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Cornejo, atado a la necesidad de que a Milei le vaya bien

El gobierno mendocino está expectante con que las nuevas medidas económicas anunciadas por la Casa Rosada resulten positivas. Sigue sin definición la alternativa de un acuerdo electoral con LLA.

Con voracidad y una cuota altísima de ansiedad, Alfredo Cornejo reventó su teléfono entre la noche del viernes y la tarde del sábado para intentar hablar con la mayor cantidad de referentes políticos y económicos que pudo contactar e intentar armar así su propio diagnóstico de lo que se avecina.

El nuevo plan económico anunciado por el ministro de Economía, Luis Caputo y por el presidente Javier Milei, tuvo mucho de sorpresa para el gobernador mendocino. Por supuesto que ya avizoraba de cuánto sería en definitiva el desembolso inicial producto del acuerdo con el FMI y algunos funcionarios nacionales le habían anticipado que el nuevo esquema cambiario incluía la flotación del dólar. Pero se enteró por televisión, como la inmensa mayoría, de que en la Casa Rosada se habían jugado por la liberación del cepo desde mañana lunes.

El mandatario escuchó, por parte de las personas a las que llamó, pronósticos alentadores acerca del futuro inmediato de la marcha de la economía y otros tanto similares que le auguraron todo lo contrario. Un escenario que, si se quiere, es un calco de cómo se está moviendo el país en estos últimos dos días. Pero mientras la moneda está en el aire, optó por elaborar un pronóstico optimista.

En ese sentido, en Casa de Gobierno analizaron que el plan va a funcionar durante las primeras semanas, que serán clave para el éxito de las medidas en el mediano plazo. Y que el dólar no tocará la banda de los $1.400 impuesto por Economía, sino que quedará flotando entre los $1.350 y $1.360 para, incluso, bajar con el tiempo si es que, por caso, empiezan a liquidar los exportadores de soja tal como Caputo dice tener planeado.

En lo estructural, la corrección del tipo de cambio entusiasma. El sector vitivinícola, como principal exportador mendocino, venía reclamando esto desde hace tiempo para poder recuperar competitividad. Las exportaciones de vino tampoco tienen un recorrido fácil en medio del tembladeral en el que se ha convertido hoy el comercio mundial como consecuencia de la guerra de aranceles desatada por Donald Trump, pero los vinos que afuera están en góndola en valores que rondan los 10 dólares podrían tener algún movimiento. El turismo tardará un poco en reaccionar, porque los procesos aquí son más lentos. Podría haber un aumento de los gastos en pesos de los que ya tienen decidido venir, pero habrá que esperar para ver los resultados. La liberación del cepo (o al menos la forma en que se implementó) sí impactará de lleno en la gran apuesta del gobierno provincial para el desarrollo de la minería. El equilibrio fiscal, cierta estabilidad económica, la flexibilización de importaciones y ahora la posibilidad de distribuir utilidades a partir de este año, son todas buenas noticias para las mineras. En el caso mendocino se agrega otro componente: las medidas terminarían favoreciendo a los proyectos que están en etapa de prefactibilidad, que es la etapa más dura en cuanto a la necesidad de inversiones.

Ahora bien, se sabe que la suba de la inflación es el riesgo a correr y que en Mendoza el plan económico de Milei está golpeando de lleno a las Pymes quienes, históricamente, son los mayores generadores de empleo en la provincia. No en vano , desde hace semanas, el mendocino y otro grupo de gobernadores dialoguistas con el gobierno libertario vienen impulsado la creación de un RIGI para este sector. La caída del consumo y la cercanía con Chile, provocó un derrumbe histórico del comercio local que como medida desesperada saldrá ahora a intentar levantar sus ventas con productos de importación que seguramente terminarán convirtiendo al centro de la ciudad de Mendoza en un gigantesco “Todo x 2 pesos” o, como fuere, su cotización actual equivalente.

Cornejo se paró, en medio de este quiebre del plan económico del gobierno nacional, casi en el mismo punto en el que está desde hace 16 meses. Siempre fue uno de los gobernadores que, a pesar del destrato al que algunas veces fue sometido, está en la fila de los que apoyan a Milei. El gobernador quiere que al presidente le vaya bien, aunque hay algo más profundo ahí: Cornejo necesita que al presidente le vaya bien.



Lo necesita por cuestiones de la macroeconomía, claro está, que impactan en el desarrollo productivo de la provincia. Pero también en la micro: su Milei no termina de encausar la inflación y de devolverle poder adquisitivo al salario, el malhumor social y la preocupación por los temas económicos van a seguir creciendo, como lo vienen haciendo hasta ahora tal y como lo reflejan las encuestas. ¿Existe una alarma electoral en todo esto? Por supuesto, pero puesta más en el largo plazo que en las elecciones que vienen por delante. El gobernador rezonga porque, entiende, el malhumor generalizado por la preocupación de la economía no le permite hacer lucir a su agenda provincial. Pero es evidente que Milei y Cornejo mantienen un electorado solapado en Mendoza y, aunque lejos, no deja de rondar por su cabeza lo que pueda llegar a suceder en 2027.

Por supuesto que toda la incertidumbre desatada desde el viernes por la tarde le pone una dosis más de especulación a la alternativa aún muy diluída de que Camba Mendoza y La Libertad Avanza confluyan en una alianza para los comicios de octubre. Si desde acá medían los tiempos para terminar decidiendo si acordar o no, el devenir del nuevo programa económico podría dilatar todo aún más y con un plazo límite que llega hasta julio.

En el camino, Cornejo observa y espera. Y sobre todo, lo que sucederá en las próximas semanas en otras provincias. Los libertarios, con Karina Milei como armadora principal, se encaminan a terminar hoy domingo mostrando una mala perfomance electoral en la provincia de Santa Fe y podría seguir la racha de pobres resultados en las elecciones del 11 de mayo en distritos como San Luis, Salta y Jujuy. Karina lograría salvar la ropa en Chaco, en donde sí trabó un acuerdo con el gobernador Leandro Zdero aunque sin lograr imponer en ese distrito la marca de La Libertad Avanza. El gran laboratorio electoral será, sin dudas, la elección en Ciudad de Buenos Aires del próximo 18 de mayo.

Y las encuestas están haciendo lo suyo también. En términos generales, los apoyos al gobierno nacional y al provincial se cruzan y están ambos alrededor del 50 por ciento. Pero Milei perdió diez puntos de aceptación en los últimos dos meses y con margen para seguir cayendo, por caso, si el plan lanzado el viernes no funciona. “Ellos tienen más necesidad de acordar que nosotros”, se ufanan en Casa de Gobierno, con estos datos en la mano. Aunque también aquí vale otra lectura: por primera vez en los últimos diez años, una fuerza que apunta a ganar en la provincia podría llegar a ser prescindente de Cornejo. Aunque todo está por verse. O como reflexionó amargamente en público en alguna oportunidad el propio gobernador en medio de la incertidumbre: “ En general, siempre los principales dirigentes de la política argentina tenían todas las respuestas. El tema es que ahora nos cambiaron las preguntas”.