La visión del prestigioso académico Miguel Mathus Escorihuela, sobre el nuevo Código de Aguas: "Esto se hace con sentido común, no por capricho"
En un esfuerzo por modernizar la legislación que rige el uso del agua en Mendoza, el Departamento General de Irrigación (DGI) ha propuesto un nuevo Código de Aguas. Este proyecto busca actualizar una normativa vigente desde 1884, considerada pionera en su momento pero que ahora se enfrenta a un contexto ambiental muy distinto al de entonces. Miguel Mathus Escorihuela, académico, exsenador nacional y experto en Derecho del Agua, habló con MDZ Radio 105.5 FM sobre el nuevo proyecto y dio detalles sobre sus complejidades.
El académico, junto a otros expertos, ha sido convocado para revisar el posible Código de Aguas. "En este momento hemos integrado un equipo que es lo mejor que tiene la provincia para en materia de agua". Sin embargo, dijo que no se han sentido escuchados: "Nos han hecho conocer el proyecto a retazos, no en forma completa, sino que nos dan una parte ahora y otra al mes siguiente, lo cual no está bien. Algún material no lo hemos conocido, como son los seis tomos que editó la empresa israelí Mekorot, que ha hecho una tarea importante referida a la oferta y demanda de agua en la provincia. Es interesante y la conocemos a medias pero no en profundidad".
De todas formas, afirmó que "esa actividad interna que hemos llevado a cabo ha sido provechosa, no ha sido perfecta, pero ha sido provechosa".
El experto explicó algunos detalles que tienen las leyes de agua en el mundo y dijo que siempre "existe un régimen de prioridades en el uso". La primera es el famoso derecho a la sed, que prioriza "el uso doméstico del agua para satisfacer las necesidades de la población". Esto, aclaró Escorihuela, no cambiaría en la nueva legislación: "Aquí ya se han empezado a hablar tonterías, como diciendo que se quiere posponer el uso doméstico y poner en primer lugar el uso para la minería. Eso no es cierto".
Respecto a nuevos cambios que le gustaría incluir en el Código de Aguas, el abogado dijo que "tiene que cambiar Irrigación". El DGI tiene una cabeza que es el superintendente. El segundo órgano es el tribunal administrativo. Ese tribunal lo designa el gobernador de la provincia a propuesta del intendente o de la gente de cada departamento. Esto significa que, por ejemplo, existe un consejero por cada río de Mendoza. "Pero nosotros creemos que ese integrante del Tribunal Administrativo tiene que ser elegido por el voto de los regantes de cada río de la provincia. Es decir: al director por el río Mendoza lo tienen que elegir los regantes del río Mendoza. Al director del Río de Atuel, lo tienen que elegir los regantes del río Atuel. No existe razón para que lo tenga que nombrar a dedo el gobernador de la provincia".
"Acá tenemos primero los usos domésticos, después tenemos que poner el uso agrícola del agua, que es de lo que vive la provincia. Después tendrá que venir el uso energético, por ejemplo. Y por último el uso minero. En fin, de acuerdo a la conveniencia del plan económico que tenga. Pero esto se hace con sentido común, no por capricho", agregó el abogado.
Además, resaltó que los mendocinos deben estar tranquilos: "No hay en Mendoza ningún tema vinculado al agua que no haya sido estudiado, que no sea conocido y del cual no se sepa cuáles son las soluciones. Lo que pasa es que a veces no se han hecho o por falta de tiempo o por desinterés de los gobiernos o por falta de dinero. Pero gente y conocimiento sobre el agua aquí no nos falta".
Escorihuela concluyó diciendo que "el Gobierno va a defender su proyecto, nosotros vamos a defender nuestra postura. Espero que terminemos con la misma cordialidad con que iniciamos estas tratativas con el gobierno del superintendente".