La Justicia le exigió a Maduro información sobre el gendarme secuestrado: "No sabemos si está vivo"
El presidente de la Cámara Federal de Apelaciones de Mendoza, Gustavo Castiñeira de Dios, defendió la decisión del tribunal que dictó un habeas corpus exigiendo al régimen de Nicolás Maduro información sobre el paradero y las condiciones de detención del gendarme argentino Nahuel Gallo.
En declaraciones radiales, Castiñeira explicó que el fallo tiene "bemoles jurídicos", pero subrayó su seriedad. "Un tribunal está exhortando a un estado extranjero a cumplir con las normas internacionales de derechos humanos. Tiene toda la rigurosidad de un acto judicial, con elementos serios", afirmó el magistrado, destacando la trascendencia del caso.
El tribunal mendocino, en una resolución emitida el pasado fin de semana, instó a las autoridades venezolanas a que informen sobre la situación de Gallo, detenido en circunstancias que aún se desconocen. La medida exige detalles sobre su paradero, los motivos de su arresto y la identidad del juez responsable. Además, se solicita que el detenido tenga acceso a un abogado y pueda comunicarse con sus familiares, con la posibilidad de ser presentado ante la Cancillería argentina para recibir asesoramiento legal.
Castiñeira de Dios precisó que aunque un tribunal argentino no puede obligar a Venezuela a actuar, este acto tiene validez ante instancias internacionales, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la Corte Interamericana de Derechos Humanos e incluso la Corte Penal Internacional. "El primer derecho humano esencial reconocido es el derecho a la vida y la libertad, a la integridad física", remarcó, y agregó que la postura del gobierno venezolano resulta jurídicamente "insostenible".
El juez también informó que, a pesar de los esfuerzos realizados, no se obtuvo respuesta por parte de Interpol ni de la Cancillería argentina, y que, hasta el momento, no se tiene información sobre si Gallo sigue con vida. "Es más, no sabemos si está vivo", lamentó.
Por último, Castiñeira de Dios reiteró la importancia de la independencia judicial, considerándola como un pilar fundamental en cualquier sistema judicial. "Cuando esta independencia está en duda, siempre es más garantía que una persona esté a disposición de un magistrado y no en un cuartel militar", concluyó.
Este fallo marca un precedente en la relación entre el poder judicial argentino y los derechos humanos internacionales, subrayando el compromiso de la justicia nacional con la protección de los derechos fundamentales de los ciudadanos, incluso más allá de las fronteras.