La provocadora frase con la que Ramos Padilla le marcó la cancha a la Corte Suprema por la designación de García Masilla
El juez federal Alejo Ramos Padilla se pronunció con firmeza respecto a la designación de Manuel García Mansilla como juez de la Corte Suprema por decreto del presidente Javier Milei. "Tanto García Mansilla como el resto de los miembros de la Corte deben acatar el fallo (que le prohíbe a este magistrado la firma de sentencias)", afirmó en una entrevista con Página 12.
En ese sentido, defendió la medida cautelar dictada desde su juzgado, que ordena al Ejecutivo abstenerse de tomarle juramento a García Mansilla. "Se dictó una medida cautelar que tiene plena vigencia y debe ser acatada. No hay margen de discrecionalidad cuando la Constitución está en juego", sostuvo.
Con un tono tajante, el juez subrayó que la Corte no está por encima del sistema jurídico. "Un juez de la Corte, como cualquier ciudadano argentino que va a un tribunal, tiene que acatar las decisiones que se disponen", dijo. Y lo reforzó con una metáfora provocadora: "Los jueces de la Corte no tienen sangre azul".
Ramos Padilla cuestionó con énfasis la excepcionalidad con la que se pretende justificar el decreto presidencial que nombró dos jueces en la Corte Suprema. "Hubo una pretensión de instalar que los nombramientos en comisión eran habituales, pero eso es falso", advirtió. Y recordó que "desde 1994 no hay un precedente de un juez de la Corte que haya sido nombrado en comisión", lo que, según él, refuerza la gravedad institucional del caso.
El magistrado también comparó este intento con el fallido nombramiento en comisión que intentó Mauricio Macri en 2015, cuando propuso por decreto a Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz. "El decreto de Mauricio Macri no llegó a ser válido como nombramiento en comisión, porque luego se encauzó por el procedimiento constitucional", explicó. Incluso señaló que "hasta el propio Mauricio Macri en los últimos tiempos señaló que ese había sido un error".
Además, criticó el intento de colocar al máximo tribunal por fuera del control legal. "Hay una confusión con que, como es el máximo tribunal, no tendría que responder. Acá hay una causa y una decisión", explicó. Y advirtió que no solo García Mansilla debe acatar la orden: "También el resto de los miembros de la Corte y los secretarios".
Sobre las acusaciones de que su fallo tiene motivaciones políticas, Ramos Padilla fue categórico: "Cuando se interviene desde la Justicia, no es por interés político sino por la defensa de la Constitución". En su visión, "el sistema democrático requiere respeto por las normas y por los límites institucionales".
El conflicto institucional sigue abierto, pero el mensaje del juez fue directo y sin concesiones: la Corte debe cumplir la ley como cualquier otro poder del Estado. "No estamos frente a un vacío legal sino ante una clara inobservancia del procedimiento constitucional", concluyó.

