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Adriana García: "La UNCuyo hoy no tiene voz"

La candidata a rectora para las elecciones de la UNCuyo, Adriana García, se refirió a las propuestas de Encuentro Plural y lanzó críticas al oficialismo.


Dos mujeres integran la fórmula de Encuentro Plural que quiere gobernar la UNCUYO (Universidad Nacional de Cuyo). La candidata a rectora es Adriana García y a vice, Ana Sisti. Ambas tienen mucho en común: una larga trayectoria en la Universidad a la que conocen como la palma de la mano.

En esta entrevista con MDZ, García cuenta sus propuestas en la cuenta regresiva para las elecciones del 9 de junio.

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Entrevista Adriana Garcia

-Hace cuatro años estuviste muy cerquita de ser la rectora. ¿Por qué decidiste volver a presentarte?

-Sí, efectivamente. En el 2022 nos presentamos. En ese momento lideraba la candidatura para rectora y lamentablemente no pudimos llegar a un ballotage. Siempre lo recuerdo precisamente para que la Junta Electoral General que está en este momento sea ecuánime, porque somos cuatro fórmulas que nos presentamos, sobre todo con las tres fórmulas que somos oposición al oficialismo. En el 2022 la fórmula del actual gobierno, Sánchez-Fidel, obtuvo el 48% de los votos y nosotros el 45%. Indudablemente teníamos que ir a un ballotage.

Pero de la noche a la mañana, porque fue así, la Junta Electoral de ese momento decidió que los votos en blanco no se iban a considerar. Por lo tanto, en la ponderación que se hace, la actual gestión obtuvo el 51% y nosotros el 49,3%. Pero lo importante acá es que se necesitaba en ese momento el ballotage.

Y yo tuve la oportunidad de hablar con el que era el rector, Pizzi, y la actual rectora para decirle vamos a un ballotage. Que quien gane va a caminar junto a esa persona legítimamente elegida. Y le advertí de que si no se daba el ballotage, iba a ser oposición. Y hoy debo decir que Encuentro Plural es oposición.

-¿Cómo es la universidad que encontrás hoy, cuatro años después?

-Una cosa es, y esto lo debe saber toda la comunidad, el desfinanciamiento que tienen las universidades nacionales y públicas. Pero otra cosa es la gestión, es el gobierno de la universidad. Quien no conoce, no puede gobernar. Y es algo que lo repito permanentemente. Ante estas cuatro fórmulas, la comunidad universitaria debe, más allá del plan de gobierno propuesto, analizar quién conoce la universidad.

En nuestra fórmula, estamos Ana Sisti, actual decana de la Facultad de Educación, ocho años, y yo. Fui secretaria académica de Filosofía y Letras, dos veces decana de la Facultad y secretaria académica de la universidad. Tanto Ana como estuvimos abocadas fundamentalmente a lo académico, que siempre decimos es el corazón de una universidad. Por lo tanto, Ana Sisti y yo conocemos la universidad.

Y así se puede gobernar, porque si no, ¿cómo abordás el gobierno en esas 14 unidades académicas, tres institutos, siete colegios preuniversitarios, un colegio primario? ¿Cómo abordás esa heterogeneidad si no conoces y no sabés que cada una de ellas tiene una identidad? El estudiante que está en Ingeniería no es el mismo estudiante que está en Filosofía y Letras o que está en Ciencias Políticas o que está en Medicina. Cada uno de esos trayectos de los estudiantes tiene sus propias características. Entonces, cuando hablamos del ingreso, hablamos de esa trayectoria y hablamos del egreso, son completamente distintas las unidades académicas.

¿Cómo va a ser una universidad nacional, pública, que en este momento está desfinanciada, para enfrentar estos avances tecnológicos que se vienen como una avalancha y que vos no podés darle a este estudiante que tenés que, no digo asegurarle la salida laboral, pero sí presentarle un plan de estudio que de alguna manera les permita la salida laboral?

La universidad, si no está alerta a este contexto, que es un contexto global, y ante la política de desfinanciamiento, la educación pública va a desaparecer. La universidad pública y nacional, como la conocemos, va a desaparecer.

Adriana García candidata a rectora de la UNCuyo-2

-Además, los estudiantes tienen distintas realidades socioeconómicas...

-En primer lugar, 6 de cada 10 estudiantes no pueden utilizar las 40 horas para estudiar solamente, en la semana. La mayoría de los estudiantes trabaja, estudia, tiene familia, cuida a familiares.

Por lo tanto, cuando uno presenta un plan de estudio, tiene que considerar el contexto de ese estudiante. Acá la tecnología nos ayuda en ese sentido, porque uno puede trabajar desde la bimodalidad, hoy por hoy se pueden hacer clases virtuales, consultas virtuales, pero ahora hay que ver si ese estudiante tiene los equipos necesarios. Creo mucho en el encuentro del estudiante con el profesor.

Hoy por hoy, la virtualidad ni la inteligencia emocional pueden reemplazar el encuentro personal. La inteligencia artificial por ahora no tiene el grado de emocionalidad y de gestualidad que uno puede tener frente a un estudiante. Entonces, todavía confío en la necesidad de la presencialidad.

