Se agrava la guerra familiar y denuncian por defraudación a José Zuccardi
Parece una novela turca pero el culebrón en esta oportunidad se vive en el seno de una de las familias más poderosas de Mendoza. Luego de que la Suprema Corte de Mendoza fallara a favor del reclamo de María Cristina Zuccardi por la división de bienes familiares, ahora ha denunciado penalmente a su hermano por querer vaciar la empresa para declararse insolvente a la hora de cumplir con la sentencia que le ordena darle más de 25 millones de dólares a su hermana. Una vez más, la realidad supera la ficción.
La denuncia por defraudación fue presentada por el abogado Carlos Varela Álvarez. En la misma sostienen que desde que María Cristina Zuccardi inició el reclamo por lo que entiende le correspondía de herencia familiar "José Alberto Zuccardi ha realizado y está realizando actos tendientes a insolventarse, a licuar su patrimonio, a esconderlo, fraguar, disminuirlo dolorosamente en conjunto con las personas de su más íntima confianza, entre ellos Pedro Giovanello y sus hijos, en especial María Julia Zuccardi".
En otras palabras, lo acusan de fraguar su patrimonio desprendiéndose de marcas a través de maniobras sospechosas. "José Alberto Zuccardi, para no cumplir el pago de la reparación que ordena la citada sentencia, ha transferido 112 marcas comerciales propias y de valores millonarios a una empresa que integran solo sus hijos en el medio del proceso judicial y con posterioridad a la sentencia para burlar el derecho de cobrar de María Cristina Zuccardi", se puede leer en la demanda presentada por Cristina Zuccardi con la representación legal de Carlos Varela Álvarez.
La acusación es concreta. Afirman que José Zuccardi se está desprendiendo de bienes en favor de sus hijos con el objetivo de no pagarle a su hermana el dinero que la Corte ya afirmó que le corresponde. "José Alberto Zuccardi ha disminuido en millones de dólares su patrimonio durante el proceso civil en perjuicio de María Cristina Zuccardi, agravando la huella paterna, es decir, la insolvencia, la defraudación, la simulación el engaño y la mala fe procesal. Un mal pagador", asevera la denuncia.
Para entender la maniobra hay que retroceder en el tiempo hasta la época en la que aún vivía el padre de Cristina y José Zuccardi. Alberto Victorio Zuccardi y su esposa Emma Cartellone, eran propietarios de la gran mayoría del paquete accionario de tres sociedades anónimas: La Agrícola SA, Cimalco SA y Cimalco Neuquen SA. Al anticipar su herencia, privilegiaron a su segundo hijo, José Alberto, en detrimento de sus hermanas María Cristina y Emma Inés. En el año 2018, Cristina Zuccardi decidió reclamar por la herencia que le correspondía.
"Las decisiones de su pater, ingeniero Alberto Victorio Zuccardi en detrimento de su hija María Cristina, la mayor, apartándola de su vocación hereditaria y en favor de su hijo, José Alberto Zuccardi, hizo trizas la familia para siempre. Lo que venía siendo una familia de emprendedores con participación igual en las empresas, de golpe pasó a entregar en forma exclusiva a el hijo del medio, José Alberto Zuccardi el 100% de las acciones de la empresa La Agrícola SA excluyendo a las hermanas mujeres, María Cristina y Ema Inés. No hubo queja de José Alberto Zuccardi, por el contrario, empoderado no pararía jamás en el ejercicio de ese poder ilegítimo, patriarcal y culturalmente violento y discriminatorio", adhiere en su escrito el abogado Carlos Varela Álvarez.
"Es así que José Alberto Zuccardi, en la actualidad detentaría el 99,7% del paquete accionario de La Agrícola SA, mientras que el 0,3% restante pertenece a los tres hijos de José Alberto Zuccardi, mediante donaciones efectuadas a cada uno de ellos por sus abuelos y su padre. Veremos en futuras ampliaciones que esta composición societaria y los valores de las acciones han sufrido sustanciales modificaciones con la única intención de licuar el patrimonio de José Alberto, esencialmente mediante maniobras defraudatorias con el propósito de perjudicar y o lesionar patrimonialmente a María Cristina Zuccardi", concluyen.
La maniobra denunciada consiste en transferir de La Agrícola SA a Viña Santa Julia SA el dominio de 112 marcas comerciales. Los titulares de Santa Julia son los tres hijos de José Zuccardi.
"Ahora bien, ese conflicto terminó al menos en materia judicial por la vía civil, pues el reclamo de Cristina Zuccardi dio como resultado la sentencia de la Suprema Corte de Mendoza que reconoce el derecho de ella a una reparación por la vulneración de sus derechos. Esa sentencia obliga exclusivamente a José Alberto Zuccardi a pagar a Cristina Zuccardi el pago de una suma de dinero expresada en dólares como indemnización. Resuelto el proceso civil en favor de Cristina Zuccardi, que aquí solo sirve de explicación, vemos que durante el proceso civil, antes de la sentencia durante la misma y con posterioridad a ella, José Alberto Zuccardi ha realizado y está realizando actos tendientes a insolventarse, a licuar su patrimonio, a esconderlo, fraguar, disminuirlo dolorosamente en conjunto con las personas de su más íntima confianza", finaliza la demanda agregando que para concretar la maniobra se valió del apoderado de La Agrícola, Pedro Giovanello.
La batalla familiar, como suele ocurrir, es por dinero. La cifra es en dólares y superaría los 25 millones.