Polémica comercial

Sospechas y certezas detrás de la importación de vino a granel desde Chile

Productores locales aseguran que hay vino local de iguales características y mejor precio. El motivo por el que Chile tiene ventaja competitiva y las sospechas entorno al color del vino.

Mariano Bustos
Mariano Bustos jueves, 11 de abril de 2024 · 07:19 hs
Sospechas y certezas detrás de la importación de vino a granel desde Chile
Foto: Shutterstock

La decisión de grupos empresarios de importar millones de litro de vino a granel de Chile ha encendido alarmas en productores locales. Existen serias sospechas en torno a la maniobra comercial y también certezas sobre los motivos por los que, los bodegueros argentinos, están en desventaja a la hora de competir contra el producto transandino. No por la calidad del vino ni tampoco por el precio, sino sencillamente por el marco legal mediante el cual debe realizarse el proceso de vinificación en cada país. Desde el INV reconocen que el porcentaje de agua exógena permitido en Chile es del 7% contra el 2,8% autorizado en el país pero niegan que el vino chileno ingrese con aditivos prohibidos en Argentina para reforzar el color.

Los productores de vino de Mendoza y San Juan hicieron públicas sus sospechas porque temen que el vino de Chile llegue con una cantidad de puntos de color que le de margen a las bodegas para diluirlo con blanco escurrido y envasarlo. "Exigimos igualdad de condiciones en el mercado, así como un control riguroso del INV sobre las importaciones de vino, garantizando que cumplan con la legislación argentina en materia de calidad y composición (Ej: normas de calidad y variedades permitidas utilizadas para su elaboración, exigiendo un análisis de malvidina, agua exógena, etc) y dar garantías que esos vinos no sean cortados con vinos nacionales previo a los controles al momento de su autorización", remarcaron esta semana a través de un comunicado. Sobre todo si se tiene en cuenta que la legislación chilena permite el uso de aditivos como la enocianina y la cochinchilla, qu aquí están prohibidos y penados penalmente.

Desde el Ministerio de Producción aclaran que eso no está permitido y el INV controla que eso no suceda. "Habría que ver cuántos puntos de color tiene el vino que ingresa y qué color tiene finalmente en las cajas de vino que dicen procedencia Chile", remarcan desconfiados los viñateros en privado, dejando claras sus sospechas.

Sobre esas sospechas el presidente del INV, Carlos Tizio, aclaró que el vino que ingresa no puede traer aditivos colorantes pero reconoció que es cierto que es verdad que el porcentaje de agua permitido en Chile es del 7%. "Si hay colorantes artificiales el vino se interviene. Si fueran variedades que no son viníferas también. Se hace un análisis de rutina. Otra controversia es la del agua. Chile tiene permitido un 7% como máximo y nosotros un 3,8%. Pero lo que pasa es que nosotros formamos parte del acuerdo de prácticas enológicas en las que aceptamos las de Canadá, Estados Unidos, Georgia, Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Chile y Uruguay ahora también. Es un acuerdo supraconstitucional que acepta las prácticas enológicas de cada país. Lo del agua es una práctica enológica lícita en Chile", manifestó en diálogo con MDZ Radio el lunes.

Tizio reconoció que el productor tiene una ventaja competitiva al poder utilizar más agua exógena, pero afirmó que es algo que allí está autorizado y Argentina lo acepta. "No es lo mismo (ese porcentaje de agua) pero es una práctica enológica aceptada mutuamente en ese acuerdo. En cuanto a los colorantes se verifica que no tenga cuando se hacen los análisis correspondientes. Los vinos que llegan no deberían tener esos aditivos y si se los detecta, se interviene", afirmó.

Por su parte, la diputada y referente vitivinícola del Frente Renovador, Gabriela Lizana, manifestó su descontento con esa situación y se quejó de que eso implica una "deslealtad comercial". "En Chile hay reglas de elaboración diferentes a las nuestras. Se permite agua exógena al 7% y aca si un bodeguero hace eso va preso.  Son parámetros de mucha desigualdad", argumentó también en MDZ Radio.

Pero lo que más alimenta la sospecha de productores y bodegueros es que no entienden cuál es la necesidad de los grandes grupos vitivinícolas de salir a buscar vino chileno cuando en el mercado local abunda. "No estamos viendo que haya necesidad imperiosa de importar vino. Ni por la cantidad,ni por la calidad, ni por el precio. Te sale lo mismo o unos centavos más de lo que está acá. No estamos viendo necesidad de importar vino", explicó en MDZ Radio el presidente de Acovi Fabián Ruggeri y señaló que el impacto de esta decisión se verá "en función de la cantidad de vino que se importe" pero que sin dudas será negativa.

"Va contribuyendo a la destrucción del mercado, porque es como el granizo. Nunca suma, siempre quita. Cuando vas incorporando volumen a los stock existente nunca es gratis. Siempre va a tener repercusión", manifestó en base a su experiencia. Para los viñateros, el único interés es desequilibrar el mercado local y ejercer presión sobre los precios a la baja.

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