La trastienda de la ruptura: cómo Karina Milei dejó a Villarruel fuera del acto oficial del 25 de Mayo
La secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, dejó fuera de la lista de invitados a la vicepresidenta Victoria Villarruel para el tradicional Tedeum del 25 de Mayo.
"Las invitaciones las cursa la Secretaría General a través de Ceremonial. Le llegó a otros senadores, pero no a la presidenta del Senado", explicaron.
La interna en la cúpula del Poder Ejecutivo continúa encendida. En las vísperas de la tradicional celebración religiosa por la fecha patria, se confirmó que Victoria Villarruel no recibió la invitación formal para asistir al Tedeum en la Catedral Metropolitana, un gesto político que expone la gravedad del quiebre institucional entre el presidente Javier Milei y su compañera de fórmula.
Desde los despachos cercanos a la vicepresidenta de la Nación no ocultaron el malestar y señalaron con el dedo a Balcarce 50: "Las invitaciones las cursa la Secretaría General a través de Ceremonial. Le llegó a otros senadores, pero no a la presidenta del Senado", explicaron fuentes directas del entorno de Villarruel.
Ante las versiones cruzadas que circularon en los pasillos oficiales, según confirmó Clarín, desde el entorno del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, salieron a desligar a la Iglesia católica de la polémica. "Las invitaciones y el protocolo corresponden a la Secretaría General de Presidencia. Nosotros solo tenemos a cargo la liturgia", aclararon fuentes eclesiásticas, ratificando que la decisión de excluir a la titular del Senado fue netamente de Karina Milei.
Una relación quebrada al máximo: de la frialdad a la "traición"
Este desaire protocolar no es un hecho aislado, sino la cristalización de una pelea que permanece activa desde hace casi dos años. En el entorno más íntimo del jefe de Estado ya no se cuidan las formas y utilizan directamente la palabra "traición" para calificar los movimientos políticos de la vicepresidenta.
A pesar de que Villarruel posee un fuerte perfil católico y arraigo en los sectores tradicionales, este año no podrá repetir su asistencia al Tedeum como lo hizo en 2025. En aquella oportunidad, la tensión ya había sido evidente ante las cámaras de televisión, cuando el presidente Milei evitó saludarla de forma pública durante todo el evento.
Desde el Senado rechazaron categóricamente cualquier intento de la Casa Rosada por diluir la responsabilidad del veto. Según los manuales de procedimiento del Estado, si bien el Presidente solicita la celebración de la homilía, el control absoluto de los accesos, la seguridad, la ubicación de las autoridades y el ceremonial queda bajo la órbita de la Secretaría General de la Presidencia.
El armado propio de Villarruel y el fantasma de la "casta"
La desconfianza mutua se agudizó fuertemente en el último trimestre. En el mes de abril, Villarruel tomó una marcada distancia de la agenda oficial al negarse a asistir a la misa en homenaje al papa Francisco en la Basílica de Luján. El motivo subterráneo fue evitar compartir escenario con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien se encuentra acorralado por denuncias vinculadas a presuntas irregularidades patrimoniales.
“Era un acto donde estaba lo peor de la casta política”, disparó la vicepresidenta en esa oportunidad ante los micrófonos de la prensa, marcando una clara diferencia ética con el rumbo del Gobierno.
Por su parte, los estrategas de la Casa Rosada miran con recelo el armado político propio que Villarruel intenta tejer de forma subterránea en la provincia de Buenos Aires, sumado a la excelente llegada que su figura mantiene con empresarios y sectores del denominado "círculo rojo".


