Presenta:

Tolerancia cero: Jorge Macri deportó a un extranjero y exige "orden y seguridad"

Jorge Macri y Waldo Wolff endurecieron la política contra el delito y buscan prevenir. Cyberseguridad y más cámaras para el final de la gestión. Deportaciones exprés y orden del espacio público.
Tolerancia cero. Jorge Macri deportará extranjeros que delincan. Foto: Telam
Tolerancia cero. Jorge Macri deportará extranjeros que delincan. Foto: Telam

Fue una de las tres premisas básicas cuando decidió encarar la campaña para suceder a Horacio Rodríguez Larreta, ordenar el espacio público, achicar el gasto y endurecer sin pausa la política de seguridad, que se había tornado endeble los últimos años. Jorge Macri deportó a un chileno que vino a delinquir, pero fue el leading case para reiterar lo que será su política de Gobierno en los años venideros: ordenar el espacio público, intolerancia con la violencia, el fin de los cortes de calles y trabajar para que la justicia sea exprés con los delitos con flagrancia.

Waldo Wolff es el ministro de Seguridad que tiene como único objetivo para este año formalizar las nuevas brigadas que terminarán con el paradigma de la "policía quieta" para ir a la "policía en movimiento" con trayectos dictados por el mapa calórico de delito de la Ciudad. Wolff cree que la única forma de lograr la victoria antes de que termine el mandato es a través de dos ejes concretos: mas y mejor policía a través del plan nuevo del Instituto Superior de Seguridad Pública, el organismo que formará los nuevos agentes. Allí entonces la primera pata del plan, que se respaldará en el segundo eje: cámaras en toda la ciudad y la incorporación de tecnología de prevención 

Equipo. Jorge Macri, Waldo Wolff y Diego Kravetz.

Mendoza picó en punta e incorporó bodycam a sus agentes, apenas unas 200 para probar el sistema, pero es lo incorporaron distintas policías del mundo para prevención y esencialmente para mejora de los procedimientos. La policía de la Ciudad planifica inversión en materia de Seguridad para tener filmado el delito y corregir errores en operativos. Es la agenda que tendrá Waldo Wolff de cara a un comienzo de año que tendrá la tensión lógica de los tiempos de paritarias y protestas cuando el gobierno tenga que negociar el ajuste con los grandes gremios y organizaciones sociales. 

Waldo Wolff trabaja en conjunto con Nación en operativos que ameritan esa dupla, por lo que Patricia Bullrich es parte del quehacer en materia de prevención. Los perfiles son muy distintos, mientras en Nación se esmeran por "marcar la cancha" y marcar agenda, en Ciudad hay un pedido de trabajar en silencio, resolver y avanzar. El ex diputado Wolff no hizo un lanzamiento formal de su gestión, como tampoco lo hizo Jorge Macri, que según dicen en su entorno, será en tres semanas.

Hay datos que alertan: casi siete de diez agentes de la policía de la Ciudad viven en el Conurbano. La tensión social y el aumento de la pobreza pega de lleno en las vidas de los jóvenes, que se suelen mover en transporte público y muchas veces padecen las consecuencias de la inseguridad del indómito Conurbano bonaerense. Durante diciembre y enero, un efectivo fue herido cada día y medio volviendo de su trabajo, algo que también prendió luces de alarma y ameritó un reclamo de Ciudad a Buenos Aires, distrito con el que no hay diálogo ni trabajo conjunto.

Seguridad y Justicia. Patricia Bullrich y Mariano Cúneo Libarona.

“No tenemos por qué convivir con gente que viene a delinquir acá. Las estadísticas son contundentes: 4 de cada 10 homicidios en la Ciudad son cometidos por extranjeros, son más de 11 delitos por día”. La frase de Jorge Macri en el día de ayer remite a la preocupación que tuvieron en el Gobierno al comprobar el gran porcentaje de delitos cometidos por extranjeros, lo que difere y parte el universo entre los que entran a Buenos Aires a comer, hacer turismo o trabajar, y los que buscan el único desafío de delinquir y salir lo antes posible. 

El delito al local electrónico del barrio de Once por parte del joven chileno de 23 años sirvió también como mensaje a la justicia porteña, que hereda un sistema laxo y lento, que ahora deberá agilizarse para no tener problemas de índole política. Es el pedido de Macri y Wolff el de la justicia exprés en casos de flagrancia. El 11 de enero fue el robo del extranjero, que fue deportado 34 días después, dentro de la velocidad lógica del proceso.