La nueva etapa PRO

Los desafíos de Mauricio Macri: ordenar la interna del PRO, seducir a Karina Milei y pactar con LLA

Mauricio volvió a la presidencia del PRO y tiene un listado de temas por resolver antes de las elecciones. Ahí está su diferencia contra Patricia Bullrich.

Antonio Riccobene
Antonio Riccobene sábado, 18 de mayo de 2024 · 07:00 hs
Los desafíos de Mauricio Macri: ordenar la interna del PRO, seducir a Karina Milei y pactar con LLA
Mauricio Macri, expresidente de la Nación y presidente del PRO. Foto: NA

Mauricio Macri finalmente asumió la presidencia del PRO en una videoconferencia que duró 15 minutos. La lista de unidad que lo urgió nuevamente en la conducción del partido funcionó de alfombra para esconder todas las diferencias que atraviesa el espacio que gobernó entre 2015 y 2019. El próximo desafío está en pensar cómo relacionarse con La Libertad Avanza, el oficialismo al que apoyaron electoralmente cedieron funcionarios pero no terminan de formalizar un acuerdo.

Resulta la interna entre halcones y palomas (con la definición de la PASO en agosto de 2023), las dos corrientes hoy están divididas entre Patricia Bullrich, que no aceptó integrar la lista de unidad que encabezó el expresidente, pero sí puso a dirigentes de confianza, y Mauricio Macri, que conduce el partido.

"Mauricio y Patricia no hablan para ponerse de acuerdo", sentenció una fuente del PRO a MDZ y "hasta que eso no se destrabe, el PRO va a seguir en ese lugar de acompañar al gobierno sin ser oficialista", explicó uno de los pocos hombres del partido amarillo que puede hablar con ambos dirigentes.

La pulseada entre Macri y Bullrich, y el rol de Karina Milei

Es sabido que la pelea entre Bullrich y Macri estalló cuando Javier Milei ganó la elección. El expresidente señaló que el acuerdo con La Libertad Avanza debía surgir desde el Congreso de la Nación, por eso señaló a Cristian Ritondo como posible presidente de la Cámara de Diputados, y después ver qué lugares estratégicos ocupar en el Gobierno.

Karina Milei no termina de confiar en Mauricio Macri para un acuerdo entre partidos.

Mientras se daba esta discusión, Karina Milei, que nunca terminó de confiar en Mauricio Macri, cerró acuerdos y cargos para Patricia Bullrich y Luis Petri (designado ministro de Defensa). Además, le cerró la puerta a Ritondo para conducir la Cámara baja (lo mismo hizo con Florencio Randazzo), y se escudó en el clan Menem para este cargo.

"Patricia no tiene sentido partidario", calificó un dirigente del PRO que estuvo a su lado en la campaña, pero que rompió relación con la ministra de Seguridad cuando acordó su ingreso al gabinete libertario. "A ella no le importó romper con el PRO y cerrar su cargo porque para ella el PRO fue una parada más en su carrera", remarcó y luego enumeró su paso por el peronismo, la Alianza y la Coalición Cívica.

En el entorno del bullrichismo la lectura es distinta, pero no opuesta. Aseguran que "en este escenario, el PRO no tiene motivo real para existir y defender su identidad". "Nosotros propusimos un cambio, pero la sociedad fue con otro giro, y si queremos ser la generación que cambie no podemos mirara a otro lado", explicó uno de los hombres de confianza de la ministra de Seguridad.

Los dirigentes de esta espacio como Damián Arabia, Pablo Walter, Juan Pablo Arenza no tienen ningún inconveniente en mostrar su extrema cercanía con La Libertad Avanza. Suben fotos juntos a redes sociales, defienden al gobierno de las críticas y festejan los logros.

Sin embargo, en el Congreso siguen siendo parte del bloque PRO que en algunas cosas, por más mínimas que parezcan se diferencias de LLA. Un ejemplo de esto fue que en Diputados no firmaron el dictamen del Gobierno respecto a la movilidad jubilatoria y defendieron la decisión de poner un retroactivo por la perdida de poder adquisitivo en los meses de más alta inflación.

Tagliaferri, la última larretista del PRO

Una tercera corriente en esta interna del PRO es la del larretismo. Si bien el exalcalde quedó completamente relegado de la interna y los diputados que lo habían apoyado en la interna (Silvia Lospennato, María Eugenia Vidal, Diego Santilli, entre otros) ya no responden a su conducción, en el Senado Guadalupe Tagliaferri se desmarca de la conducción del bloque PRO, al mando de Luis Juez, y se alinea con el radical Martín Lousteau.

La ministra de Seguridad mantiene una tensa relación con Mauricio Macri.

"Sigo en el mismo lugar en el que siempre estuve y con los mismos valores con los que me sumé al PRO", repite la última larretista cada vez que recibe llamados de dirigentes de su partido para que acompañe la Ley Bases en el Senado. Además de las críticas que planteó al mega proyecto oficialista, su acercamiento a Lousteau, con quien se mueve en tándem en la Cámara alta, es leído como un posicionamiento en la vereda de en frente a la del gobierno.

Todos estos dilemas son los que el PRO deberá resolver antes de las elecciones del año que viene, una parada que por ahora resulta lejana pero que está en la agenda de los principales dirigentes. 

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