El Gobierno porteño ordenó revisar los contenidos de ESI y bloqueó su acceso durante el receso escolar
El Gobierno de Jorge Macri en la Ciudad de Buenos Aires bloqueó este lunes los contenidos vinculados a la Educación Sexual Integral (ESI) que estaban disponibles en las páginas oficiales porteñas para realizar "una revisión exhaustiva" de los materiales, que "serán objeto de un estudio neutral", según informaron desde Uspallata 3150.
"Las autoridades del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires han decidido comenzar una revisión exhaustiva de los contenidos involucrados en la ESI (Educación Sexual Integral). Todos los documentos, imágenes, videos, cursos, actividades y bibliografía de esta materia serán objeto de un estudio neutral. Mientras tanto y durante el receso escolar, los contenidos de la ESI que estaban disponibles en páginas oficiales del Gobierno quedan inaccesibles", notificó la administración porteña en su sitio web.
Mientras tanto, desde el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires le aseguraron a este medio que por el momento no hay mayores informaciones sobre los motivos de la evaluación, su objetivo o mecanismos, por fuera del breve comunicado publicado en la web.
Los contenidos destinados a brindar educación sexual en las escuelas habían estado en el centro de la discusión pública a mediados de noviembre, cuando la vicepresidenta Victoria Villarruel salió al cruce del gobierno bonaerense de Axel Kicillof, tras acusarlo de promover libros que "exaltan la pedofilia y sexualizan a los niños".
La polémica giraba alrededor de una serie de títulos incluidos en Identidades Bonaerenses, un programa de lecturas promovidas por la gestión bonaerense para tratarse en escuelas secundarias con acompañamiento de los docentes. Entre los volúmenes cuestionados por la libertaria, se encontraba Cometierra, de Dolores Reyes, que en una de sus páginas contenía una escena explícita de un intercambio sexual entre dos adolescentes.
"¡Dejen de sexualizar a nuestros chicos, saquen de las aulas a los que promueven estas agendas nefastas y respeten la inocencia de los niños! ¡Con los chicos no!", había denunciado Villarruel en ese entonces, despertando luego una campaña en redes y distitnos medios que acusó al gobierno bonaerense de difundir pornografía infantil.
El libro en cuestión, que trata sobre una joven que busca resolver femicidios que quedaron irresueltos, no era de lectura obligatoria y no estaba incluido en un programa de Educación Sexual Integral (ESI), sin embargo comenzaron a hacerse cuestionamientos sobre esa materia.
"No quería contar la historia desde una lengua particular, que se reconozca en cualquier parte del libro. La voz de pibes y pibas del conurbano súper golpeados, con la violencia de género como algo casi omnipresente. Pibes y pibas enojados, retraídos, que hablan poco y tienen contestaciones brutales”, explicó la autora Dolores Reyes en una entrevista con Página 12.
Además de Cometierra, también habían sido cuestionadas otras novelas de la colección bonaerense como Si no fueras tan niña. Memorias de la violencia, Las Primas y Las aventuras de la China Iron, que tratan de diferentes formas la violencia de género y los estereotipos.
La presidenta del bloque de Unión por la Patria en la Legislatura porteña, Claudia Neira, aseguró en diálogo con MDZ que "está bien revisar permanentemente los contenidos, porque son dinámicos y hay que incorporar nuevos planteos", pero cuestionó el bloqueo de los materiales durante el receso. "Podrían revisarlos sin bajar los actuales", sostuvo. Además, la legisladora manifestó su recelo acerca del "estudio neutral" que propone el Gobierno porteño, ya que la ESI "se trata de una materia social que de neutral no tiene nada", ya que propone tratar temas desde una posición determinada. "Esto en un contexto nacional donde hay toda una movida que va de a poco eliminando la ESI, este posteo da para desconfiar".
En ese marco, el Gobierno porteño se planteó la necesidad de revisar los contenidos relacionados a la ESI que dicta en sus escuelas. La medida también puede ubicarse dentro de la reforma de la currícula en la educación primaria porteña que anunció en septiembre la gestión de Jorge Macri, que tenía el objetivo de agregar “contenidos clave para el siglo XXI que adopten un enfoque práctico y conciso e introduce metas e indicadores de logro”.
El dictado de clases de ESI en la capital federal tiene que ver con el cumplimiento de la Ley Nº 2.110/06 de Educación Sexual Integral que fue sancionada por la Legislatura porteña en octubre de 2006, que estableció la enseñanza estos contenidos "en todos los niveles obligatorios y en todas las modalidades del sistema educativo público de gestión estatal y de gestión privada y en todas las carreras de formación docente, dependientes del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires".
La regulación también dispone que es el Ministerio de Educación de la Ciudad quien "elabora los contenidos curriculares obligatorios mínimos, graduales y transversales, teniendo en cuenta las distintas etapas de desarrollo de los alumnos.