Pero sí también entiendo que la universidad debe mirar este nuevo entorno de aprendizaje, hacer lo suyo y de alguna manera adaptarlo a las necesidades de cada una de las carreras. Algunas podrán ser más flexibles, o espacios curriculares, que son más teóricos, pueden hacerse, porque te dicen una clase magistral hoy de 50 minutos un estudiante no te la aguanta. Y no te la aguanta, ¿por qué? Porque vos tomás el dispositivo y ese estudiante tiene en ese dispositivo quizás la explicación a la clase.

La universidad hoy no tiene voz. En otro momento se hablaba de la universidad y se decía, la universidad les da el título y punto. Hoy la universidad no puede desentenderse de la salida laboral.

-¿Cómo hacer para que no se desentienda de la salida laboral?

-Teniendo voz en el medio, en el sistema socioproductivo. Si hay una transformación de la enseñanza secundaria, como la hay en este momento desde la Dirección General de Escuela, ¿qué tiene que hacer la Universidad Nacional de Cuyo que ofrece a la sociedad casi todos los profesores de Historia, de Geografía, de Letras, de Sociología, de Geografía, los idiomas? Pone todos los profesores en el medio...Hay una transformación, pero la Universidad Nacional de Cuyo no tiene un lugar en el Consejo de Educación.

No tiene una palabra, no tiene una voz. Entonces, cuando vos me preguntás qué está pasando con nuestra universidad, es eso. Necesita tener voz. Voz en el sistema socioproductivo. Voz en las organizaciones sociales .Voz, en definitiva, en el territorio. En nuestro espacio, Enfoque Plural, lo que ponemos de relieve, son condiciones, son principios que tienen que ver con la calidad académica, con la defensa de la autonomía, y sobre todo, con la libertad académica. Ese concepto de libertad que hay un partido político que se ha querido apropiar, es de la Argentina.

La libertad, en todo sentido, si vamos a analizarla desde la ciencia política, la libertad negativa, la libertad positiva, la libertad en sí, es de los argentinos. En la universidad, es la libertad académica.

-¿Y cómo se lleva adelante?

-En primer lugar, respetando la autonomía universitaria, que es sinónimo de responsabilidad en la formación. Es el no estar condicionada por ningún gobierno de turno provincial. Esa autonomía nos permite, por ejemplo, y lo digo porque las asambleas por el agua nos han pedido una definición con respecto a la megaminería, al agua y a los bienes comunes.

Y mi respuesta, nuestra respuesta, son dos palabras: soberanía científica. Eso significa que los informes técnicos y científicos que debemos dar ante situaciones relacionadas con la megaminería, el agua o los bienes comunes, deben ser soberanos y no estar supeditados a un lobby o a intereses espurios.

Es la ciencia puesta al servicio de la sociedad. En eso quiero responderte con respecto a la autonomía.

Adriana García candidata a rectora de la UNCuyo-1

-¿Qué propuesta tienen respecto al Damsu?

-Ese es un tema que tiene que ver con la gestión, más allá del financiamiento que viene de la Nación. Hay un problema de financiamiento que tiene que ver con los sueldos asociados, con el poder adquisitivo. Esto viene ya en una debacle desde el 2015. El recorte o el poder adquisitivo de los docentes y de los no docentes viene desde esa época. En ese momento hubo un descenso importante.

En el 2019 hubo otro y el siguiente muy fuerte fue en el 2023. Y eso repercute en este servicio médico-asistencial, que no es una obra social.

- ¿Qué hacés como rectora ante este recorte de los sueldos, que no depende de vos?

-Primero estamos hablando de un problema de gestión. Es de financiamiento y gestión. Porque recién en marzo del 2025 el Damsu advierte que está con un patrimonio neto negativo. La primera vez en la historia del Damsu que da patrimonio neto negativo. Y tendría que haberlo avisado un año antes. En 2024 ya se sabía. Ya lo tenía, pero no lo comunicó.

En el 2025 dicen que necesitamos ayuda. SOS a la universidad. Y la universidad tiene que desembolsar dinero que no tiene para mantener el servicio médico-asistencial. ¿Cuál es el tema? Cuando uno habla de las funciones sustantivas de la universidad, inmediatamente dice docencia, investigación, extensión. Pero también es vinculación. Tiene que ver con la voz en el territorio.

También es bienestar y gestión. Si vos no le das el bienestar a esas personas que diariamente están en la universidad y que están formando a formadores, a profesionales, a artistas, a técnicos. No le das el bienestar, que parte sobre todo del tema salud. La universidad empieza a perder sustancia. Como pierde sustancia si no celebra los concursos públicos.

Como pierde sustancia si no apoya la carrera no docente. Aunque hoy por hoy el Damsu, que está desfinanciado, yo no estaría acá como candidata a rectora junto con mi compañera si no tenemos un optimismo intrínseco que hace primero pensar que la universidad siempre ha estado en estos momentos. Y con respecto al Damsu porque tenemos un nuevo directorio con personas idóneas, personas comprometidas que están analizando, mirando y ya tienen una propuesta para el sostenimiento del Damsu.

Hay decisiones políticas que se pueden tomar y mejorar la situación más allá del contexto en el que estamos. Eso tiene que ver con esa otra función sustantiva que es la gestión y la buena gobernanza.