tema entró en agenda, en abril.
Los números de la media sanción
El paso por Diputados dejó dos votaciones cómodas pero no unánimes. La reforma de la Carta Orgánica se aprobó con 144 votos afirmativos, 102 negativos y 9 abstenciones. Inocencia Fiscal II salió con 139 a favor, 110 en contra y 2 abstenciones.
Los márgenes muestran que el oficialismo consolidó a sus aliados, aunque la oposición mantuvo un bloque de rechazo de más de cien bancas en ambos casos.
Qué cambia en el régimen fiscal
En Inocencia Fiscal II el ajuste más comentado fue la incorporación de límites para funcionarios públicos, una condición que impusieron los bloques aliados a partir del antecedente de Manuel Adorni.
En paralelo, y con la intención de sumar ahorristas, el texto elimina los topes de ingresos y de patrimonio que hasta ahora restringían el acceso al régimen, y vuelve más laxa la definición de "discrepancia significativa" entre lo que declara el contribuyente y lo que detecta la Agencia de Recaudación y Control Aduanero.
Qué cambia en el Banco Central
La reforma del BCRA es más estructural. Fija como misión única de la entidad la preservación del valor de la moneda nacional y, con esa definición, deja sin efecto el esquema de objetivos múltiples que había establecido la modificación de 2012, durante la presidencia de Cristina Kirchner y con Mercedes Marcó del Pont al frente del organismo.
El proyecto también prohíbe que el Banco Central financie al Tesoro y endurece de manera notoria el mecanismo de remoción de su presidente y de los miembros del directorio: además de exigir causales específicas, la decisión del Ejecutivo deberá contar con el aval de dos tercios de los presentes en ambas cámaras del Congreso.
Se completa con la eliminación de las reservas de libre disponibilidad, modificaciones en el reparto de utilidades y un esquema para ir cancelando de manera progresiva las letras intransferibles y los adelantos transitorios que la entidad acumula en su activo.
Salud mental: un debate que estuvo frenado más de cien días
La reforma expande el objeto de la ley vigente. Hasta ahora la norma se concentraba en la protección de derechos; el nuevo texto incorpora además acciones de prevención, promoción, tratamiento, rehabilitación, recuperación e inclusión comunitaria. En simultáneo, refuerza el peso del criterio médico dentro del sistema: le asigna un rol central a la mirada técnico-médica y establece que los equipos interdisciplinarios deberán integrar de manera obligatoria a por lo menos un médico psiquiatra.
El otro eje es la incorporación de las adicciones al campo de la salud mental. El consumo problemático de sustancias pasa a formar parte del área de manera formal, y la autoridad de aplicación queda facultada para crear dispositivos específicos de abordaje, tanto ambulatorios como de internación.
El cambio más sensible es el del umbral que habilita determinadas intervenciones. El proyecto reemplaza la fórmula de "riesgo cierto e inminente" por la de "riesgo grave de daño para la vida o la integridad física de la persona o de terceros". El argumento del Ejecutivo es que la redacción actual da lugar a lecturas demasiado restrictivas que terminan derivando en inacción.

