El escándalo literario que llevó a Cometierra al podio de los best sellers
La polémica en torno al libro de Dolores Reyes, acusado de "pornográfico" y contener escenas inapropiadas, lo catapultó a los primeros puestos de ventas y desató un fuerte apoyo cultural.
En las últimas semanas, Argentina vivió un intenso debate sobre la censura y la libertad en la literatura a raíz de Cometierra, la novela de Dolores Reyes publicada en 2019. El libro, que aborda temas como los femicidios y las desigualdades sociales, fue criticado por un sector de la sociedad tras ser incorporado al programa de lecturas Identidades Bonaerenses, promovido en escuelas secundarias por el gobierno de Axel Kicillof. Las acusaciones se centraron en la supuesta inclusión de contenido sexual explícito, un punto que disparó tanto denuncias como un movimiento masivo de apoyo.
Sin embargo, lejos de frenar su difusión, la controversia generó lo que se conoce como "efecto Streissand": la intención de censura terminó amplificando el interés del público. En pocos días, Cometierra escaló al primer lugar en las cadenas de librerías, superando incluso a La clase de griego, de la escritora surcoreana y Premio Nobel de Literatura 2024, Han Kang.
La novela de Reyes, publicada por la editorial Sigilo, alcanzó su 17° edición con una tirada adicional de 3500 ejemplares para atender la demanda. Desde su publicación inicial, se han vendido más de 70.000 copias. Actualmente, en varias librerías del país se reporta que el libro está agotado.
Del escándalo al teatro
La polémica adquirió una nueva dimensión cuando, este sábado por la mañana, más de 100 escritores, editores y periodistas se reunieron en el Teatro Picadero para leer en voz alta fragmentos de Cometierra y de otras obras cuestionadas. El evento, que contó con más de 300 espectadores, fue organizado por reconocidas figuras del ámbito cultural como Claudia Piñeiro y Cynthia Edul, y tuvo el respaldo de artistas como Juan Sasturain, Mariana Travacio y Liliana Heker.
Durante dos horas, se leyeron pasajes que abarcaron desde la dedicatoria hasta el cierre del libro, acompañados por la música en vivo de la pianista Guillermina Etkin. Dolores Reyes emocionó al público al leer el final de su obra, dedicado a una víctima de femicidio. Entre aplausos, exclamó: "¡Aguanten los libros, siempre!".
El debate y el apoyo internacional
La controversia también tuvo eco fuera del país. Escritores como Rosa Montero, Juan Villoro, Gioconda Belli e Irene Vallejo manifestaron su respaldo al programa de lecturas y a las autoras afectadas. Bajo el lema "En defensa de los libros", se lanzaron campañas en redes sociales que acumularon miles de firmas. Santiago Roncagliolo (escritor, dramaturgo, guionista, traductor y periodista peruano), desde su cuenta en X, expresó: "Los que no quieren que leas no quieren que pienses. Quieren pensar por ti".
Mientras tanto, sectores críticos, encabezados por la vicepresidenta Victoria Villarruel, continúan calificando a Cometierra y otros títulos del programa como “degradantes e inmorales”. No obstante, las cifras de ventas y la repercusión mediática parecen contradecirlos. Lo que empezó como un intento de censura terminó consolidando a la obra de Reyes como un símbolo de resistencia cultural.
Lectura en el Teatro Picadero

